Personajes / 15 de agosto de 2017

Gaby Herbstein: “No me hago selfies ni me saco fotos”

La fotógrafa presentó sus nuevos retratos “alados” y está viajando tras líderes espirituales. Su timidez frente a la lente.

Fotos: Juan Ferrari

Se dice seguido que los médicos son los peores pacientes. Conocedores al dedillo de los síntomas y los diagnósticos, se vuelven sin embargo mucho más vulnerables cuando están en el rol contrario. Algo parecido podría decirse de los fotógrafos cuando se ubican frente a otra lente. Así lo encarna Gaby Herbstein, fotógrafa consagrada con más de 20 años de carrera y sobre todo experta retratista, al posar para la producción de esta nota. Aunque dócil, se la nota incómoda, tímida, en busca de indicaciones. Propondrá subir una luz, aunque al segundo volverá a su lugar de modelo, respetuosa con el colega fotógrafo. Y ya lo dirá durante la charla: no se saca selfies ni le gusta ponerse en escena, lo suyo es mostrar el mundo como si realmente lo viéramos a través de sus ojos.

El resultado, tan ajeno al ego de estos tiempos, es fascinante. De los retratos que inmortalizó en sus calendarios con causas nobles (Gustavo Cerati, Charly García y Natalia Oreiro, entre muchos otros, han quedado para la historia), a los más actuales que hizo de Nicolás Artusi, la dj SRZ y Juan Gil Navarro, alados para una bodega, pasando por series más personales como “Aves del Paraíso”, “Huellas” o “Estados de Conciencia”, la suya es una mirada generosa, que lleva 23 años compartiendo su arte disparo tras disparo.

