POLíTICA | 16-12-2019 14:47

Alberto Fernández, las redes sociales y su peligroso modo Trump

El director de Políticos En Redes hace un análisis del discurso del Presidente en Twitter. 

Desde que Cristina lo anunció como candidato, las redes sociales evidenciaron que Alberto Fernández está bajo la lupa de propios y extraños. Desde estas plataformas, los mensajes del ahora flamante presidente llegan a millones de personas, hecho que de por sí demanda la urgente necesidad de revisar el manejo de su comunicación digital.

El presidente es fan de Twitter. Se unió a esta red social en mayo de 2010 y desde entonces no tuvo frenos a la hora de expresar sus ideas. Ya no es común verlo insultar a quienes lo cuestionan. Alberto ahora cuenta con un equipo encargado de las redes pero aún así no deja de participar personalmente.

Alberto Fernández tuit 1

Hasta aquí Alberto desafía los estándares que regulan la profesionalización de la actividad. Se sabe que le cuesta delegar, prefiere dar el “Ok” a cada posteo y con frecuencia toma posesión de su cuenta, sorprendiendo no solo a los usuarios sino también a sus propios colaboradores, al punto de hacerles pensar en la posibilidad de haber sido hackeado.

Algo similar a esto ocurre con Trump en Estados Unidos con quién además, Alberto coincide en destacar a Twitter como su red social predilecta. 

Trump decidió romper las reglas y dejar de lado el “know how”, modelo que había impuesto la campaña de redes sociales de Obama en 2008. Esa campaña, desarrollada por especialistas de diferentes áreas, fue estudiada por distintos partidos de todo el mundo y representó la profesionalización de la actividad. Nada de todo esto fue tenido en cuenta por Trump que -con Twitter como punta de lanza y efectuando personalmente gran parte de los posteos- desató verdaderas tormentas de mensajes que incumplieron todas las convenciones de comunicación política acerca del uso que se debe hacer de esta herramienta.

Alberto también prefiere Twitter. Desde que se convirtió en presidente electo realizó 309 posteos en esta red social (192 propios, 94 retuits y 23 respuestas), 82 en Facebook y 56 en instagram.

Alberto Fernández tuit 2

Uno de los principales lineamientos basados en la experiencia de la comunicación política digital, recomienda que el protagonista no realice sus posteos personalmente, evitando convertirse así en su propio community manager. También se sugiere reducir al máximo la interacción con los usuarios. Es que las redes sociales construyen imagen. Los usuarios se interesan por conocer aspectos del carácter y la personalidad de los candidatos a fin de poder evaluar sus aptitudes y capacidades para desarrollarse como líderes políticos. Así se forjó la imagen de Trump que según un estudio basado en sus tuits de campaña, fue “irreverente”, “provocador”, “insultante”, “agresivo” y “ofensivo”.

Actualmente, una de las últimas intervenciones de Trump en Twitter fue considerada como “intimidación de testigos”, algo que en Estados Unidos puede calificarse como delito. El hecho ocurrió mientras la testigo en el impeachment que investiga a Trump, Marie Yovanovitch, declaraba ante el Comité de la Cámara de Representantes. El mandatario norteamericano escribió un tuit dando a entender que Yovanovitch había tenido problemas en todas partes en donde había estado y el presidente del Comité, Adam Schiff (al que Trump además se refirió en Twitter como “Shitt” -un juego de palabras entre su apellido y, literalmente, la palabra mierda) calificó el hecho como “un intento de intimidación a una testigo en tiempo real”.

Por su parte, el pasado 2 de diciembre, Alberto trató de “miserable” y “operador” al periodista Hugo Alconada Mon, luego de que publicara una nota en la que se vincula a un colaborador suyo de la cátedra de la UBA, con una supuesta maniobra de “tráfico de influencias” en la causa de Lázaro Báez.

Alberto Fernández tuit 3

El mensaje del presidente recibió el repudio de diversos periodistas y dirigentes así como también de la Asociación de Entidades Periodísticas de Argentina (ADEPA) que lo calificó como “intimidatorio y estigmatizante”.

Alberto Fernández tuit 5

Alberto comienza a escribir un nuevo capítulo en la comunicación política digital de nuestro país y su experiencia hasta aquí pone en evidencia el riesgo que provoca encargarse personalmente de sus redes sociales. El presidente deberá evitar convertirse en su propio community manager o al menos tratar que desde allí no se refleje una imagen tan alejada de la “políticamente correcta” que construyen sus asesores en los demás canales.

(*) El autor es asesor en comunicación y director de Políticos En Redes.

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por Guillermo Vagni (*)

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