Personajes / 12 de julio de 2017

Martín Bossi: “El único político al que sigo es Francisco”

Llena el Astral con “Bossi Master Show”. Sus diálogos con Dios, la relación con la muerte y por qué dejó de imitar a políticos.

Fotos: Juan Ferrari.

Jugó tenis una hora y media. Almorzó, se bañó, descansó. Se calzó las zapatillas, abrió la puerta de su casa en Villa Urquiza y salió a correr. Destino final, el teatro Astral. Después de más de diez kilómetros, vio su cara en la mega marquesina de la calle Corrientes y su apellido convertido en marca, “Bossi Master Show”. Se secó la transpiración de la frente y le vino a la cabeza una escena recurrente: “¿Qué hiciste Martín con todo lo que te regalé?”. “Quedate tranquilo, Dios, que la viví”. Suele pensar la vida como diálogos teatrales o monólogos de stand up, pero esa imagen mental tiene carácter de revelación.

Llega a su camarín, vuelve a bañarse y comenta: “Che, estoy cansado, me parece que hoy se me fue un poco la mano”. Gajes de su desmesura. A Martín Bossi le queda por delante hacer reír a 1.200 personas que pagaron entrada para verlo esa noche.

Noticias: ¿Qué le significa agotar funciones en un país en crisis?
Martín Bossi: Yo agradezco mucho a Dios que suceda. Es un acto de amor enorme. No hago “Chicago” o “El mercader de Venecia”, pongo mi carita con mi nombre. Es muy riesgoso, porque no están eligiendo una obra, acá es mi historia.
Noticias: Contó que, después de escaparse a través de los personajes, hace poco se encontró con “su verdad”. ¿Cómo es eso?
Bossi: Un día dije: “Qué hago cuando me encuentre a Dios y él me diga. “¿Qué hiciste, Martín, desperdiciaste esta fiesta que te regalé, yendo de obligación en obligación, creyendo en el hombre, en lo que te dijeron que tenías que ser? Confiá”. Y pensé: “Cuando me lo encuentre, le tengo que decir: “Quedate tranquilo que la viví””. Anduve de amores en amores, de emociones en emociones, un nivel de responsabilidad muy grande, pero de lo que yo considero que es responsabilidad, no la que me contaron.
Noticias: Nunca fue de los que acatan la orden del deber ser.
Bossi: Gracias a que no acaté la orden, hoy soy feliz. Y a toda la gente a la que me acerco, le digo, desde mi humilde experiencia, que no obedezca, ni a la religión, ni mucho a sus padres, porque ellos son víctimas de víctimas. Que se entienda, los padres son muy importantes pero a veces hay que romper estructuras.
Noticias: La muerte de su papá le permitió animarse al escenario, ¿cierto?
Bossi: Sí, me permitió muchas cosas. Fue muy dolorosa la muerte de mi papá, tenía 18 años y me encontré con el peor momento de mi vida, pero después, es terrible lo que voy a decir, me encontré con mi libertad. En realidad no me encontré con mi libertad, él me dijo: “Hacete cargo de todo esto”. Me regaló una esposa, que no elegí, que era mi mamá; y me regaló una hija, que yo no elegí, que era mi hermana. Perdí también a mi mamá y a mi hermana con mi papá.
Noticias: ¿Tanto se transformó el vínculo con ellas?
Bossi: Y claro, calculá que mi mamá a fin de mes era: “¿Y, la plata?”. Familia tana, obvio, era el varón. Cuando vi que pasábamos necesidades, dije: “Tengo que alimentar a mi familia, me dejo de joder, si ya sé qué tengo que hacer”. ¿Viste esos chicos de las religiones que están esperando la orden para inmolarse? Bueno, yo estaba esperando la orden para ejecutar lo que tenía que ejecutar, que era entrar a una escuela de teatro.

Él venía encerrándose en su cuarto días enteros para impactar con sus imitaciones. Su papá no sólo le decía que le salían todas iguales sino que los otros se reían al verlo, pero porque le tomaban el pelo. Ya sin su padre y con la responsabilidad económica en las espaldas, colgó la raqueta –había llegado a competir profesionalmente– y se dedicó a actuar. Para parar la olla, salió a hacer shows en eventos sociales. “El Martín está descarriado”, decían en el barrio. Él no le creyó ni a la sentencia de su viejo ni a la de los que lo rodeaban. “Yo creí en mí. Tengo un Dios aparte que me enderezó la puntería”. Para explicarlo, vuelve a armar una escena. Una voz en off le cuenta la verdad de la milanesa: “Mirá, Martín, para controlar a toda esta gente hicimos esta historia: mandamientos, religión, una forma de vincularse con el amor, lo que se llama familia. Te vamos a dar la segunda opción: también hay algo que es la felicidad, fíjate”. Le tiraron una soga y él la agarró.

