lunes, noviembre 11, 2019

SHOWBIZ | 14-12-2018 11:20

María Campos: popular sin fronteras

La cantante argentina presentó su primer disco en vivo en La Trastienda. La intimidad y el impacto del off y el online.

Completa en un 80% de su capacidad, en la sala estilo café-concert ubicada en Capital Federal se escuchó a uno de los meseros del lugar: “Estamos por arrancar y falta entrar un montón de gente”. Fue un llamado de atención indicando que esa noche, como mínimo, iba a ser agitada. Así fue la presentación oficial del primer álbum de María Campos. Con el empuje de su alto perfil en redes sociales y una voz cautivante entre sensual y arrabalera, la pelirroja lanzó su primer disco en el 2018 y lo presentó en el barrio porteño de San Telmo a sala llena.

El show comenzó 21.30 hs. y su salida fue deslumbrante: top entallado gris y una falda mini evase del mismo color, pelo recogido y unas botas brillantes a tono con sus ojos de pestañas altas. El público la recibió con euforia y las ansias de escuchar las 11 canciones de su primer disco. Pero fueron algunas más: 14. “Siempre disfruto meter covers porque me divierte en el momento, pero también me gusta hacer canciones viejas que nunca grabé”, contó Campos a NOTICIAS en el post show.

“Dejando atrás” abrió la velada. En términos futboleros, marcó la cancha y dejó en claro que es una cantante que se adueña del escenario, que durante poco menos de una hora y media, todo se movería a su ritmo. Acompañada de todos músicos hombres, Campos se convirtió en ama y señora de la Trastienda y ofreció un carnaval de géneros: Tango, flamenco, bachata, cumbia, bolero y algo de rap.

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Ya con la segunda canción por comenzar, el “buenas noches” de la cantante resonó en todo el inmueble como una especie de bienvenida, pero también de desahogo; los nervios del primer tema quedaron atrás. Inició “Tonta“, llena de sensualidad, haciendo alarde de su performance: “uff qué calor”, deslizó la intérprete con una sonrisa. Para el tercer y cuarto tema, las ahora luces violetas le dieron algo más de intimidad a la sala estilo café-concert, para que suenen “Para Querer” y “Figurita”; una bachata y un bolero que evidenciaron la versatilidad de la cantante.

Llegó finalmente uno de los momentos más intensos del espectáculo, quizá de las canciones más provocativas, sinceras y cancheras de su repertorio: “Charlita Veneno”, donde María jugó con sus versos y puso en práctica eso de “hablar de y desde la tristeza”. Inmediatamente después, llegó “Fantasma Español”, una balada más intimista que habla de un amor que solo existe en las noches. Esta canción recientemente estrenó video en la plataforma digital Kabinett, la primera dedicada a producir y exhibir trabajos de músicos, artistas y cineastas emergentes y reconocidos mundialmente.

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Con la primera parte concluida y cerca de 700 personas rendidas a su voz, decidió sacarse sus botas, pero al no encontrar la forma adecuada por su indumentaria, le pidió ayuda a uno de sus músicos, casi dejando en claro que frente a su público es ella misma, auténtica, o nada.  “Paloma Negra” y “Esos Besos”, le dieron continuidad al repertorio. El último mencionado es el que cierra su primer álbum, un flamenco con tintes de bolero con términos más tangueros, bien de calle pero de este siglo.

Entrados en la segunda mitad de la noche, comenzaron las sorpresas. Con “Río Negro”, Campos se animó a la guitarra criolla, pero antes advirtió: “puede fallar”. No falló, todo lo contrario, e inmediatamente presentó “La Regalada”, el tema inédito que será el próximo single para el 2019: “hay que estar siempre un paso adelante”, arremetió.

Desde el comienzo se sintió un show intenso, por momentos con temas más profundos y melancólicos, típico del tango, pero con algunas explosiones del público en temas más movidos y un clima festivo, aunque todavía faltaba uno de los hits, el más bailable del cancionero de esa noche. Antes de eso, Maria Campos invitó al escenario a su hija, Violeta, y con una actitud envidiable, la niña improvisó un baile de Fornite, el videojuego que enloquece no solo a los más chicos y que es un fenómeno mundial.

Martin Cirio, La Faraona, subió al escenario de la trastienda para la locura de los asistentes y provocó la primera ola de celulares en Rec. Juntos interpretaron “La Mariposa”, canción que tiene su propio videoclip en YouTube y en pocos días ya superó las 13 mil reproducciones. La cumbia levantó a todos de sus asientos y amontonó a gran parte del público al pie del escenario. Cirio, actualmente, es una de las figuras ascendentes en redes sociales y amigo personal de María, quien también participó del videoclip “Popular”, el penúltimo tema del show antes de la despedida. Su video, lanzado hace tres meses, ya superó las 60 mil reproducciones en YouTube. A puro smartphone en el aire, el público capturó el final de un show de una intimidad intensa.

por Mariano Ojeda

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