Costumbres / 16 de julio de 2018

Diez alimentos de moda

Son tendencia y todos quieren probarlos. Pero además, tienen propiedades “milagrosas” para la salud. ¿Capricho pasajero o revolución nutricional?

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Algunos hasta se han vuelto íconos de diseño. Una palta abierta al medio, con su carozo al aire y vista desde un plano cenital es casi una obra de arte en Instagram. Estética, atractiva y sobre todo muy versátil al cocinar, esta fruta es uno de los productos de deseo de estos tiempos. Y es que ya no hay “deli” que se precie que no tenga una “avocado toast” en el menú. Pero tampoco lo hay sin una ensalada con quinoa, un jugo verde con kale o un postre que incluya cacao crudo, entre otros ingredientes que han cobrado repentina fama y subido al podio de los alimentos de moda.

La moda como entrada. “Casi todos los ingredientes que hoy son más requeridos tienen que ver con la idea de orgánico y vegetariano”, apunta Mauro Massimino, chef y creador de Buenos Aires Verde, un restaurante líder en esta movida, que incluso acaba de renovar su local de Palermo para hacer espacio acorde a la demanda. Naturales y con muchísimos beneficios y propiedades nutricionales, los alimentos que son tendencia tienen todo para subirse a la movida fit y saludable. Y casi todos los que componen el listado actual de los más requeridos, son considerados superalimentos, con alto potencial nutritivo y concentración de antioxidantes, grasas saludables o vitaminas, que incluso en pequeñas cantidades proveen grandes beneficios.

El kale es uno de los indiscutidos de la lista. Consumido por celebrities consideradas gurúes de la vida saludable como Gwyneth Paltrow, es una hortaliza de la familia de las coles, de alto grado de micronutrientes (aporta por ejemplo más calcio que la leche y tiene más hierro que la carne), con gran cantidad de fibra y muy rico en antioxidantes. Además, suma el plus de que al cocinarse no reduce sus buenos efectos, aunque lo más común en nuestro país es consumirlo en ensaladas y jugos verdes. “También se deshidrata y usa como snack”, describe Massimino, que a la vez admite que su gusto no es tan atractivo, y por eso no suele utilizarlo en grandes proporciones o solo, ya que puede ser invasivo. “Pero si el plato menciona kale, a la gente le encanta”, cuenta. Y es que otro factor de esta fama es que son muchos los que tocan de oído sobre los beneficios de dichos alimentos, y básicamente los piden y prueban por moda. “No tantos saben de qué se trata o qué hace o tiene un determinado ingrediente. Hay algunos que sí, pero la mayoría lo consume por moda. Pero ese puede ser el comienzo, y después pueden ir tomando conciencia y cambiando de verdad la alimentación. Porque el beneficio es real y se ve enseguida”, alienta el chef.

Otro superalimento muy en boga es el aceite de coco, que sirve para cocinar y comer, pero también para el pelo, las uñas y la piel, tantas son sus propiedades y usos. “A pesar de ser un aceite con predominancia de grasas saturadas, sus beneficios son tales que es la única excepción a la regla de que estas pueden resultar dañinas”, ilustra Florencia Dafne Raele, nutricionista y autora del bestseller “Nutrición holística” (Planeta). Entre sus virtudes están sus capacidades antivirales, antimicrobianas y antiparasitarias, su aumento del colesterol bueno y descenso del malo, su efecto antiinflamatorio y, en términos de cocina, su sabor neutro que lo convierte en un perfecto reemplazo del aceite convencional. Y a su nivel maravilloso se encuentran las bayas de Goji, con tantas propiedades que se hace imposible nombrarlas todas. “Son la fruta con mayor densidad de nutrientes del mundo. Nativas del Himalaya, han sido usadas por miles de años por los chinos y tibetanos, tanto medicinal como culinariamente”, cuenta Raele. ¿Qué ofrecen? Todos los aminoácidos esenciales, vitamina C, más carotenoides que cualquier otra fruta, fibra, 21 minerales, compuestos antioxidantes, antiinflamatorios, antibacterianos y antifúngicos. Un producto casi milagroso, que muchos han adoptado como método de prevención. “Es que hoy en los alimentos se intenta prevenir enfermedades y a veces, hasta curarse de otras. La gente busca nutrición y salud”, apunta la especialista.

Pura sofisticación. Otros alimentos que se suben a la lista son el polen (se suele usar granulado), las semillas, la leche de almendras, el zapallo kabutia, el matcha (la hoja entera del té verde molida en un polvo fino), la quinoa, el cacao crudo, la maca, la spirulina y, por supuesto, las muchas variedades de semillas -que siempre deben activarse (dejándolas en remojo) antes de consumirse, a fin de poder acceder a sus propiedades-. En menor medida, también la granada, una fruta que de a poco está llegando al país, aunque le resta adeptos el hecho de que no es tan fácil de comer y debe ingerirse en grandes cantidades para que provea reales beneficios. “El cacao crudo nosotros lo traemos de Ecuador, Brasil o Colombia. Lo usamos para terminar postres o para alguna ensalada. Es algo muy novedoso, porque la gente suele solo conocer el que viene en polvo o con azúcar, pero comerlo crudo es la versión más sofisticada y saludable, porque está lleno de antioxidantes”, describe Mauro Massimino.

Sofisticación, justamente, es también lo que parece buscarse en esta cruzada de alimentos a la moda, que de algún modo también son top. “Siempre hay que tener en cuenta que estas tendencias en general se reflejan en medios socioculturales medio-altos y más de nicho, donde hay información que proviene de conocer otros lugares y representan fusiones novedosas”, apunta Mariela Mociulsky, directora socia de la consultora Trendsity. A la vez, asegura que las nuevas generaciones son otra pata que mueve esta vara, dado que suelen buscar mayor experimentación. “En este grupo el ‘street food’ también gana cada vez más espacio y va sofisticando el paladar, pero tarda más en masificarse y llegar a una mayoría de la población”, agrega.

Y por supuesto, los “influencers” en las redes son otro costado que puja y difunde, acompañando la presentación de estos alimentos con todo un estilo de vida cuidado y saludable, que resulta aspiracional para el consumidor medio. “Esta es una de las formas en las que va instalándose como moda, aunque no siempre está acompañada por un consejo médico para quien decide seguirla”, advierten desde la consultora. Y así, son muchos los que terminan confundidos con respecto a qué corriente alimenticia seguir, si corresponde restringir, balancear, o reemplazar ingredientes en lo que comen a diario. Quizás varios de ellos sean los que lleguen a Buenos Aires Verde, entre otros puntos de cocina saludable del país, a pedir platos con ingredientes como quinoa, polen o maca como ítems de moda. Pero lo interesante será, justamente, que esa primera inquietud dé paso a una educación posterior. “Cuando uno empieza a cuidarse y a comer más sano, inevitablemente cae en lo orgánico, porque es la forma más directa de buscar lo mejor. Y ese es un viaje de ida, porque el beneficio es genuino y se siente”, se entusiasma Massimino. Ojalá de la moda y el marketing, entonces, nazca el hábito.

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