Política / 23 de mayo de 2013

Sergio Massa (41)

Una decisión a fuego lento

Por

A la parrilla. Massa no sabe si jugar en las legislativas. Mandó a sondearse y el Gobierno lo presiona.

ergio Massa padece de una obsesión que no lo deja dormir: no puede pegar un ojo hasta que no hojea los principales matutinos. Recién se duerme pasadas las dos y media de la mañana. Todos los días.

Pero esa paranoia mediática es insignificante al lado de la encerrona política que lo acucia desde hace semanas: ser o no ser candidato a diputado en las elecciones de este año.

Es el principal dilema que enfrenta Massa por estas horas. La definición marcará el termómetro electoral de cara a las legislativas de octubre, y se explica por una sencilla razón: el ex jefe de Gabinete de los Kirchner es uno de los dirigentes con mejor imagen en la provincia de Buenos Aires y en el resto del país. Los sondeos que maneja lo dan con una imagen positiva superior al 60 por ciento. “En el interior la gente no tiene ni idea de lo que es, pero les preguntás y te dicen que quieren vivir como en Tigre. Se piensan que es como Disney y que Massa es el ratón Mickey”, jura un importante consultor.

Massa mantiene ordenado su municipio, pero Tigre no es Disney ni se le parece. La única semejanza es que kirchnerismo y oposición se tironean al intendente como dos niños lo harían con el colorido ratón de pantalones rojos y grandes orejas negras.

Escenarios y visitas. La decisión de Massa está sujeta a reuniones como la que agendó para el sábado 18 con otros 17 intendentes afines en el Delta. Asegura que no dará una respuesta definitiva hasta mediados de junio, cuando venza la fecha para presentar candidaturas.

Hay un solo camino que el intendente no está dispuesto a transitar. “Lo único que tengo claro es que candidato del Gobierno no voy a ser”, les dijo a sus íntimos, algo influido por los consejos de su mujer, Malena Galmarini, que le sugirió que no se deje usar “por nadie”. El “nadie” apunta al kirchnerismo. Massa aclaró, por las dudas, que jamás competiría contra la propia Presidenta: a su lado cuentan que un sector del oficialismo fantasea con que Cristina se calce el traje de candidata para plebiscitar el modelo. Suena altamente improbable.

Las versiones alrededor de una eventual candidatura del jefe comunal volvieron a dispararse en la última semana, en la que el intendente se mostró en dos videoconferencias con Cristina Fernández. “¡Estás más flaco, Sergio, se ve que estás trabajando mucho!”, lo piropeó la Presidenta, elogiosa, el miércoles 15. A su lado escuchaba un inexpresivo Daniel Scioli, que hace rato que dejó de frecuentarse con el tigrense.

El problema de Massa es que su indefinición lo colocó contra las cuerdas. Si decide no ser candidato, la dirigencia y los principales analistas lo verán como un guiño al Gobierno: una eventual victoria en el principal distrito del país –por ahora con Alicia Kirchner como cabeza de lista– es mucho más factible con el intendente fuera de la cancha. El diputado Francisco de Narváez, que pretende revalidar su triunfo del 2009, también le prende velas: con Massa afuera puede pelearle seriamente al kirchnerismo. En la noche del jueves 16, Massa volvió a jugar al misterio: compartió una cena benéfica con el propio De Narváez y con Mauricio Macri.

Para leer la nota completa, adquiera online la edición 1899 de la revista NOTICIAS.

En esta nota: