Economía, Política / 16 de diciembre de 2011

Guillermo Moreno (51)

El ogro de las embajadas

Su nuevo poder intimida a diplomáticos extranjeros y rivales internos. Box y fútbol.

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En forma. Moreno sale de un gimnasio de Saavedra.

Es el funcionario con más poder después de Cristina Fernández. Al menos eso es lo que informaron esta semana a sus países por lo menos tres embajadas de países centrales de vínculo fluido con la Argentina. Es que Guillermo Moreno ya no es un histriónico actor de cabotaje. La creación de la flamante Secretaría de Comercio Exterior lo convirtió en una figura con injerencia puertas afuera. Su protagonismo de cara al segundo mandato cristinista supera al del joven ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y solo es comparable al del ministro de Planificación, Julio De Vido. Sus intervenciones no tienen fronteras e ignoran el organigrama oficial del Poder Ejecutivo. Nada de lo que circula le es ajeno. Lo llaman “ministro de Operaciones Especiales”.

La Presidenta –que lo elogia en público más que a ningún otro funcionario– no dejó dudas cuando lo anunció el sábado 10, en su discurso ante la Asamblea Legislativa: “Comercio Interior y Comercio Exterior serán las dos caras de una misma moneda, que es el comercio de la República Argentina, y que no puede estar dividida. En estos cuatro años de presidencia me tocó ver que hay muchas ventanas separadas en el Estado con los mismos fines, y los que ya tienen gimnasia en estas cosas van por cada una tocando diferente a ver qué pueden sacar”.

Tres días antes, se había manifestado “muy contenta” con la tarea de Moreno en busca del equilibrio entre importaciones y exportaciones. Un operador presidencial resume con elocuencia el ascenso del “Napia”: “Hasta la semana pasada, Moreno alquilaba una casa. Ahora le dieron la escritura y le regalaron otras 20 manzanas”.

El sueño cumplido.

El mensaje de Cristina apunta hacia afuera pero también hacia adentro. El único con potestad para atender la ventanilla oficial es el hombre que destruyó el INDEC. La Secretaría de Comercio Exterior estará a cargo de la morenista incondicional Beatriz Paglieri, ex interventora del INDEC y coautora junto al “Napia” del Informe oficial sobre Papel Prensa. La relación entre ellos es simbiótica. Durante las reuniones de la secretaría, Moreno comanda y ella acota. Es una de las pocas que se siente habilitada para hablar aunque –coinciden los testigos– nunca aporta demasiado. Paglieri, que remarca su sintonía con el camporista Andrés “El Cuervo” Larroque, suele compenetrarse con las tareas que su jefe le asigna. Su subsecretario será el joven economista de La Cámpora Iván Heyn, que ya trabajó bajo las órdenes de Moreno y sonó incluso como su sucesor.

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