Personajes / 7 de marzo de 2018

Viviana Canosa: “No me banco más el careteo del medio”

Yoga, hebreo y libido redireccionada. Maternidad tardía, gusto por los piropos masculinos y la mutación de una ex chimentera maldita.

Otra. Viviana Canosa no es la que era. Rubia; ahora es rubia. Su piel blanquísima ya no encuentra un rojo para contrastar. No hay choque; ella dice que no quiere chocar. Intensa. A Viviana se le escapan, de a ratos, pequeñas filtraciones de esa colorada combativa que fue en la pantalla. Reflexiva. Frena, piensa y vuelve atrás. La energía es la misma, pero ya no quiere pelear. No para. Sus palabras salen como catarata. Cuenta de noches en vela, de horas de meditación, que estudió hebreo, practicó yoga, salió a correr, leyó Chopra, cambió la alimentación; se angustió, se perdió, se encontró. Dice que su libido ya no pasa por ganar plata y que no quiere volver a
hacer “más de lo mismo” porque entiende que eso atrasa. Ahora conduce un programa en Radio Belgrano (“Vivi en la radio”) y planea volver a la televisión.

Noticias: Se la nota cambiada…más apaciguada, ¿qué pasó con la
Viviana a la qué nos tenía acostumbrados?
Viviana Canosa: Tengo una imagen avasallante pero los que me conocen saben que es un súper personaje, que yo no puedo con todo. Hubo un momento en el que necesitaba mostrarle al mundo que era muy fuerte porque me parecía todo demasiado duro. Venía
de relaciones muy difíciles, pero era súper sumisa.

Noticias: ¿La maternidad tuvo algo que ver en su nueva versión?
Canosa: Sí. Igual, creo que me llegó el amor y un hijo, porque ya estaba preparada para recibirlo. Fueron años duros de tratar de encontrarme. Uno cree que se conoce y no se conoce nada porque somos muchos en uno. Lo que me pasó con Martina (su hija de cuatro años) es que volví a mi esencia, la miro y me encuentro en sus ojos, en su sonrisa. Pero me preparé mucho para tenerla sin saber que llegaba.

Noticias: ¿Le costó acomodarse al nuevo rol?
Canosa: Lo que me pasó es que me olvidé de la profesional. Cuando
nació Martina dejé de trabajar, sentía que todo mi tiempo tenía que ser para ella, y a mí el rol profesional me hace sentir muy segura. La maternidad te vuelve vulnerable y no trabajar terminó de arruinarlo todo (risas).

Noticias: ¿Cómo fueron esos tiempos duros?
Canosa: Fue genial porque investigué mucho en mi persona. Durante toda mi vida, mi libido estuvo puesta en mi trabajo… y de
repente, nada. Empecé con insomnio. Quería mostrarle a Martina mi mejor versión, pero había días en que no podía. Estaba angustiada con esto de no saber para dónde ir. Fortalecí mucho desde la meditación, el yoga, salía a correr, probaba cada cosa que me recomendaban. Ahora empiezo a poder equilibrar la energía.
Sigo siendo la mejor mamá que puedo pero ya empecé con los proyectos laborales.

Noticias: Se la ve bastante más flaca que hace unos años, ¿tiene que ver con estos momentos difíciles que atravesó?
Canosa: No, cambié la alimentación y eso me hizo bajar de peso. Ahora como mucho más sano y me siento mejor.

Noticias: ¿Cuesta conciliar el trabajo con la maternidad?
Canosa: Me daba un poco de culpa hace un año, pero ya no, porque siento que la adrenalina que me da el trabajo y el placer que me da entrevistar, conducir, no me lo da otra cosa. Pude poner las pasiones en diferentes casilleros y darle a cada una su importancia. Ahora estoy empezando a disfrutar de nuevo de las cosas que pensé que no eran compatibles con la maternidad, como ponerme un traje de baño y sentirme sexy. Antes que madre soy mujer y no quiero perder nunca eso. Madre voy a ser toda la vida, pero la mujer que soy me hace desarrollarme en otras áreas que no son la maternidad.