Noticias: ¿Qué sintió ante el fallecimiento en la platea de un espectador antes de empezar la función, en mayo pasado?
Bossi: Yo tengo un tema con la muerte porque soy muy consciente y sé que la película no va a terminar bien. Con la señora muerte, a la que trato de no tutear porque estoy enemistado (sigue con la ocurrencia pero no sonríe), estamos en juicio, ¡lo está manejando Burlando el tema! Me gustaría verla y sentarme a tomar un cafecito con ella… Mirá, fue muy fuerte, fui a saludar a la familia y estuve ahí, despidiendo a Jorge. Es la primera vez que veo un muerto afuera de un velorio. Era mi casa, el lugar donde genero un montón de emociones y Dios eligió que esa persona se despidiera de la vida allí y ese hombre me eligió a mí para despedirse, entonces es una responsabilidad muy grande. Es re egoísta lo que voy a decir, pero… si Dios lo eligió para que se fuese, ¿por qué no a las 23, que terminaba la función y se iba con una sonrisa enorme? Pero bueno, no puedo ir tan lejos.
Noticias: Define a la risa como la interrupción de la angustia existencial.
Bossi: Sí, la risa es la interrupción del dolor. La gente en el teatro interrumpe el dolor por dos horas. Hago un esfuerzo muy grande para que se olviden de todo y estoy convencido de que lo logro. A mí Dios me dio un don, todos tenemos uno, y yo me encargo noche a noche de devolverlo, tengo la responsabilidad de devolverlo porque no es mío. Un día Gasalla me dijo: “Cuando descubrí que hacía reír, empecé a preguntarme de qué quiero que se rían”.
Noticias: Hace una especie de puente generacional: Lo va a ver mucha gente mayor que se desasna sobre qué es Snapchat…
Bossi: (interrumpe) Sí, y muchos chicos jóvenes que se desasnan sobre quién es Spinetta. Siento que este espectáculo es la misión y que hay una artística que termina. Es tiempo de empezar a opinar desde otro lugar.
Noticias: ¿Cómo sería eso?
Bossi: Es hora de empezar a contar quién es Horacio, mi amigo, quién es Diego Tarditi, quién era el almacenero. Empezar a hacer personajes propios, otra capa de humor.
Noticias: Se corrió deliberadamente de contar a los políticos.
Bossi: Sí, ¡para qué! Nunca hice humor político. Yo estaba en un programa que necesitaba eso y tuvo mucha trascendencia. Pero mirá, pinta tu aldea y serás universal. No es parte de mi aldea contar a los políticos. Elijo no creerles, no son gente a la que admire, no tengo un poster de un político en la habitación. Al único político que sigo es a Francisco.
Noticias: ¿Tuvo algún encuentro con el Papa?
Bossi: No, odio la gente que va y se saca una foto con Francisco y la sube a las redes. ¿No te podés guardar algo para vos? A mí me interesaría encontrarme a solas, sin foto.
Noticias: Guardarse algo para uno. Sigue el consejo que le dio Sandro de que, para durar en la profesión, no se sepa de su vida privada. Eso le trajo complicaciones también, ¿no?
Bossi: No serias.
Noticias: En el show se ríe del rumor que circuló en el verano sobre su romance con su amigo y socio en el espectáculo Federico Hoppe.
Bossi: ¡Sí, qué querés que haga! (se ríe). El otro día una colega tuya me dice: “No se sabe nada de vos, sos un eterno soltero”. Y le dije: “¿Vos tenés claro si yo tengo hijos o no, o si tengo mujer hace diez años?”. He practicado un arte hermoso que es el de convencer a la gente de que saben de mí, le di una vuelta al arte del escapismo. Cuando termine mi carrera, voy a hacer una reunión con los periodistas que me han hecho tanto bien, les voy a pedir perdón y les voy a decir: “Les voy a contar la verdad: Estos son mis hijos, esta es mi mujer desde hace veinte años”. Me van a decir que los estafé, pero ya va a ser tarde.
Noticias: ¿Cuenta solo una parte o vende humo?
Bossi: Tengo una vida tan intensa que yo elegí qué contar. Creo que les doy lo mejor de mí, después hay un mundo enorme que no tienen ni la más puta idea.

Confiesa que el paso del tiempo lo aterra. Su padre murió con 46 años, su tía materna, a los 49, y el esposo de ella, a los 51. “Pero yo confío en la voluntad de Dios, lo que tenga para mí, voy a enfrentarlo. De muy chico me di cuenta quién mandaba. De vez en cuando, cuando vuelo alto, él me lo recuerda”.

Noticias: Su viaje a España en 2016 fue de esas, ¿no? Confesó que tuvo que remar mucho porque nadie lo conocía.
Bossi: Es que hay una parodia del actor, que se toma un avión, llega a España y triunfa. ¡Todos triunfan!
Noticias: ¿Cuál fue su fracaso?
Bossi: No existe la palabra fracaso. Si no te va tan bien, es aprendizaje.
Noticias: ¿Pero cuándo la tuvo que aprender desde el piso?
Bossi: Todo el tiempo. Yo hoy salgo a actuar y empiezo desde el piso. Creo que el secreto es que sigo estando donde estuve siempre, dentro de la gente. Yo me paraba en un asado y hacía lo que hago ahora. Tengo mis límites como actor y tengo mucho por aprender, pero creo que se ve que hay un muchacho con buenas intenciones.

Valeria García Testa

 

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