Deportes / 1 de Marzo de 2017

Fórmula E: Automovilismo ecológico

Buenos Aires fue la sede del tercer E-Prix de la temporada 2016-2017 de la categoría.

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En estos tiempos del cuidado del medio ambiente y de lograr la mayor sustentabilidad, esta categoría es la “niña bonita” de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).

Desde hace tres temporadas, la Fórmula Eléctrica propone un nuevo concepto del automovilismo. Si bien sigue siendo una carrera, ya no sólo se trata de ir rápido sino de contemplar una serie de funciones que proporcionen el equilibrio justo entre el uso extremo del auto, el consumo de la batería (dependiendo de la aceleración y de la temperatura), la recarga al momento del frenado, la estrategia y el cambio de auto (una particularidad que irá a desaparecer dentro de dos años).
En estos tiempos del cuidado del medio ambiente y de lograr la mayor sustentabilidad, esta categoría es la “niña bonita” de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y en especial de su presidente actual, el francés Jean Todt. Creada por un grupo de técnicos, entre los que está incluido el argentino Carlos Funes, el entusiasmo se transformó casi en una obsesión para el galo que dirigió la etapa más exitosa de Ferrari.
A pesar de que hubo y sigue habiendo escépticos de este desarrollo de autos de propulsión totalmente eléctrica, casi insonoros, el interés demostrado por los fabricantes de automóviles no sólo se ha manifestado; se ha concretado efectivamente. Jaguar, volvio a la competición después de 12 años (su última incursión se había dado en el Mundial de Fórmula 1 entre 2000 y 2004) es uno de los debutantes en este certamen 2016-2017 y se suma a otras marcas que se han involucrado con todo, desde que se abrió el desarrollo del Powertrain (motor, caja y convertidor/inversor). Renault, DS y Audi, por ejemplo, apuestan fuerte pues consideran a estas tecnologías el futuro de la movilidad. Por eso no extraña que, BMW como Mercedes-Benz ya estén pensando en desembarcar en la Fórmula E, como también alguno de los gigantes japoneses. Se dice entonces que, para el Campeonato 2018-2019, se pasará de 10 a 12 equipos siendo la mayoría escuderías oficiales de fábrica.
Sería una lástima que para entonces, el E-Prix de Buenos Aires no formase parte del calendario. Después de haber sido considerado el circuito urbano más excitante para los pilotos (comparado con los emplazados en otras grandes ciudades como Pekín, París, Mónaco, Londres, Miami, Berlín o Punta del Este), el Gobierno de la Ciudad quiere que toda la actividad “tuerca” se concentre en el Autódromo para cuyo predio se han anunciado obras de puesta en valor donde se creará un polo específico para el sector automotriz.
Sin tener que invertir 15 millones de pesos para el armado del circuito callejero, y al mismo tiempo evitar quejas de los vecinos, se está ideando un trazado “híbrido”  (utilizando parte del circuito 5 y algunas calles internas del Juan y Oscar Gálvez) buscando convencer a la FIA de sostener la fecha, que hoy está caduca.
Todo para crecer. En ese afán de competir y de utilizar las carreras para luego introducir las soluciones desarrolladas en los autos de calle, Jaguar está transitando sus primeros pasos. En contrapartida, la gran dominadora de esta especialidad, Renault, acumula mucha experiencia.
El I-TYPE de Fórmula E es el primer auto totalmente eléctrico de Jaguar que se caracteriza por acelerar de 0 a 100 km/h en 2,9 segundos, alcanzar una velocidad máxima aproximada de 225 km/h y por contar con un sistema de propulsión propio que incluye una transmisión sincronizada.
El Renault Z.E.16, en cambio, se presenta con un Powertrain que ha evolucionado año tras año. “Es una joyita” le confesó a NOTICIAS uno de los Comisarios Técnicos de la categoría. No sólo se pondera su concepción y funcionamiento, también el menor peso que obliga al equipo a lastrar los autos para llegar al mínimo reglamentario. ¿La ventaja? Distribuir los kilos según las características de cada circuito.