Noticias: ¿En qué piensa cuando dice que su libido pasaba por el trabajo?
Canosa: Descuidé absolutamente mi vida personal. Si las cosas no estaban bien, el trabajo me venía siempre perfecto para taparlo todo. Pensaba que el amor no era para mí, que la maternidad no era para mí.

A los cuatro meses de estar en pareja, Alejandro Borensztein le propuso a Viviana tener un hijo. “Yo no tenía en mis planes ser madre y me pareció un delirio. Esperé cuatro meses más para pensar”. Aceptó. Con su ginecólogo decidieron que (por sus entonces 41 años) lo mejor sería esperar seis meses y si el embarazo no llegaba en ese lapso se sometería a un tratamiento. Al mes de intentar se gestó la beba a la que llamaron Martina.

Noticias: ¿Le gustaría volver a la tele?
Canosa: Sí, tengo muchas ganas. Ahora estoy preparando un piloto de un programa más periodístico. Sería una coproducción mía. Me doy cuenta de que me ofrecen cosas que no me gustan hacer. Hace poco me llamaron de América para ofrecerme dos cosas, y dije que no, porque no tengo ganas de hacer más de lo mismo.

Noticias: ¿Qué sería más de lo mismo?
Canosa: El clásico programa de espectáculos para llenar espacio,
que entra el que habla de política y de economía, pero todo rapidito. No tengo ganas. Me quiero involucrar en el proyecto. Necesito ponerme el programa a mis espaldas. Que alguien me llame para hacer un trabajo de espectáculos atrasa… ¿de qué hablo yo con Loan? No tengo tema de conversación. De solo imaginarlo me agoto. La farándula se fue marchitando. No me banco más el careteo
del medio.

Noticias: ¿Cuál sería el careteo del medio?
Canosa: Hay gente que se enorgullece porque está hace 20 años con un programa, y sí, pero el programa es un embole. Yo prefiero que me dure una temporada y disfrutarlo. Yo solté el tema de la plata, pero voy a ganar salud, energía, volver a saber qué quiero hacer de mi vida. Me está copando esto de animarme a algo sin bastón. Yo decidí ausentarme del medio, para desintoxicarme de mi misma y volver mejor. Siento que evolucioné un montón. Cuando creés que todo lo podés es muy difícil, porque cuando algo no te sale te querés matar. Por eso ahora dejo que la vida fluya.

Noticias: Volviendo al machismo, este año surgieron varios movimientos para reclamar por los derechos de las mujeres…
Canosa: Sí, pero no sé si es muy genuina esa comunión… No soy feminista, pero no me gusta el machismo. A la vez me gusta que el hombre sea macho, tengo una cosa como medio rara con eso. Me gusta que un hombre me diga un piropo, no me parece que me esté acosando por eso. Creo que está todo al límite. Me parece que hay una doble moral, porque no le creo a todo el mundo. Yo veo a un montón de hombres defendiendo a unas mujeres y a otras no. Y lo mismo con las mujeres.

Noticias: ¿A qué te referís con que el hombre sea hombre?
Canosa: Yo soy mujer y me gusta que el hombre sea hombre. Me gusta marcar esa diferencia. Soy más a la antigua. Me gusta que el hombre sea protector, que cuide… Toda la vida tuve un rol muy masculino. Me cargué una mochila tan pesada que para mí el hombre era como un adorno al lado porque yo podía todo sola, yo ganaba guita, me compraba el auto… resolvía todo. Un día dije: “No me gusta más esto”. Siempre fui muy autoexigente conmigo, castigadora. Laburaba en radio, en tele, todo lo que salía agarraba, me gustaba la
guita, todo eso es muy fálico también. Y hoy digo que la mujer maravilla no tiene nada que ver conmigo, no digo que antes sí, pero yo creía que podía. Ahora no sólo que no quiero, sino que no puedo y me pone en un rol mucho más femenino, más auténtico.

 

Agustina Mussio
@agustinamussio