Jueves 6 de octubre, 2022

MUNDO | 26-03-2022 00:08

La imagen de Putin en Rusia crece y el apoyo ronda el 70%

A la mayor parte del pueblo ruso no le preocupan las sanciones y secunda la invasión a Ucrania y el plan expansionista del Kremlin.

Mucho se ha dicho y escrito en la última semana, con la invasión rusa a Ucrania llegando al mes, que Vladimir Putin ha fracasado. Varios medios insisten con que el Kremlin no se esperaba este nivel de resistencia de las tropas y los civiles convertidos en resistencia miliciana bajo las órdenes de Volodymyr Zelensky. Un ensayo equivocado. 

Lo que se buscó inferir al principio de la invasión, ya quedó descartado. Y no es que la estrategia haya cambiado. El objetivo de Putin ahora queda claro: no busca tomar Kiev, la capital ucraniana a la cual hoy mantiene bajo el fuego de sus misiles. La estrategia del mandamás ruso mira al largo plazo.

Busca demoler por completo a Ucrania, desintegrar toda su aparato militar primero, y luego alargar un desgaste que afecte a toda la matriz productiva. Destruir por completo al estado rival que osó desafiarlo. Un país que ya se desangra con las migraciones masivas. 

Lo hace sin preocupación por las sanciones de Occidente. No le preocupa que los rusos sufran las consecuencias de la guerra en sus bolsillos y pueda crecer el descontento social contra su gobierno. De hecho su popularidad crece a partir de la guerra: el 70% de los rusos lo respalda

Claro, Putin domina los medios rusos, y guiona el discurso anti nazi en la invasión a Ucrania, Y buena parte del país trabaja además para el Estado (un feudalismo similar al que domina muchas provincias argentinas), por lo que finalmente la alineación es preceptiva: se vio reflejado en la marcha en su apoyo, acontecida la semana pasada en Moscú.

“Si Vladimir Putin tomó la decisión de invadir a Ucrania sabiendo el tipo de sanciones que se le venían encima, es porque él contaba con una red de garantía que se llama China. Si esta no le hubiese asegurado antes de la invasión que iba a comprarle todo el gas que le dejaba de comprar la UE, no hubiese habido invasión", asegura Ignacio Hutin, autor de los libros "Ucrania-Donbass: una renovada guerra fría" y "Ucrania, crónica desde el frente".

Quizá China no lo apoye política o militarmente, algo que Estados Unidos festeja. Pero sí Xi Jinping puede llegar a sostener económicamente a Rusia, con eso a Putin le alcanza. “La gran obsesión es devolver a Rusia a la mesa grande de la política internacional. Es una potencia militar pero no económica", agrega Hutin. 

Claro, esa dependencia lo pone bajo la órbita de Beijing, y Rusia se queda sin alternativas si China no le compra el gas. Pero Putin confía que la voluble Europa se rendirá al comercio con Rusia tan pronto como se acuerde una paz que lo satisfaga, con una Ucrania devastada. 

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Maximiliano Sardi

Maximiliano Sardi

Editor de Internacionales.

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