Personajes / 15 de Marzo de 2013

Bebe Contepomi (42)

“Con la música ya me cuesta apasionarme”

Conductor de “La Viola”, unirá rock y gastronomía en un bar. Un Beatle, Pappo y lágrimas por Keith Richards. Familión, amor y suerte.

Humboldt y El Salvador. Allí abrirá sus puertas “La Viola Bar”, un sueño que desvela a Carlos José “Bebe” Contepomi y que lo hace sentir en la cima del mundo. Hiperkinético, verborrágico y apasionado, dice que es “un anhelo de hace muchísimos años; no habrá música en vivo pero todo lo que suene se verá en imágenes, en muchas pantallas. Conozco la noche porteña y el rock, entonces es unir lo que he vivido y vivo en “La Viola”, el programa de tevé”. Allí entrevistó a gigantes de la talla de Paul Mc Cartney, Bono, U2, Madonna, Ricky Martin, Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina, aunque la lista sigue; y a los nuestros, Charly García, Andrés Calamaro, Pappo, Piti y a superbandas nacionales.

Noticias: ¿”La Viola” es un título suyo?

Bebe Contepomi: En la tele no, pero en gastronomía sí; registré “La Viola Bar”.

Noticias: ¿Estará el bar?

Contepomi: (risas) Todo el tiempo que me deje mi mujer. La verdad, estoy un poco viejo para trasnochar, me levanto temprano con mis hijos, hago el programa de radio en ESPN, la tele, los viajes; llegan las diez de la noche y quiero meterme en la cama.

Noticias: En el colegio Cardenal Newman le decían Conte; su abuelo le puso Poroto pero le quedó Bebe, ¿por qué?

Contepomi: Según cuentan, soy el cuarto de ocho hermanos; mi mamá era maestra y cuando nací, dejó de trabajar. Fui el primer bebe que no dejó al cuidado de otras personas; le preguntaban: “¿Cómo está el bebe?”, y bueno, quedó Bebe. Cuando jugaba al rugby también fui Bebe.
Tiene ocho hermanos de sangre y cuatro del corazón. Los Contepomi son Silvana, (46) terapeuta ocupacional; Juan Pablo (44), sacerdote; Francisco (43), administrador de empresas; luego viene él; María Lía (40), profesora de sordomudos; Manuel y Felipe, los mellizos Pumas (34) –Manuel, licenciado en marketing y Felipe, médico y –María Elena (28), la más hippie–. Los cuatro Villegas se fueron a vivir con los Contepomi a la casa de San Isidro, cuando fallecieron sus padres –íntimos amigos de los de Bebe– en un accidente aéreo.

Noticias: ¿Cómo fue vivir en familión?

Contepomi: Positivo; somos muy sociables. Sin fobias a las multitudes o al ruido. Para mí, cuanta más gente mejor. Me sirvió en el trabajo; también aprendí a hacerme escuchar, éramos quince en una mesa y el que no se imponía se quedaba sin la milanesa. Y la parte afectiva, el cariño entre todos, fue genial.

Noticias: ¿Qué significa ser hermano de dos Pumas?

Contepomi: Un orgullo. Con los mellizos tengo una relación de amor y admiración. He llorado pocas veces en la vida: con la música –de emoción– y cuando los veía jugar rugby. Desde lágrimas hasta taquicardia. Tanto dentro o fuera de la cancha, fueron unos cracks.

Noticias: ¿Qué sintió cuando Juan Pablo eligió ser sacerdote?

Contepomi: Él había hecho un asado en casa para comunicar que entraba al seminario. Yo tenía 18 años y me acuerdo que pasé y él me preguntó si me quedaba, pero como un tarambana le dije que no. Entonces me atajó en la vereda y me lo dijo. Le contesté : “Ah, buenísimo, te felicito”, pero no lo registré. O mejor dicho, lo viví como algo normal; mi familia es católica. Y a Juanpi siempre lo vi feliz.

Noticias: Él lo casó en Santo Domingo con Florencia Cardarelli, ¿Cómo la enamoró?

Contepomi: Es el día de hoy que no me lo explico. Ella es un ángel; aparte de ser linda, es una mina tranquila, inteligente, ubicada, una madre estupenda. Mis amigos le dicen “¡Qué hacés con Bebe!” y ella cree que es una broma, pero va en serio. La conocí en Pinamar, la perseguí como un año y no me daba bola. El Bebe de hoy tendría más posibilidades de enamorarla, porque el de aquella época mmmh… Ocho años atrás, era otro tipo. Cumplimos cinco años de casados y tenemos a Elena (4) y Vicente (2). Son muy parecidos a mí, cotorras movedizas. (Roberto) Petinatto me decía que él no tiene sentido de la edad ni de los años; lo envidio porque yo soy un paranoico; hago cuentas de cuántos años voy a tener cuando Elena tenga 18.

Noticias: ¿Su mujer trabaja?

Contepomi: Es abogada y ahora trabaja conmigo en “La Viola Bar”, y en El Bajo, nuestra productora de contenidos audiovisuales. Pero estuvo cuatro años pariendo y criando chicos.

Más información en la edición impresa de la revista.

 

Comentarios de ““Con la música ya me cuesta apasionarme””

  1. Con mi familia tuvimos la oportunidad de conocerlo en Republica Dominica, y es tal cual. Una simpleza hermosa, su mujer con una paz increible y Elena, diosa junto a su abuelo. Jugo mucho con nuestra hija. Cero Dios de la tv. Simplicidad 100%. Bebe si no te acordas somos los suizos en Dominicana a fin de anio!

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