Tuesday 20 de January, 2026

POLíTICA | Hoy 05:19

Por qué Carlos Maslatón aplaudió a Donald Trump

El mandatario estadounidense cuestionó a la ONU y presentó un nuevo proyecto de Consejo de Paz.

"Nada más peronista en el mundo que Donald Trump: quiere a todos adentro. Lo bueno también es que está destruyendo las Naciones Unidas", posteó Carlos Maslatón en su cuenta personal de X. El influencer liberal opinó sobre los movimientos del mandatario estadounidense en la táctica desestabilizar la ONU en favor de un nuevo organismo internacional denominado en inglés Board of Peace.El estatuto fundacional del flamante organismo califica a las instituciones existentes como insuficientes y plantea “alejarse de enfoques e instituciones que con demasiada frecuencia han fracasado”.

La iniciativa anunciada por el presidente republicano para crear un “Consejo de la Paz” ha encendido un debate global sobre el futuro de la diplomacia internacional y el papel de Estados Unidos fuera de la Organización de las Naciones Unidas. Según los documentos difundidos por la Casa Blanca, el nuevo organismo  se presenta como una organización internacional destinada a promover la estabilidad y una paz duradera en regiones afectadas o amenazadas por conflictos, empezando por la Franja de Gaza tras el alto el fuego alcanzado en octubre de 2025.

Donald Trump

La estructura del Consejo de la Paz definido por Trump es inusual: la membresía está limitada a Estados soberanos invitados directamente por el presidente del organismo, y cada país estaría representado por su jefe de Estado o un delegado autorizado. El propio Trump sería el presidente inaugural del Consejo, con amplias facultades para decidir quién puede pertenecer, vetar decisiones y modificar la composición del organismo, lo que ha generado escepticismo en diplomáticos y analistas sobre la independencia real de la entidad. 

 A diferencia del Consejo de Seguridad de la ONU, que tiene miembros permanentes y no permanentes electos y poderes de resolución vinculantes bajo la Carta de Naciones Unidas, este nuevo Consejo operaría al margen de dichas reglas y con un sesgo claramente estadounidense en su diseño y liderazgo. El proyecto también establece un esquema económico controvertido: según borradores filtrados, Trump buscaría que los países paguen hasta 1.000 millones de dólares por un asiento permanente en la junta, mientras que afiliaciones temporales de tres años serían posibles sin ese aporte.

Fotogaleria Imagen de un niño palestino desplazado circulando en una bicicleta en el campamento de refugiados de Jabalia, en el norte de la Franja de Gaza

Críticos han señalado que este requisito puede convertirse en una barrera y una mecánica de presión geopolítica más que en una contribución genuina para la paz. “Este organismo otorga poder de veto absoluto a Donald Trump”, señaló un análisis editorial que reflejaba la preocupación de varios gobiernos ante la concentración de poder en Washington y la posible mercantilización de la participación en mecanismos de paz internacionales.

En Argentina, Javier Milei celebró públicamente la invitación de Trump a que su país integre el Consejo de la Paz como “miembro fundador”. En un mensaje en redes sociales, aseguró que “la Argentina siempre estará del lado de los países que luchan de frente contra el terrorismo, que defienden la vida y la propiedad, y que promueven la paz y la libertad”, calificando la invitación como “un honor” y una responsabilidad.

 Aunque no se refirió directamente al aporte económico exigido para una membresía permanente, su postura reafirma el alineamiento entre Buenos Aires y Washington en esta iniciativa, en un momento en que la diplomacia internacional debate el balance entre la cooperación tradicional bajo la ONU y nuevas fórmulas lideradas por potencias específicas. El contraste entre la visión estadounidense de un Consejo de la Paz gestionado desde Washington y la estructura multilateral de la ONU ha despertado dudas sobre qué significa realmente “paz” en este nuevo contexto, y si mecanismos cerrados y con requisitos económicos pueden sustituir o complementar los esfuerzos tradicionales de las Naciones Unidas. 

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Gustavo Winkler

Gustavo Winkler

Periodista

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