Política / 6 de julio de 2012

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La herida más profunda, por Ceferino Reato

El periodista que logró la confesión de Videla sobre los desaparecidos analiza la sentencia contra el ex dictador por el plan de robo de bebés.

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Jueves 5. Jorge Videla al momento de entrar al Tribunal Oral Federal Nº 6. Fue condenado a 50 años de prisión por la apropiación de bebés y niños en la dictadura.

Un juicio histórico, una sentencia esperada. Jorge Rafael Videla sumó otra condena, esta vez a 50 años de prisión por el robo de bebés y niños, una de las peores secuelas de su dictadura. Los jueces del Tribunal Oral Federal Número 6 llegaron a la conclusión de que hubo un plan sistemático ordenado por Videla y ejecutado por sus subalternos, algo que el ex dictador se empeña en negar.

Junto con Videla fueron condenados otros militares como Reynaldo Bignone, a 15 años; Santiago Riveros, a 20 años, y los marinos Antonio Vañek y Jorge “El Tigre” Acosta, a 40 y 30 años, respectivamente, entre otras personas.

La fiscalía también había solicitado que Videla pasara de la prisión federal en la guarnición militar de Campo de Mayo a una cárcel común, algo que no será necesario porque, como represalia a las entrevistas para mi libro “Disposición Final”, el titular del Servicio Penitenciario Federal, Víctor Hortel, de La Cámpora, ordenó hace veinte días su traslado a la prisión de Marcos Paz.

En sus últimas palabras antes del veredicto, Videla había acusado a las mujeres embarazadas porque “usaron a sus hijos embrionarios como escudos humanos”. “Las parturientas aludidas por las querellas, aludidas por las fiscalías, a quienes respeto como madres, eran activistas y usaron a sus hijos embrionarios como escudos humanos al momento de operar como combatientes”, declaró.

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