Noticias: ¿Qué la llevó a aceptar la propuesta de hacer estos personajes con alas?
Gaby Herbstein: Me pareció súper alineada con lo que vengo trabajando hace mucho tiempo. A mí todo las aves y lo que simbolizan siempre me fascinó, de hecho tengo un libro llamado “Aves del Paraíso”. Así que me gustó poder seguir desarrollando el tema. Además, las alas simbolizan la libertad, el animarse a ir por más, lanzarse al vacío y construir nuevos espacios. Y además de retratar personalidades con alas, me permitieron desplegar las propias, porque tuve absoluta libertad para crearlas (N. de la R.: el equipo de Gaby creó alas distintas y enormes para cada retratado) y para hacer las fotos que quería.
Noticias: ¿Cómo es su estrategia para crear la energía que necesita en el estudio?
Herbstein: Me gusta tener una idea pre pensada para poder explicarle al otro qué es lo que querés mostrar y qué simboliza. Es importante poder conectar con la persona que uno va a fotografiar, porque necesitás de esa conexión para que te responda algo interesante. Me gusta poder hacer sentir cómodo al otro, que se rompa la barrera. Y también doy directivas, como tirando sogas. Justo hablé con Juan Gil Navarro de ese tema, porque él decía que le es mucho más difícil cuando le piden que haga de él mismo. Lo entiendo especialmente en los actores, entonces los meto en personaje. El retrato es un trabajo en equipo.
Noticias: ¿Sabe cuando tiene “la” foto?
Herbstein: Sí. Y me ha pasado que salga al toque y sigo sacando porque hasta me da vergüenza parar enseguida. Pero si estás escuchando buena música y pasando un buen momento, tenés la foto segura. Si lográs ese vínculo, porque es efímero pero es vínculo al fin, es todo lo que necesitás.
Noticias: ¿Y qué le pasó estando del otro lado, como recién? Se la veía incómoda.
Herbstein: Para mí es difícil estar del otro lado, porque estoy viendo la luz que está poniendo, cómo está dirigiendo, el lugar que elige. Y respeto a mis colegas y no les voy a a decir qué foto hacer, pero no puedo dejar de mirarlo.
Noticias: ¿No tiene que ver con timidez?
Herbstein: Tampoco me gusta exponerme, me da mucha vergüenza. Y no tengo el expertise, una cosa es dirigir y otra ponerse al frente. Soy muy exigente. No me hago selfies, no me saco fotos, no me pongo en un rol protagónico. Me fascina, en cambio, poder compartir lo que veo. Eso me hace feliz. Para mí, mostrarme es mostrar lo que hago. No la percha, sino el trabajo.
Noticias: ¿Es muy perfeccionista?
Herbstein: Re. Mis trabajos de muchos años atrás no los puedo ni ver. Hasta a los de hoy les cambiaría algo. Termino de hacer un trabajo y prefiero no verlo por un tiempo. De pronto después me amigo, como con estas imágenes (señala alrededor). Ya las solté, casi no son mías. Pero en el momento me da mucho nervio porque ya le cambiaría algo. Sin embargo, este año me pasó algo que disfruté un montón. A mí me gusta mucho construir imágenes hasta el último detalle: realización de vestuario, maquillaje, locación, escenografía, trabajo en equipo pero estoy atrás de todo. Y este año me contrataron del gobierno de Jujuy para hacer fotos y pedí hacerlas en el carnaval. Había oído hablar de algo llamado “La Diablada”. Y fue increíble, no tuve que armar nada, estaba todo ahí. La edición fue con la mirada y todo superaba lo que yo podría haber creado. Disfruté de las oportunidades, y fue un quiebre importante. Estoy empezando a disfrutar de la imperfección. Voy a presentar este trabajo en el CCK el 10 de octubre.
Noticias: Parece una suerte de reinvención, quizás necesaria en alguien con tantos años de trayectoria.
Herbstein: Yo no busco reinventarme, lo que me pasa es que soy curiosa. Cuando me siento cómoda en una situación, trato de buscar otra. No me da miedo equivocarme. No porque piense que me va a salir bien, sino porque busco arriesgar. Me siento incómoda en el molde. Me interesan muchas cosas muy diferentes, y las voy siguiendo.
Noticias: Ha hecho muchos retratos, ¿qué opina del uso y abuso del Photoshop?
Herbstein: Para mí el Photoshop es una herramienta, como el lente, la cámara y el fotómetro. La pregunta es de qué forma estás usando el Photoshop, porque como herramienta creativa es increíble. Hoy el límite es la imaginación. Cuando no existía, si me imaginaba algo, lo tenía que construir, y quizás no quedaba tan bien. Pero ahí es donde se valoriza la idea, porque el Photoshop no la reemplaza. Y antes, cuando no existía la fotografía color, se coloreaba y se usaban unos químicos que blanqueaban la piel. Eso es un Photoshop rudimentario. Quizás lo que no te gusta es cuando se exagera, pero creo que no queda bien, muy artificial. Aunque no soy pro naturalismo, porque si hay una toma donde un grano me arruina la foto, no dudo en sacarlo.
Noticias: No le gusta tanto ver sus propias fotos, ¿qué tiene en su casa colgado entonces?
Herbstein: Tengo fotografía, alguna que no es mía y otra que sí, tengo pintura. Y muchos recuerdos de viajes. Tengo muchísimas imágenes de fe de diferentes culturas y religiones. Y todo mezclado, disfruto de la diversidad. Porque creo que en la diversidad está la belleza.
Noticias: ¿Tiene fotos que haya hecho que le sean muy preciadas?
Herbstein: Las fotos tienen recuerdos de momentos vividos. Si tuviera que hacer de nuevo alguna imagen, la haría diferente, porque hoy es otro momento de mi vida, y sé por qué la hice y diseñé en ese momento. Cada una tiene un porqué. Tengo retratos de Charly o de Gustavo Cerati que son momentos y me acuerdo de todo: las charlas, el clima. Eso es lo lindo de este trabajo, el recuerdo detrás, que para mí es más poderoso que la imagen en sí. Hicimos una sesión de fotos con Charly para uno de los calendarios de Fundación Huésped, y él vino con todo su equipo y set de sonido y empezó a tocar en las tomas. No lo podía creer. Todos los temas de mi adolescencia, tocándolos en vivo para mí durante una hora. Y cuando terminamos las fotos me dijo “¿ves que con música todo es diferente?”. Lo fascinante de fotografiar gente es ese feedback, esos recuerdos. Disfruto ese intercambio de energía, lo que sucede en el momento de la toma es un vínculo muy cercano, conectás mucho. Ahora estoy haciendo un proyecto retratando líderes espirituales alrededor del mundo; son personas con mucha energía y luz, y me pasa que no puedo sostener la mirada, porque es demasiado intenso.
Noticias: ¿A qué persona que aún no retrató le gustaría fotografiar?
Herbstein: Al Dalai Lama.
Noticias: Fue de las pioneras en investigar con su fotografía la cuestión ambiental. ¿Hoy sigue en esa búsqueda?
Herbstein: Sí, de hecho estoy viajando a Groenlandia con este proyecto de los líderes, a un encuentro mundial de chamanes. Voy a fotografiar a Angaangaq, un importante chamán inuit. Él está convocando chamanes de todo el mundo para hablar del cambio climático, porque Groenlandia es una zona en la que impacta muchísimo. Hoy se está dejando de hablar del verde para pasar al azul, porque se entiende que el cambio climático se debe enfrentar con una evolución de conciencia. Si no entendemos que somos uno entre nosotros y con el universo, ¿qué vamos a cuidar? Gracias a Dios veo algo muy positivo que no veía a los 30. Mucha gente está ampliando sus conciencias, los jóvenes además, no solo aquellos arriba de los 40. Hay gente en una búsqueda espiritual profunda y hay movimientos de diferentes filosofías, y eso da una esperanza. Cuanta más gente haya comunicando, más posibilidades tiene de llegar el mensaje. Esta es una veta que no tuve desde siempre, sino que fui descubriendo a partir de ayudar a diferentes fundaciones y trabajar con ellas. Me di cuenta de lo que podía repercutir y lograr una imagen, y que podía ser una herramienta. Y es mi meta hoy como profesional.

Vicky Guazzone di Passalacqua

@misskarma

 

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