Personajes / 19 de Octubre de 2015

Cristina Pérez: “Gustavo es el Steve Jobs de la agronomía”

La periodista lanzó su primera novela, “El jardín de los delatores”. Determinación, amor con Grobocopatel y su no vocación de madre.

Cristina Pérez llega al hotel donde se hará la producción. Está agotada porque viene dándole difusión a su primera novela, “El jardín de los delatores”. Cristina también está enamorada de Gustavo Grobocopatel, presidente del grupo agroindustrial Los Grobo. Los tiempos están programados a la milésima de segundo para encajar en su agenda repleta. Hasta que surge un obstáculo: ella nunca usa sandalias, el calzado que le habían llevado para vestirla. Contra reloj, un taxi irá hasta su casa a buscarle algunos pares de stilettos. El tráfico denso del viernes en hora pico hace temer que el cuento no termine con final feliz. Pero es una mujer con determinación, acostumbrada a lograr lo que se propone. Llegan los zapatos. Entonces sí, resplandeciente y bien parada, posa sensual para las fotos.
Noticias: ¿Cómo es estar en sus zapatos?
Cristina Pérez: La búsqueda siempre es del equilibrio (sonríe). Soy una mujer con personalidad de tacos altos (se ríe). En equilibrio, con elegancia y la pantorrilla firme (se ríe).
Noticias: Para lograr equilibrio, hay que estar en tensión constante, ¿no?
Pérez: Para cumplir con las obligaciones, la búsqueda del equilibrio es como un acto reflejo. No lo padezco, ya está en el inconsciente.
Noticias: ¿Y en qué áreas de la vida le genera un desafío?
Pérez: Soy muy autosuficiente, cuando organizo las cosas y dependo de mí, sé que tengo todo bajo control. Cuando dependo de situaciones exógenas, me exijo más todavía. Ahí está el desafío. Pero a mí no me asustan los desafíos. No me asusta adaptarme ni cambiar.
Noticias: Dice que una clave de la juventud es empezar todo el tiempo.
Pérez: Y sentirte otra vez pequeña ante el desafío. No me asusta sentir que no sé algo, que me costará mucho aprenderlo y que me puedo equivocar. Me pongo en esa situación de volver a empezar, como un objetivo, porque en el punto en el que decís “ya está”, ya estás vos.
Noticias: Así aparece el reto de escribir su primera novela.
Pérez: Creo que estas búsquedas de equilibrio y el volver a empezar tienen que ver con encontrar tu voz propia. No es solamente lo que escribís, el género, si te subís a un escenario, si te animás a expresar una opinión. Tiene que ver con escucharte y darte la licencia para poner en práctica lo que escuchás de vos misma. Durante mucho tiempo uno se la pasa queriendo conformar a todos y después aprendés que hay cosas que te piden tu alma y tu cabeza; que pueden no salir bien, que te ponen en aprietos, que te demandan otras capacidades, autocrítica, reinventarte… esa es mi esencia. Las cosas que hago podían ser “hacer el ridículo”, ser criticada, relegada y cuestionada. Cuando sos una mujer pública y llevás muchos años haciendo algo, por momentos sentís que el resto no quiere que lo pongas en la incomodidad de verte en otra situación, entonces te piden esa certeza y que no cambies. Pero no me llevo mal con la incertidumbre. El estado ideal es negociar con la incertidumbre, porque la incertidumbre es la realidad.
Noticias: Su anterior libro fue de cuentos.
Pérez: Lo que cambia en este caso es que pensé que estaba haciendo ficción, pero la realidad se metió de manera contundente. Me inspiraron Snowden, WikiLeaks, la NSA y Estados Unidos espiando a las otras potencias. En la Argentina, Milani, el Proyecto X, la tecnología permitiéndonos entrar a espacios antes vedados. Estamos solos pero estamos juntos porque estamos en red. Estamos en nuestra casa pero vigilados, porque si buscás un producto, al otro día te aparece la oferta de ese producto… Y también nos pasaba una especie de estado de sospecha entre todos nosotros (los periodistas) porque el Gobierno estableció códigos de división y los que éramos conocidos empezamos a mirarnos con duda. El kirchnerismo puso a los medios y a los periodistas como su oposición acérrima y hubo una grieta entre los propios periodistas. Escribí esta novela para que no ocurra. Pero la entregué en diciembre y en enero salta el caso Nisman y el espionaje se convierte en tema nacional. Me generó escozor, no me esperaba que fuera un thriller premonitorio.
Noticias: Uno de los personajes de su libro habla de conseguirse un destino y demostrar que no necesita de “naderías sentimentales”. Pensaba en usted, dejando su Tucumán natal con 18 años, con un contrato de trabajo de tres meses y una garantía inmobiliaria de dos años firmada por Alejandro Romay.
Pérez: (Se ríe). En el caso del personaje, ella hace un esfuerzo por desalmarse. Yo trato de hacer de mi alma una especie de cuevita, de manto tejido por la abuela que me envuelva. Pero desde chica soñé con construir ese destino, fui a buscar lo que quería hacer. Y todavía me siento como cuando me vine, sigo con ese impulso. Me percibo a mí misma como un movimiento, ¡te lo juro!
Noticias: Debe ser difícil seguirla afectivamente en medio de tanto. Habla de un modo idealista y romántico de sus relaciones amorosas.
