Personajes / 27 de Marzo de 2013

Estanislao Bachrach: “La gente me pide la fórmula mágica”

Es biólogo molecular y el autor del best seller “ÁgilMente”. Crisis personal y reinvención. Las neurociencias, meditación y política. Fotos.

Best seller. En Harvard, Bachrach fue docente de la actriz y psicóloga Natalie Portman y del primer año de Mark Zuckerberg, luego inventor de Facebook. Su libro “ÁgilMente” lleva vendidos 100.000 ejemplares.

Antes de empezar a hablar, señala el libro que escribió y que lleva vendidos 100.000 ejemplares en seis meses, y aclara: “Yo no soy eso”. A su pesar, Estanislao Bachrach se transformó en un referente de la neurociencia, la creatividad y la innovación. Su propuesta editorial es entender el funcionamiento del cerebro para luego aplicar determinados trucos que permitan pensar (y por ende, vivir y desempeñarse) de un modo más positivo y eficiente. Pero aclara que él es solo un divulgador, ya que en realidad su formación científica es otra. Se recibió de biólogo molecular en la UBA, muy influido por el deseo de sus padres. Luego se doctoró en la Universidad de Montpellier (Francia) y fue profesor e investigador del Harvard Medical School. Cuando tras 19 años de estudio, le dieron su puesto de trabajo en un laboratorio de Boston y le sextuplicaron el sueldo, Bachrach se deprimió y se sintió en caída libre. Terminó asumiendo que su carrera no lo hacía feliz y pateó el tablero. Casado con Victoria, es padre de Uma (4) y Valentín (2).

Noticias: ¿Cómo hizo para empezar una nueva vida?

Estanislao Bachrach: Tuve que girar el volante, porque ya había derrapado. Estaba en Boston, con muchísimas presiones académicas profesionales porque ya tenía gente a cargo y muchísimos millones de dólares a disposición para hacer ciencia y empecé a enfermarme.

Noticias: ¿Qué hacía usted en el mientras tanto de ese proceso?

Bachrach: Hacía terapia.

Noticias: ¿Pero trabajaba?

Bachrach: Ah, sí, sí. Hasta las seis de la tarde era perfecto. Cuando bajaba el ascensor para ir a mi casa, empezaba el tema.

Noticias: Como los actores que cuando se levanta el telón están enteros, pese a que ese día se sienten enfermos.

Bachrach: En mi caso no era porque me gustara lo que hacía, sino porque tenía que hacerlo. Mi cuerpo necesitó de ese gran ruido físico químico biológico para darme una señal de alarma. Terminé entendiendo que yo no quería vivir en los Estados Unidos y no quería ser científico de laboratorio. Tenía 34 años y dije: “Quiero volver a la Argentina”.  Y eso no era fácil.

Noticias: ¿Renunció a Harvard o preparó su retirada?

Bachrach: La estrategia clásica era volver al Conicet y a la UBA. Además me quería dar una chance de ser científico en mi país.

En el 2001, Bachrach había asistido a unas charlas que dio el Dalai Lama a científicos en Boston. El líder espiritual habló sobre la muerte, los sueños, la reencarnación, los pensamientos y lo cautivó. Ademas, la resonancia magnética que le hicieron a uno de sus discípulos le mostró los favorables efectos de la meditación en el cerebro. Fue un clic, pero él todavía estaba demasiado formateado racionalmente. Recién hace unos tres años, siguió el consejo de la madre de una compañera de su hija y probó con meditación trascendental.

Noticias: ¿Dice que la meditación le modificó la vida?

Bachrach: Sí, absolutamente. Yo estaba justo soltando todos mis lazos con el laboratorio, teniendo que bancarme que lo que yo escribo no es lo que yo hago, porque ahora la data científica no es mía. Es lo que decía al principio: yo no soy eso (señala otra vez al libro), soy un divulgador, quizás tengo la linda capacidad de saber quiénes lo hacen.

También reconoce que hay gente a la que la meditación no le funciona. Sin ir más lejos, él no logra engancharse con yoga. “Por eso digo, cuidado, mucho depende de cada uno, de la conexión y de la intención que uno tenga y del momento de su vida”.

Noticias: Parece que necesita aclarar que no está vendiendo una fórmula mágica.

Bachrach: Tengo mucho miedo de eso. Con la exposición que me dio el libro, la gente me agarra la mano y me pide la fórmula mágica… no hay fórmulas mágicas, estas fórmulas me funcionaron a mí.

Fotos: Marcelo Escayola. Producción: Esteban Vedia.

Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1892 de la revista NOTICIAS.

 

 

6 comentarios de “Estanislao Bachrach: “La gente me pide la fórmula mágica””

  1. Estani. Te recuerdo cuando empezabas a caminar por Julián älvarez.Fui paciente de tu padre por muchísimo tiempo.Seguro que estará sonriendo por “el deber cumplido”. Sin duda habrá tenido mucho que ver con lo que pudiste y podrás desarrollar.Te deseo lo mejor.
    Lic. Ana Galgano

  2. ES UN CLASICO, QUE ANTE UN PROFESIONAL QUE SE DESTAQUE, LA ENVIDIA, CELOS Y MOVIDA DE PISO NO PERMITAN DESARROLLAR A UN CIENTIFICO, ACTOR, ESCRITOR,ACTOR, ETC…EN SU PASION

  3. Comparti con Estani aula en la Di Tella, un tipo práctico e inteligente. Aprendí de él, el analizar los negocios desde otros puntos de vista, no solo desde la visión propia de mi especialidad, fue una experiencia enriquecedora. Le deseo lo mejor. Oscar.

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