La memoria de José Luis Cabezas tendrá una dirección concreta en Buenos Aires. En los Premios Perfil 2026, la legisladora porteña Silvia Lospennato celebró la sanción de la ley que rebautizó un tramo de la calle California con el nombre del reportero gráfico de NOTICIAS, asesinado el 25 de enero de 1997 en Pinamar.
Perfil otorgó el premio a la Libertad de Expresión a los legisladores que votaron a favor de la iniciativa. Lospennato y Federico Mochi recibieron el galardón por la Legislatura. El homenaje enlazó una decisión urbana con el crimen que marcó a la democracia y con el reclamo que atravesó generaciones: “No se olviden de Cabezas”.

“José Luis Cabezas merecía una calle de la Ciudad de Buenos Aires”, afirmó Lospennato durante la ceremonia. La dirigente del PRO fue coautora del proyecto junto con Matías López y destacó que el lugar elegido no es un dato menor. “Y no se eligió cualquier calle: se eligió la calle donde está la editorial en la que se publicó aquella foto que buscaba desnudar la impunidad del poder y que le costó la vida”, sostuvo.
La Legislatura aprobó la norma el jueves 3 de septiembre, con 47 votos afirmativos, ninguno negativo y 14 abstenciones. El respaldo reunió a representantes de distintos bloques, mientras que los legisladores de La Libertad Avanza se abstuvieron. La nueva denominación comprende el tramo de California entre las alturas 2100 y 3400, en Barracas, donde se encuentra el edificio de Editorial Perfil. La ley también dispuso una placa conmemorativa en José Luis Cabezas y Santa Elena.
La ubicación condensa el sentido del homenaje. Allí funcionó la planta en la que se imprimía el contenido editorial y hoy trabaja la redacción. En las páginas de NOTICIAS apareció la foto de Alfredo Yabrán que Cabezas tomó en Pinamar: la imagen que reveló el rostro hasta entonces oculto del empresario y se convirtió en una postal del poder de los años noventa.
El fotógrafo fue secuestrado, asesinado y su cuerpo hallado dentro de un auto incendiado. El crimen provocó una movilización inédita en defensa del periodismo y convirtió su nombre en emblema contra la impunidad.
Para Lospennato, incorporarlo al mapa porteño excede el gesto institucional. “Es necesario que lo recordemos siempre como un símbolo de la libertad de expresión”, concluyó. Casi treinta años después del asesinato, la calle transforma aquel reclamo colectivo en memoria cotidiana: un nombre que obligará a mirar de frente la historia cada vez que alguien escriba una dirección.














Comentarios