Tuesday 23 de July, 2024

MUNDO | 11-03-2024 07:04

¿Una tercera guerra mundial?

Vladimir Putin amenaza con un infierno nuclear que “destruya la civilización”. Europa empieza a insinuar un choque directo con Rusia.

El fantasma que hoy recorre Europa no es el comunismo que anunciaban Marx y Engels en el Manifiesto, sino una guerra como las dos que la destruyeron en el siglo 20, pero con menos trincheras y tropas porque las reemplazarían los ataques nucleares. Ese paisaje apocalíptico ha comenzado a vislumbrarse a partir de propuestas como la del presidente de Francia y la respuesta amenazante del dueño absoluto del poder en Rusia. Al este de Moscú se extiende un inmenso cementerio de gigantes. Los ejércitos rusos aplastaron kanatos turcomanos y también inmensos ejércitos europeos.

Más de 700 mil soldados integraron las tropas con que Napoleón invadió Rusia en 1812. Casi tres cuartas partes cayeron en los campos de batalla en aquella debacle militar que Tolstoi retrató en las páginas de su monumental Guerra y Paz. También fue derrotada la “Operación Barbarroja”, invasión que lanzó Hitler 1941. Aquellas victorias del zar Alejandro I y de Stalin rondaron la advertencia con que Vladimir Putin respondió a la idea de enviar tropas occidentales a Ucrania que planteó Emmanuel Macron.

Fotogaleria El presidente francés Emmanuel Macron habla durante una conferencia de prensa en la oficina del primer ministro en Tirana

La respuesta del Vladimir Putin fue aún más lejos, ingresando de lleno en la escalofriante dimensión de la amenaza atómica. “Tenemos armas capaces de alcanzar sus territorios” dijo el presidente ruso refiriéndose a los países europeos y sus aliados americanos. Y habló  de “una amenaza real de que se utilicen armas nucleares, lo que significa la destrucción de la civilización”.

El riesgo de ampliación del conflicto se acrecienta en Kaliningrado, la ex Königsberg alemana anexada por Rusia en 1945, que hoy podría ser una amenaza para su vecina, Lituania, y por extensión para las otras dos repúblicas bálticas que integran la OTAN. También crece la amenaza rusa sobre Moldavia, donde los separatistas pro-rusos que controlan el Transdniéster, o Transnitria, la franja territorial que quieren anexar a Rusia, a la que han empezado a solicitar protección militar.

Putin tras la muerte de Navalny

La muerte de Alexei Navalny en una prisión siberiana es una ostentación de criminalidad. Y el autor de ese crimen esta semana amenazó al mundo, mostrándose dispuesto a inmolar a la humanidad antes que perder la guerra en Ucrania. Nada menos que eso significa la “destrucción de la civilización” de la que habló. El peligro de exterminio de la especie humana en un infierno atómico existe desde las últimas décadas del siglo pasado, cuando los arsenales nucleares alcanzaron dimensiones que podrían acabar con el grueso de la vida animal en el planeta. Pero es la primera vez que el líder de una potencia con arsenales colmados de ojivas y misiles incluye en una amenaza la posibilidad destruir “la civilización” entera.

Putin ya había amenazado con la guerra atómica. Fue al comienzo del conflicto cuando Ucrania, recién invadida, reclamó el ingreso inmediato a la alianza atlántica para que las potencias occidentales intervengan directamente en la guerra contra Rusia, en virtud del artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte, por el cual si un estado miembro es atacado el bloque militar debe entrar en acción contra el país atacante. A renglón seguido, cuando las fuerzas ucranianas avanzaron recuperando territorios, Putin y Medvedev hablaron de usar armas tácticas sobre el país invadido, o sea atacar con bombas atómicas de alcance y destructividad limitados. 

Fotogaleria el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, se toma una selfie frente a los restos del avión durante una visita en el segundo aniversario de la invasión rusa de Ucrania

Ahora volvió a exhibir su disposición a librar la guerra que nunca ocurrió en virtud de la doctrina de la Destrucción Mutua Asegurada, que a esta altura de la carrera armamentista sería de destrucción total asegurada. Fue la respuesta a la carta que Macron se mostró dispuesto a jugar: el envío de tropas occidentales a Ucrania. A la propuesta del presidente francés se sumó poco más tarde Úrsula Von del Leyen. La presidenta de la Comisión Europea sugirió usar los activos congelados de Rusia para financiar la compra de armas y municiones para Ucrania, además de insinuar que la guerra total en Europa podría ser inevitable.

La propuesta y la insinuación que hizo Von Der Leyen potencian la posibilidad insinuada por Macron. Si bien el presidente francés dijo que “no hay consenso en este momento” para enviar tropas, añadió que “no se puede descartar ninguna opción” porque la decisión es que “haremos todo lo necesario para que Rusia no pueda ganar esta guerra”.Ese mensaje lee Putin: Europa decidió que Rusia no ganará la guerra.

Fotogaleria El ex presidente de Estados Unidos y aspirante a la presidencia de 2024, Donald Trump, habla durante un evento del Equipo Trump Iowa Compromiso con el Caucus en el Congreso Nacional de Ganado en Waterloo, Iowa

Mientras la decisiva ayuda norteamericana sigue trabada en el Congreso por los republicanos que responden a Donald Trump, el discurso europeo cada vez deja más en claro que, de regresar a la Casa Blanca el magnate neoyorquino, Europa tendrá que reinventar su sistema de defensa prescindiendo de la alianza con Estados Unidos. Para Bruselas, Trump es uno de los activos estratégicos de Putin. Lo que están haciendo los republicanos trumpistas en el Congreso es absolutamente funcional al jefe del Kremlin y está inclinando la guerra a favor de Rusia.

Aunque Rusia evidencia que le falta músculo para dar el golpe de gracia, las fuerzas ucranianas retroceden por la falta de municiones. Y la posibilidad de que Ucrania pierda definitivamente el apoyo masivo que recibió de los Estados Unidos, pone a Europa ante una decisión dramática: sin el respaldo norteamericano, una de las pocas chances que existen de vencer a Rusia está en enviar tropas europeas a Ucrania. O sea el tan temido choque directo entre la OTAN y el gigante euroasiático.

Fotogaleria Soldados italianos en formación mientras participan en la ceremonia oficial que marca la conversión de Italia en nación marco del grupo de combate de la OTAN en el territorio de Bulgaria

Esa potencial confrontación que podría desembocar en una guerra nuclear, rondó como un fantasma en el inicio del conflicto. Con el avance de la contraofensiva ucraniana ese peligro fue perdiendo intensidad, salvo por las reiteradas amenazas que hacían el presidente ruso y el número dos del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvediev, de usar armas atómicas. En estos meses tan dramáticos para Ucrania porque Trump, bloqueando la asistencia militar, inclina el conflicto a favor de Rusia, a la posibilidad de un choque directo la ha empezado a plantear Europa. Lo que está insinuando Europa es que, con o sin Estados Unidos y con o sin el membrete de la OTAN, el choque militar entre potencias occidentales y Rusia es una posibilidad real.

 

 

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Claudio Fantini

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