Patricia Bullrich confirmó que no bajó los brazos con la carrera presidencial, aunque estiró el plazo. Consultada sobre si ya dejó atrás el objetivo de llegar a la Casa Rosada —tras haber estado cerca de un balotaje en 2023—, la senadora fue contundente: "Después de la reelección de Milei, quiero ser presidenta".
La definición llega en un momento clave: como jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, su mandato se extiende hasta 2031, el mismo año en que terminaría un eventual segundo período de Milei si logra la reelección en 2027. Bullrich llegó a esa banca tras imponerse el año pasado en la Ciudad con más del 50% de los votos, luego de haber sido candidata a presidenta en 2023, cuando obtuvo el 23,8% y terminó tercera.
Sobre una eventual candidatura a jefa de Gobierno porteña, indicó: "no tengo dudas de que gano la elección", aunque relativizó el cargo al compararlo con su paso por Seguridad, "un desafío mayor" por la escala del territorio a cuidar.
Esquivó, entre risas, ser compañera de fórmula de Milei en 2027: "Vengo haciendo un chiste estos días. Solo falta que me pongan en el Masterchef", bromeó en la entrevista con Clarin, aunque no ocultó que las encuestas la favorecen: "me gusta estar en el equipo titular y no en el banco de suplentes".

Sobre su estilo político, dijo que prioriza las convicciones por sobre el cálculo: "Entre la especulación y los principios, yo elijo los principios". Citó como ejemplo su renuncia a la jefatura del bloque, que le presentó a Milei por el tratamiento del pliego de la candidata a jueza Verónica Michelli, quien la rechazó con un tajante "no digas tonteras, ni lo pienses".
Sobre el mapa de 2027, dividió a la Argentina en dos bloques: "el populista, estatista, el que te sube la inflación", y la tradición que va de Alfonsín a Macri y hoy tiene a Milei. "Me gustaría que este mundo esté todo junto", deseó, aunque el acuerdo con el PRO no está garantizado si Macri compite por afuera.
También calificó como "inteligente" la presentación de Cristina Kirchner ante la ONU para revisar su condena por la causa Vialidad, y explicó que, a su criterio, deja a Axel Kicillof en una posición incómoda de cara a 2027.
Marcó diferencias, en cambio, con el tono presidencial hacia Lula da Silva tras el último cruce entre ambos mandatarios: "Yo tengo un tono distinto y lo defiendo", dijo, aunque recordó que "políticamente, Lula se metió mucho más que Milei" en la política interna regional.














Comentarios