domingo, enero 19, 2020

LIBROS | 12-12-2019 11:50

Antes y después del amor y del sexo

Un libro que no sólo es extenso sino también cambiante, móvil, a veces en contradicción con lo que parecería su orden natural cronológico.

En una entrevista reciente, Mairal declaró que se consideraba un falso novelista. Su fama comenzó sin embargo con el premio y la adaptación al cine de “Una noche con Sabrina Love”. Mientras publicaba algún libro de cuentos y varias series de “Pornosonetos” con seudónimo, fue adquiriendo una posición central en la narrativa argentina con tres libros esquivos y contundentes. Dejó con la boca abierta a los lectores más exigentes de ciencia ficción con la extensa “El año del desierto” (donde Argentina emprende una marcha atrás sin regreso, hasta la prehistoria), instaló una imaginación fluida y transparente en “Salvatierra” (breve y compleja presentación de un extinto padre pintor, kilométrico y mudo), y rompió los límites con “El gran Surubí” (novela en sonetos, distópica y genial, casi en clave de gauchesca).

Con “La uruguaya” hubo un nuevo giro. Si bien la voz narrativa prometía al principio el tratamiento grave de una relación legal naufragada, con hijo y todo, el cuerpo del libro se dedicaba en cambio a recorrer con deleite lugares comunes y hallazgos sobre “el ser uruguayo”. La extrema fluidez de la historia, las sorpresas bien aplicadas, la brevedad, hicieron que fuera el más vendido de los últimos títulos, no sólo en el Río de la Plata sino también en España.

“Breves amores eternos”, si se tiene en cuenta su declaración citada, abre la expectativa. La primera mitad, sin embargo, recorre una serie de anécdotas relacionadas con lo sexual, en su forma adrenalínica de “trampa” ejercida o descubierta, sin explorar otras dimensiones.

En una nueva contradicción, la segunda mitad, que es en buena medida su primer libro de relatos, “Hoy temprano”, se explaya en temáticas resbaladizas, en giros lentos o rápidos a lo fantástico, explorando también la culpa, las diferencias de clase, el paso del tiempo. Hasta cierto punto neurótico en la conducta de los personajes, paradójicamente parece un conjunto más maduro que el primero, donde se impone el profesionalismo eficaz en el vocabulario del erotismo, aplanando un poco la imagen y casi borrando todo sentimiento.

Con un sentido del humor y la ironía notorio, la unión de las dos épocas consigue un libro que no sólo es extenso sino también cambiante, móvil, a veces en contradicción con lo que parecería su orden natural cronológico.

Calificación: ****

“Breves amores eternos”, de Pedro Mairal. Emecé, 332 págs. $ 750.

Galería de imágenes

En esta Nota

Elvio E. Gandolfo

Elvio E. Gandolfo

Crítico de Libros.

Comentarios

Música

Conociendo Rusia: "Loco en el desierto"

Espacio Publicitario

Espacio Publicitario