Los pilotos de Jaguar, tanto el irlandés Adam Carroll como el neozelandés, Mitch Evans provienen de otras categorías de Fórmula donde lograrón triunfos pero se encuentran afrontando su primer año en la conducción de auto que tiene muchísimos secretos. Los representantes del Rombo, en cambio, tienen ya sobre sus hombros dos temporadas completas pero además, en el caso del monarca actual, el suizo Sebastien Buemi, la conducción de los híbridos Prototipos de las 24 horas de Le Mans le han dado un ejercicio y un nivel superlativo. Su coequiper, el francés Nicolás Prost, hijo de del tetracampeón mundial de F1, sin poseer el talento de su padre, también ha subido, en tres oportunidades, al peldaño más alto del podio.
Los secretos de la Fórmula E son los detalles, una de las palabras más utilizadas por los protagonistas para describirla. Por ejemplo, como el director de Jaguar Racing, el británico James Barclay. “La clave principal es cómo optimizar la potencia del tren motor a través del rendimiento y la eficiencia, pero también son importantes las operaciones. Como equipo, tenemos que estar absolutamente en el nivel más alto, porque esta competencia es verdaderamente difícil. Para nosotros lo principal es cuidar hasta el último detalle. Tenemos que lograr el máximo rendimiento de nuestro motor para que los pilotos ataquen el mayor tiempo posible. Eso es lo que todos tratan de conseguir, pero también tenemos que concentrarnos en que el auto sea fácil de manejar, y es un desafío muy técnico, único cómo ningún otro. Esto hace que las carreras de la Fórmula E sean fantásticas”, sintetizó el directivo.
El resultado final del E-Prix de Buenos Aires 2017 dice que Buemi, además de transformarse en el primer piloto en ganar tres carreras consecutivas en la corta historia de la Fórmula E, cumplió con la lógica supremacía de su equipo. El suizo se ha convertido en uno de los mejores en esto de ser rápido y al mismo tiempo administrar correctamente la energía.
Otro –al mismo nivel– es el brasileño Lucas Di Grassi, quien con el Audi Abt Schaeffler FE01 concluyó tercero. El subcampeón del certamen pasado sabe que, en rendimiento, pelear contra los Renault resulta imposible y más hoy día con el reglamento cerrado para los desarrollos. Por lo tanto deberá conformarse, en condiciones normales, con los escalones más bajos de la zona de premiación.
El argentino José María “Pechito” López con su DS Virgin DSV02 protagonizó una gran remontada desde el último lugar (lo condicionó un daño en la suspensión, luego de un golpe al muro en la curva 6, en su primera vuelta lanzada de clasificación). El tricampeón mundial del WTCC (World Touring Car Championship) quedó con un sabor agridulce de boca: “Estaba para el top 6 pero lo de la clasificación me comprometió mucho. Eso es lo negativo. Pero –al final del día– haber demostrado ser competitivo, haber aprendido más sobre el uso de la energía y del trabajo con el equipo, me motiva mucho para lo que viene. Haber terminado entre los 10 demuestra que tuve un gran ritmo a pesar de todo. “Pechito” alcanzó el último punto que estaba en juego al superar justamente al debutante Evans. Si bien sumó aprendizaje, el piloto de Jaguar Racing tendrá que ir por la revancha a México, próxima escala de la categoría.
“Cuando ves la historia que tenemos por detrás y que estamos representando a Jaguar, es una enorme responsabilidad, pero también te llena de pasión poder escribir los próximos capítulos. Jaguar tiene un gran pasado pero realmente es excitante pensar en lo que podemos conseguir en un futuro cercano”, analizó Barclay, el director del equipo, poniendo el énfasis en que lo mejor –para ellos– está por venir.

 

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