Sociedad / 4 de noviembre de 2017

La tragedia de Nueva York: tiempos felices

La intensa relación entre los cinco amigos que fallecieron en el acto terrorista. Voley, asados y un colegio que los unía.

Por

Nueve amigos, cinco muertos, cuatro sobrevivientes. Crecer y morir juntos, un destino trágico que conmueve a todo un colegio, a una ciudad y a un país. Ariel Erlij, Hernán Ferruchi, Alejandro Pagnucco, Diego Angelini y Hernán Mendoza fueron las víctimas argentinas del mayor atentado que vivió la ciudad de Nueva York después del 11 de septiembre cuando el 31 de octubre, Sayfullo Habibullaevic Saipov, un inmigrante de Uzbekistán residente en los Estados Unidos, puso fin a ocho vidas y a una historia de amistad eterna donde el “que no se corte” fue más que una frase hecha, sino un estilo de vida.

Los sobrevivientes al ataque terrorista fueron Ariel Benvenuto, Juan Pablo Trevisán, Iván Brajkovic y Martín Marro. Este último continúa internado, fuera de peligro con heridas de gravedad, pero ya pudo volver a caminar. Todos se reunirán con las familias que viajaron para Nueva York. El consulado argentino fue el refugio de tanto dolor y confusión.

Caminos

Fútbol, voley, rugby, casamientos, nacimientos, viajes e innumerables asados, la familia y el deporte como bastión de este grupo de amigos que se conoció en el colegio, alimentó la unión en la Universidad o en el Rowing Club (jugaban al voley) y a los que la muerte los encontró juntos en Nueva York, festejando los 30 años de egresados. Gustavo Siryi entabló una amistad con el grupo en el Rowing cuando eran chicos, jugaron un tiempo el voley allí pero luego siguieron muy cercanos: “Es un club chico y todas las familias se conocen, mi mamá es amiga de la mamá de algunos, mi hermano amigo de los hermanos de otros, estamos todos en contacto constante”. Siryi recuerda los viajes a Villa Gesell en la juventud, solos y con las novias, luego los casamientos y las vacaciones en familia. También los días que remaban por el río. Caminos que se cruzaron entre Rosario, Funes, San Lorenzo, localidades santafesinas de duelo. El Concejo Municipal de Rosario homenajeó a las víctimas en un acto en el Salón de las Banderas del Monumento a la Bandera. También se decretaron tres días de duelo en el club del que eran socios.

Quienes los conocieron a Erlij lo recuerdan por su generosidad, a Pagnucco por su sentido del humor, a Mendoza por su dedicación en los deportes, a Ferruchi por su humildad, a Angelini por su profesionalismo, pero a todos por sus valores y su compañerismo.

Pertenencia

Todos eran egresados de la promoción 1987 del Instituto Politécnico Superior “General San Martín” de Rosario, el año en que Rosario Central ostentaba el título de campeón de Primera División, tras superar por un punto a Newell’s, su clásico rival. Pagnucco, Ferruchi y Angelini eran arquitectos; Ariel Erlij, ingeniero civil, fundó la empresa “Ivanar” y Mendoza se dedicó mucho al deporte, a pesar de tener sus caminos resueltos nunca dejaron por completo al “Poli”. “Es un colegio de puertas abiertas donde nuestros egresados siempre vuelven”, cuenta Alicia Oliva, la vicedirectora de la institución que se volvió el epicentro de homenajes a las víctimas. Al día siguiente de la tragedia, el colegio abrió sus puertas e intentó mantener una jornada en normalidad, se izó la bandera a media asta, se realizó un minuto de silencio y una reflexión acerca de lo ocurrido: “Va a haber una tarea día a día en la que los especialistas del departamento de Ciencias Humanas trabajarán con los alumnos que tengan inquietudes y deseen hablar del hecho”, sostiene Oliva. En el único curso que no se dio clases este 1 de noviembre fue 2° año, al que asiste la hija de una de las víctimas.

La Asociación de Ex Alumnos del Politécnico organizó un minuto de silencio en las puertas del colegio y en la esquina de Ayacucho y Pellegrini ardieron velas y recuerdos. En el colegio todavía hay docentes que estuvieron al frente de la clase de la promoción 87 y compañeros de ese año que hoy son profesores. Tal fue la unión de Ariel Erlij con el instituto que tiene un convenio de prácticas profesionales para los alumnos en su empresa Ivanar.

Destino final

La idea de esta escapada surgió hace casi un año. Querían ser “libres” y disfrutar como cuando eran adolescentes y visitar a Martín Marro que vivía en Boston. Erlij los motivó a todos y decretó que la plata no iba a ser un problema, ayudó económicamente al que lo necesitaba. En sus últimas imágenes se los ve pedaleando sonrientes por la bicisenda que surcaba el Río Hudson, poco tiempo antes de que el terrorista los embistiera de atrás con una camioneta de Home Depot alquilada, dejando un saldo de 8 muertos y 12 heridos. Desde el entorno de los sobrevivientes, afirman que el grupo se encuentra muy unido, brindándose apoyo entre ellos y sus seres queridos, a la espera de la llegada de los familiares de las víctimas.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *