Economía, Política / 25 de octubre de 2017

Empresarios temen que De Vido comience a delatarlos por sobornos

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Número 1397 de NOTICIAS, 4 de octubre de 2003.
Número 1397 de NOTICIAS, 4 de octubre de 2003.

En la comunidad empresarial había tanto satisfacción como temor al ver por TN cómo los gendarmes se apersonaban en el edificio de Palermo Chico donde vivía Julio De Vido sólo instantes después de que la Cámara de Diputados desaforara al ex ministro de Planificación.  “Todos los empresarios de la construcción, todos los de energía y también los banqueros tienen miedo de que un De Vido encarcelado los delate”, suelta un ex compañero de gabinete de quien durante 12 años manejó las obras públicas, el transporte, la energía y las telecomunicaciones.

“Toda la CAC debe estar preocupada”, se refiere otro ex colega del Gobierno kirchnerista a la Cámara Argentina de la Construcción. “Sobre todo Odebrecht y algunas de las empresas que hicieron negocios con ella. También los de energía”, añade. La constructora brasileña que se autoincriminó en Brasil y Estados Unidos hizo obras en la era kirchnerista en sociedad con Benito Roggio e Hijos, Supercemento, José Cartellone, la italiana Ghella, la española Comsa y Iecsa, la constructora que le pertenecía a Angelo Calcaterra, el primo del presidente Mauricio Macri. Además, Odebrecht subcontrató  aquí a Techint, Contreras Hermanos, Esuco y BTU. Por supuesto que todas las compañías niegan todo.

No obstante, el informante recuerda: “Casi todo el gabinete de De Vido está en cana… José López, Ricardo Jaime… y ninguno habló hasta el momento… Acá van en cana sólo los funcionarios. No creo que De Vido hable ni toque a los empresarios”.

El 1º de diciembre está citado a declaración indagatoria Aldo Roggio por una obra que hizo con Odebrecht para AySA. El poderoso empresario tiene sus bienes inhibidos. Sin embargo, en el último coloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA) esta entidad lo premió por la “excelencia” de su empresa Aguas Cordobesas y la Legislatura porteña le acaba de prorrogar por un año la concesión del subte. En el mismo coloquio se paseó por los pasillos el ex presidente kirchnerista de AySA Carlos Ben, que será indagado el 14 de diciembre, y disertó Paolo Rocca, el dueño de Techint, otra empresa investigada en la Argentina, Brasil e Italia por el Lava Jato, escándalo de corrupción que afecta a más empresas brasileñas que Odebrecht, como Petrobras. Pero Rocca no está llamado a indagatoria en los tribunales argentinos.

En el caso Aysa deberán declarar a partir del próximo 1º de noviembre el ex presidente de la CAC y dueño de Esuco, Carlos Wagner, y ejecutivos de diversas empresas como Odebrecht y la también brasileña Camargo Corrêa: Eduardo Miguel Blomberg, Raúl Batallan, Petronio Peres Cordeiro, Luis José Bartolomeu , Pedro Antonio Casiraghi, Conrado Alejandro Martín, Lucas Patricio Cesa (10/11), Aurelio Gomes Leo, Allan Nogueira de Abrantes, Miguel Fabián Cabanne, Sergio Gabriel Chividini, Diego Pugliesso, Sergio Gouvea Pinheiro, Roberto Fabián Rodríguez, José Juraszek Junior, Gustavo Dalla Tea, Rodney Rodrigues de Carvalho, Tito Biagini, Julián Astolfoni, Edgardo Bortolozzi, Fabián López Carlos Di Somma, Antonio Caucino, Carlos Donolli y Oscar Biancuzzo.

“Roggio, Calcaterra, Electroingeniería y Techint deben estar preocupados”, dicen en uno de los principales grupos empresarios de la Argentina. “Muchos deben estar con miedo. ¿Pero se autoincriminará De Vido? La que más temor tiene que tener es Cristina (Kirchner)”, evalúan en otro conglomerado nacional.

El propio De Vido publicó cuando era ministro la lista de las constructoras que más habían trabajado para su gobierno: Techint (que lo desmiente), Electroingeniería (de Osvaldo Acosta y Gerardo Ferreyra), Iecsa, Corporación América ( de Eduardo Eurnekian), la estatal rionegrina Invap, Odebretcht, Esuco, Cartellone, Rovella Carranza (de Mario Rovella, que también supo hacer buenos negocios con las licitaciones de áreas en Vaca Muerta), JCR (de la familia Relats), Roggio, Chediak (de Juan Chediak), Supercemento (de Julián Astolfoni), la española Isolux Corsán, Petersen (de Enrique Eskenazi, ex accionista de YPF), la italiana Panedile, la norteamericana General Electric (GE), Coarco (de Patricio Gerbi), la alemana Siemenes, Contreras (de Juan Touseda), Equimac (de Silvio Mion), Comsa, Gancedo (de Felipe Gancedo) y la española Dycasa. Según De Vido, Lázaro Báez era un constructor menor…

En el sector energético, las principales productoras de petróleo y gas son YPF (antes de la española Repsol), Pan American Energy (de la británica BP, los Bulgheroni y la china CNOOC), Pluspetrol (de las familias Poli y Rey), la china Sinopec, Tecpetrol (de Techint), Capex, la norteamericana Chevron, la francesa Total y Pampa Energía (de Marcelo Mindlin). En electricidad destacan Pampa, la italiana Enel (que compró los activos de la española Endesa), Sadesa (de Carlos Bemberg y Nicolás Caputo, amigo personal de Macri) y la norteamericana AES. Y en transporte y distribución de gas, Rafael Albanesi, Pampa, la española Gas Natural Fenosa, la italiana Camuzzi y TGN (propiedad de Techint, Sadesa y Eurnekian, y en la que también estaba Total). Es evidente que De Vido ha tenido una relación con todas estas empresas, aunque las más de las veces ha sido tensa.