Viernes 19 de agosto, 2022

MúSICA | 01-07-2022 12:34

Con aires de Oriente

“El Ensamble Percusión Sur” fue el anfitrión para la visita de la marimbista japonesa Noriko Tsukagoshi en un curioso e interesante concierto de tango.

El Ensamble Percusión Sur fue anfitrión para la visita de la marimbista japonesa Noriko Tsukagoshi en un curioso e interesante concierto de tango. Hay un proceso evidente en el pasaje, al parecer sin retorno, del tango hacia un género clásico. Muchos se molestan con esa idea porque lo interpretan como su muerte. Pero si hay una muestra clara de lo que decimos es que la enorme mayoría de lo que se produce actualmente alrededor del género –incluidas las milongas despararramadas por todo el mundo- tiene que ver con la mera repetición de grabaciones antiguas o, cuando hablamos de artistas vivos y de “novedades”, con la reinterpretación, la relectura, las variaciones, la reinstrumentación, la aplicación de recursos electrónicos, etc., de lo ya conocido. Y ponemos ahí a todos quienes escriben piezas y las interpretan como si hubieran nacido hace 50, 60 o muchísimos más años, que no es sino una manera de decir lo mismo con pequeñas sutilezas de pátina. Claro que hay excepciones, pero en tal caso no son más que eso. Astor Piazzolla, tocado de los modos más diversos como jamás pudo imaginar en vida, es quizá uno de los casos más sonados, pero no el único. Y este concierto que aquí comentamos, hasta con la inclusión de una artista japonesa, reafirma nuestra hipótesis.

Dentro de las muchas opciones que ofrece el tango está la menos habitual de hacer tango solamente con instrumentos de percusión, afinados o no. Marimbas, glokenspiel, xilofón, vibrafón, timbales, batería y otros accesorios son las herramientas del Ensamble Percusión Sur, una orquesta que nació hace más de dos décadas en Quilmes de la mano de Juan Ringer y que aún se sostiene, con naturales cambios en su pesonal, ahora dirigido por Adrián Ferrario. Lo que mostraron en el bello y poco utilizado espacio del Centro Asturiano –la sala Alejandro Casona- fue un repertorio de clásicos del tango, desde Mores hasta Piazzolla, pasando por Gardel, Canaro u Osmar Maderna, entre otros. Con resultados muy buenos en sus versiones de “Taquito militar”, “El estrellero”, “Allegro tangabile” o “Libertango”. Y con la cantante Eliana Sosa como invitada en algunos temas.

Pero al buen trabajo de los integrantes del grupo se sumó, como gran frutilla de la torta, la participación de la virtuosa y reconocida marimbista japonesa Noriko Tsukagoshi, que llegó por tercera vez a nuestro país para tocar por aquí. De sonido impecable y robusto y de mucha destreza técnica, esta joven mujer nacida en Tokyo, fue brillante, integrada al grupo en buena parte de la actuación pero, fundamentalmente, en su solo para “El choclo”. •

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Ricardo Salton

Ricardo Salton

Periodista crítico de música.

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