Pérez: Es que me enamoro…
Noticias: Pero también aclara que su vida es su vida.
Pérez: Es que si te quieren, te tienen que querer con lo que sos y vos igual. A veces, porque se le tiene mucho miedo a la incertidumbre, se piden garantías que el amor no puede dar. Yo ahí suelto los controles.
Pérez también toma clases de tango. Para ella, ese baile se parece mucho al amor. “Como dice mi profesor, es la única danza donde la pareja no hace movimientos simétricos, pero cuando los hacen bien, las cuatro piernas son dos y las dos personas son una. Algunos dicen que el hombre dirige, pero un buen bailarín te dice que está para que la mujer se luzca y que ella lo va inspirando. El hombre va unas milésimas de segundo anticipándose a la mujer, entonces la mujer tiene que percibir al hombre para que el baile sea bueno”.
Comunión entre el movimiento y el equilibrio. Y con tacos altos, como le gusta.
Noticias: ¿Cómo empezó la relación con Gustavo Grobocopatel?
Pérez: No quiero dar detalles (sonríe).
Noticias: Dice que la encandiló.
Pérez: Es uno de los hombres más brillantes que conocí, no hay posibilidad de no aprender mucho, de no mirar la vida con lentes nuevos. Siempre admiré su cabeza, pero me enamoré cuando lo escuché cantar. Es tenor, me llegaban sus invitaciones y un día fui.
Noticias: ¿Sin especulación de ver qué pasaba?
Pérez: No, cero, totalmente cero.
Noticias: Y cuando estaba escuchándolo…
Pérez: No podía unir esta imagen de un tipo tan disruptivo en lo suyo, él hizo una especie de revolución agraria, aplicó el conocimiento al campo, todo lo que la Argentina produjo.
Noticias: “Al yuyo”, diría Cristina Kirchner.
Pérez: Es peyorativo decir eso porque si hay un sector de avanzada en la Argentina y que ha sido motor del crecimiento ha sido el campo. En una semilla hay más tecnología que en una Pathfinder. Y Gustavo es uno de los protagonistas de esta conversión del campo y es un humanista. No le gusta que le digan el rey de la soja y estoy de acuerdo. Gustavo es como un Steve Jobs de la agronomía y de la tierra, más que un rey de la soja.
Noticias: No podía congeniar esa faceta…
Pérez: Con esa voz. Canta música de cámara y folclore. Cuando lo escuché cantar, no unía las puntas y me puse a mirar. Ni él ni yo sabíamos que estábamos solos, fuimos a comer y empezó una historia. Cuando descubrí al hombre, me quedé sin palabras, me impactó, me impacta. Él me hace sentir desafiada para bien.
Noticias: Ha tenido parejas muy fuertes, tipos poderosos.
Pérez: Todos inteligentes y buenos, no tan poderosos. Tuve tres parejas antes de Gustavo, sólo uno fue de un cargo directivo alto. El otro fue un camarógrafo compañero de otro canal y el otro, un creativo. En el amor no controlo nada. Porque el amor te pone en un estado de fragilidad. Hay que cultivar una valentía y un coraje en el alma para amar de verdad.
Noticias: ¿Cuánto hace que está con él?
Pérez: No, no voy a dar detalles (sonríe)… unos meses.
Noticias: ¿Tienen planes de convivencia?
Pérez: Ves, eso que decís…
Noticias: Con su anterior pareja, convivió.
Pérez: Pero eso es un error, ¡cómo vas a planear! No se planea el amor. Justamente eso es el anti yo… ¿¡Planes!? No, el amor no es planes, el amor es dejar que ocurra y caminar juntos. La gente hace planes para sentir seguridad. No quiero seguridad, quiero amor.
Noticias: Hay una constante respecto de la pregunta que le hacen por la maternidad, ¿cierto?
Pérez: La sociedad es brava, a las mujeres nos torturan con eso.
Noticias: Está bien decir: “No tengo ganas, no es mi vocación”.
Pérez: No tengo vocación de ser madre pero hay mucho rollo con eso en la sociedad. El otro día una amiga me decía: “¡Qué valiente para expresarlo así!”. Tiene que llegar un día en el no parezca valentía sino una elección. Porque la libertad empieza en la libertad del cuerpo y el cuerpo no es algo disociado del alma, van juntos. La fertilidad la tengo en mis vocaciones profesionales: cuando escribo, hago noticias, actúo, comunico; mi libro es mi hijo y es una forma de amor también. Cuando uno elige, también elige lo que cede. Cuando uno deja que los demás o la tradición o el deber ser decidan por uno, uno sufre porque no eligió. Eso es la voz propia.
Noticias: ¿Nunca se encorsetó en mandatos sociales? Porque antes decía que al principio se intenta conformar a los otros.
Pérez: Nunca me encorseté, hice un camino para tener mi voz propia en cada instancia de mi vida. Lo mejor que podés dar es lo que sos y para eso tenés que escucharte, saber decir que sí y que no, ser honesta con una.
Noticias: En vez de esa coherencia interna, en su novela aparece la intriga, la sospecha, la identidad simulada.
Pérez: Yo soy todo lo contrario. Soy abierta, directa, frontal, a veces cruel con tal de ser precisa. Por eso me pasa que en el amor encuentro el solar, el descanso de todos esos rigores. Me encanta estar enamorada pero no depende de mí, depende de que ocurra. Cuando estoy enamorada y me perfila un hombre, es cuando más mujer me siento. Ahora estoy en las nubes (sonríe).

 

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