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Sociedad / 6 de diciembre de 2018

Los millennials: generación instantánea

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Suena el despertador. Son las 9 de la mañana y es el primer día de trabajo de Benjamín (Nicolás Riera), un joven treintañero que vive con su novia Ariana (Laura Laprida), de veintitantos. A los pocos minutos llega su padre, que le viene a traer plata para pagar el alquiler. El joven le cuenta de su primer empleo, que será en un “coworking”, un sitio que eligen los trabajadores independientes a modo de oficina, o como lo define el joven, “un lugar donde fluyen las ideas”. Así, “Benja” llega al lugar, en donde hay mesas comunitarias, jóvenes con laptops y smartphones, y baños unisex, porque no creen en “la división de géneros”. Esto, que pertenece a algunas de las escenas del primer capítulo de “Millennials, generación garca”, la nueva tira juvenil de Net TV, intenta ilustrar cómo es la vida de la también llamada “Generación Y”. Esa camada que nació entre mediados de los ’80 y ’90, que hoy tiene entre 22 y 35 años, y creció en el cambio del milenio, junto con los diversos desarrollos tecnológicos. Por eso, se considera a estas personas como las que mejor se adaptan a los cambios, y se caracterizan por la hiperconexión, la inmediatez, y la necesidad de auto expresarse.

Jóvenes proactivos. Según una proyección de la consultora D’arriens, para el 2020 en América Latina, estos jóvenes representarán el 41% de la fuerza laboral del mundo, y en el 2030 superarán el 70%. Basta con ver la cantidad de famosos de esta generación que con más fuerza copan las publicidades de la calle, las carteleras de los cines, los programas de televisión y las redes sociales, como Lali Espósito, “el Chino” Darín, Luisana Lopilato, Juan Pico Mónaco, “la China” Suárez y Candelaria Tinelli, por nombrar a algunos.

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Pero además, es una de las generaciones más vapuleadas debido a que, según distintos especialistas y estudios de organizaciones como la Asociación norteamericana de psicología, son jóvenes a los que les cuesta lidiar con la frustración y el estrés. Según la entidad, un 35% de los millennials estadounidenses han recibido algún tratamiento psicológico a lo largo de su vida, una cifra mayor a la generación anterior con un 26%. A nivel local, en la provincia de Buenos Aires, los índices de suicidio dentro de esta franja etaria representan el 19%, según un relevamiento de la Defensoría del pueblo de la provincia de Buenos Aires.

Otros expertos, en tanto, tienen una mirada más positiva y asumen que la llegada de estos jóvenes a la industria del trabajo está planteando nuevos desafíos para las empresas. “Hay algunos mitos que dicen que no están comprometidos. Hay jóvenes que trabajan mucho más que otras generaciones. Porque el tiempo que alguien está en el trabajo no significa que esté siendo productivo”, explica a NOTICIAS Daniela Mora Simoes, directora de Recursos Humanos de Omint y del programa de formación gerencial y gestión de personas de la Escuela de Negocios de IDEA.

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Generación triste. Del VHS, al DVD, a las aplicaciones en streaming. O del teléfono fijo, a los celulares, y luego a los smartphones. Los Millennials vivieron todos estos cambios tecnológicos en menos de veinte años durante su infancia. Y supieron adaptarse. Pero es justamente la tecnología una de las cuestiones en la que los expertos ponen mayor énfasis a la hora de hablar de los rasgos más controvertidos de los Millennials. Tal como describió el escritor y coach inglés Simon Sinek, cuyo video se volvió viral el año pasado, las personas que pertenecen a esta generación no son felices. De ahí que muchos se hayan referido a ella como la “generación triste” o “depresiva”. Y esto se debe, según el experto, a cuatro causas: cómo los educaron sus padres; la adicción que desarrollan a la tecnología; la falta de paciencia y el ambiente competitivo del mundo laboral.

“Si hay tristeza entre los millennials es quizá por una sensación de impotencia para generar un futuro digno. La dependencia económica con sus padres y la dificultad de organizar su propia vida, los hace más dependientes. Así se prolonga una adolescencia involuntaria, producto más de una cierta desesperanza que de una verdadera elección”, explica a NOTICIAS el psicólogo de la Asociación Psicoanalítica Argentina, Juan Eduardo Tesone.

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En el 2017, 7 de cada 10 empresas argentinas sumaron a sus planteles empleados que pertenecen a la generación Millennial, según datos del estudio de IDEA, “Los millennials de la empresa argentina”. El mismo informe revela que a la hora de tomar su puesto laboral, estos jóvenes priorizan la posibilidad de desarrollarse profesionalmente (23%), en segundo lugar el prestigio de la compañía (21%), luego los desafíos en el puesto (15%), y recién en el cuarto puesto la estabilidad laboral y la remuneración (14%).

En palabras de Daniela Mora Simoes, autora del libro “Cómo cazar a un Millennial. Mitos y verdades sobre los jóvenes y su relación con el trabajo”: “Buscan un trabajo que tenga un propósito para ellos, no es que van a trabajar para la empresa”, explica. Además, la especialista hace hincapié en cómo afectó la crisis del 2001 a esta visión del empleo, y a lo que esta generación espera para su vida. “Vieron que sus padres fueron ‘full life’ para sus organizaciones, y de un día para el otro quedaron expulsados. Para la Generación X, el éxito en la vida se basaba en la realización laboral, como trabajar en determinada empresa; tener una posición jerárquica; una casa y un auto. Para los Millennials, el éxito está asociado al concepto de felicidad. No es sólo el trabajo lo importante, también son los amigos, la pareja, los viajes”, agrega.

En la misma línea opina Guillermo Grünwaldt, director de la Escuela de Negocios de IDEA: “Esos hábitos de consumo son los que están generando la transformación digital de las organizaciones que viene de la mano de ellos”.

Más abiertos. A pesar de las críticas de los especialistas sobre los vínculos superficiales en épocas de redes sociales, para los Millennials lo más importante son las experiencias y las relaciones humanas. Tal como describe un informe del sitio de eventos “Eventbrite”, el 75% de los argentinos elige gastar su dinero en una experiencia, más que en algo material o una propiedad. Pero en este tipo de vínculos, también se ponen en jaque ciertas cuestiones culturales como la concepción de la fidelidad de la pareja. Una encuesta realizada en la web de citas online para relaciones extramatrimoniales, “Victoria Milan”, el 65% de las mujeres millennials cree que la infidelidad puede fortalecer una relación si ambas partes están dispuestas a verla como algo positivo. “La noción de infidelidad en los millennials es muy distinta que en otras épocas. Se es fiel a sí mismo, a sus propios deseos, en donde prima una visión más narcisista de los vínculos. Las relaciones sexuales se han banalizado, y en las relaciones entre millennials, el darse placer mutuo puede ser incluido en la noción de amistad y no tanto de amantes”, opina Tesone.

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Para el filósofo y especialista en redes sociales Tomás Balmaceda, no todos los rasgos de la “Generación Y” son negativos, como el grado de conexión que existe entre estos jóvenes y el apoyo en las causas de los otros. “Es una generación de mujeres empoderadas, que no temen levantar la voz si están en un espacio donde no se promueve la diversidad o igualdad de opinión. No tienen problema en hablar de su sexualidad o en acompañar a sus pares en sus causas sociales”, indica.

Para Nicolás Marina, guionista de “Millennials”, este grupo etario tiene algo más atractivo y también positivo: “Es una de las generaciones que menos teme expresarse y actuar en función de la realización personal. Y está bueno, como sociedad, que empecemos a desprendernos de la culpa”.