La designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete, tras la accidentada salida de Manuel Adorni en medio del escándalo por su declaración patrimonial, encendió la voz de quien quizá lo conoce mejor que nadie: Nancy Pazos, su ex esposa y madre de sus tres hijos. La periodista, con quien el “Colo” compartió 20 años de vida entre 1993 y 2013, no tardó en salir al aire por C5N con un análisis tan filoso como personal sobre la figura del nuevo funcionario y lo que su ascenso dice del entramado de poder libertario.
“Si hay algo que es Santilli es casta, olvidate, es casta absoluta”, disparó Pazos sin rodeos, y remató con otra definición aún más cruda: “Chupó todas las que había que chupar”. Según ella, el ascenso del nuevo jefe de Gabinete no se explica por mérito propio sino por una obediencia estratégica cultivada pacientemente dentro del esquema libertario. “Muy obediente, claramente hizo bien el trabajo de llevarse excelentemente bien con Karina, con el Presidente y con Santiago Caputo”, señaló. Para Pazos, Santilli supo leer la interna del poder con precisión y colocar sus fichas en el lugar correcto en el momento justo, con una capacidad camaleónica para adaptarse a cada ciclo político.
La periodista también apuntó contra el oficialismo en su conjunto. “Este gobierno va a seguir siendo la misma mierda. Cambiarán los modos. Queda desnuda la toma de decisiones de Milei”, afirmó. En esa línea, describió a Santilli como una suerte de tapón de emergencia destinado a disimular los escándalos internos del espacio libertario, antes que como una figura de renovación o cambio de rumbo genuino. Su trayectoria política, que incluyó una vicejefatura de Gobierno porteño junto a Rodríguez Larreta antes de pivotear hacia el mileísmo, parece dar sustento a esa lectura.
Con todo, Pazos reconoció en redes sociales que el reemplazante supera ampliamente al reemplazado: “Es mil veces mejor para el país y para la democracia Santilli que Adorni. Y creo que lo piensa todo el periodismo argentino y la clase política”. También dedicó palabras al saliente portavoz, al que describió como “un hombre a condenar” que quedó completamente aislado en su rol: “No le quedaba nadie al lado”. Un retrato de la soledad política que, según su mirada, marcó el final de esa gestión.
Ante quienes la cuestionaron por opinar sobre su ex pareja, Pazos fue contundente: “Soy periodista política, mi amor. ¿De qué querés que hable hoy?”. Y cerró con una aclaración que busca separar el análisis del vínculo personal: “13 años hace que dejé de estar con Santilli. Él es hoy otra persona. Y yo también. Por suerte”.














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