Thursday 18 de April, 2024

TEATRO | 14-12-2023 21:05

La realidad en tono farsesco

“Mientras los filósofos duermen”, escrita y dirigida por Paco Giménez. Basada en una obra de Raúl González Tuñón. Con Javier López, Ernesto Salas, Mónica Morea y elenco. Teatro Real, San Jerónimo 66, Córdoba.

Gran renovador de la escena cordobesa, Paco Giménez, sorprende desde hace años con cada una de sus puestas teatrales. Fundador del icónico espacio La Cochera, en el barrio Güemes de La Docta, que el próximo año cumplirá cuatro décadas de existencia, concitó la atención de público y crítica con el estreno de “Mientras los filósofos duermen”, coproducción del Teatro Nacional Cervantes en conjunto con el Teatro Real de Córdoba.

La propuesta, un “cuento utópico”, como la define el propio director, está basada en la obra “La cueva caliente” (1954), del escritor, poeta y periodista argentino Raúl González Tuñón (1905-1974). Precursor de la poesía social y urbana, fue un intelectual con un compromiso político que en más de una oportunidad lo llevó a asistir a eventos internacionales donde fijó su posición contra el fascismo, junto a intelectuales de la época como Pablo Neruda, a quien lo unió una profunda amistad.

La historia de la pieza, recreada por Giménez para la traslación escénica, acontece en un tiempo y sitio ficticios en el que la Revolución Industrial se cristaliza con la concentración exagerada del dinero en un personaje capital en la trama: el Rey del Dinero. Los jefes del hampa, los mendigos y las prostitutas atraviesan una profunda crisis porque el pueblo hambreado no tiene plata. No se pueden pagar rescates por los secuestros, no hay nada para robarle a la gente, los indigentes no reciben limosnas y hasta los burdeles están vacíos.

Estos parias de la sociedad, muertos de hambre, deciden interpelarlo para exigirle que mejore las condiciones de la población y poder recuperar la rentabilidad del delito. Así, unidos, derrotarán a los obreros revolucionarios, cediendo a algunos pequeños reclamos, pero no dejando de mantener la propiedad de los bienes.

Con recursos visuales sencillos e imaginativos, el numeroso elenco responde a las exigencias de Giménez y se adapta con talento a su bienvenida locura creativa. Sillas desvencijadas, linternas improvisadas con botellas de plástico y
una gran mesa que funciona como escritorio, cama o área de guardado, contribuyen a construir escenas fascinantes, en tono farsesco. Hay hasta una historia de amor que surge entre la hija del todopoderoso y el líder de los trabajadores, muy bien resuelta, jugando con telas y sombras.

Es de esperar que el programa TNC Produce en el país, continúe viento en popa en los años venideros y que cada uno de los espectáculos también pueda concretar varias funciones en Buenos Aires.

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Jorge Luis Montiel

Jorge Luis Montiel

Periodista crítico de artes y espectáculos.

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