Sociedad / 19 de diciembre de 2017

El hermano de Messi: armas y malas compañías

El hermano del futbolista sigue en problemas con la Justicia luego de su accidente en lancha. Las misteriosas machas de sangre y la polémica por la pistola. Secretismo familiar y vínculos peligrosos.

Otra vez un arma de fuego. Otra vez un accidente en dudosas circunstancias. Otra vez un roce con la ley. Otra vez Matías Messi (35) involucrado en una investigación judicial. Es que el hermano mayor de Lionel volvió a ponerse en el ojo de la tormenta y no sólo reavivó viejos fantasmas sobre su conducta y sus amistades, sino que también sumó a su prontuario un nuevo expediente judicial que, incluso, puede llevarlo a la cárcel.

La madrugada del jueves 30 de noviembre, el joven fue hallado flotando a la deriva en su lancha frente al Club de Pescadores de Fighiera, a 38 kilómetros de Rosario. El rostro de Matías denotaba la gravedad del accidente. Heridas varias en el rostro y el paladar y una fractura en el maxilar. Según él explicó, la embarcación había chocado un banco de arena provocando el accidente que lo dejó maltrecho. Sin embargo, la escena cambió cuando horas después del hecho la policía halló un arma calibre 38 en la cubierta de la nave. A Matías le imputaron el delito de “portación de arma de fuego de guerra en calidad de autor”, que prevé una pena de entre tres años y medio a ocho años y medio de prisión. Por el momento, cumple prisión domiciliaria en su casa del barrio Las Heras hasta el 23 de diciembre. Mientras, las sospechas, comienzan a aflorar.

Versiones. Tras el grave accidente, Matías Messi desapareció del Club de Pescadores. Sin embargo, un empleado que vio la lancha decidió llamar a la policía que no sólo encontró el arma de grueso calibre, sino que además constató que la cubierta de la embarcación estaba bañada en sangre. A partir del hallazgo el fiscal de Flagrancia José Luis Caterina intentó ubicarlo para que brinde explicaciones sobre lo que le había ocurrido y al no poder hallarlo ordenó su detención. La familia Messi explicó a través de sus abogados que Matías se encontraba internado en el Sanatorio Parque para tratarse sus heridas y además confirmó que la sangre de la cubierta pertenecía a él. De todos modos, la fiscalía ordenó que se realicen pericias sobre esa sangre. “A los investigadores les llama la atención la gran cantidad que había y el tipo de manchas”, aseguraron a NOTICIAS desde la Justicia rosarina.

Sin embargo, en un primer momento, la presencia del arma fue lo que generó más dudas. Froilán Ravena, uno de los abogados de los Messi, deslizó que sospechaban que la pistola no pertenecía a Matías y que podía haber sido “plantada” por la policía.

Pero la familia del futbolista modificó su defensa. Cuando la causa recayó en la flamante Unidad Especializada en Delitos Informáticos e Investigaciones complejas de delitos con arma de fuego, a cargo de los fiscales Lucas Altare y Matías Ocariz, la pistola dejó de ser tan ajena a Matías. “En caso de que se compruebe la portación vamos a pedir una pena atenuada, de dos años y seis meses, que es excarcelable”, comentó Ignacio Carbone, el otro abogado.

¿Pasado pisado? El traspié judicial de Matías se suma a otros de similar tenor. Uno de los cuales le valió incluso una condena de un año de probation. El 4 de octubre de 2015, durante un control en la zona sur de Rosario, efectivos de Gendarmería secuestraron una pistola calibre 22 de la guantera de su Audi A5. Messi intentó evadir aquel control, pero su escape forcejeó con los uniformados, que terminaron trasladándolo a la seccional Nº 16 de la policía, donde fue demorado por unas horas. En 2008, el hermano del 10 de la selección ya había sido arrestado en la intersección de las calles 1º de Mayo y Boulevard Uriburu. A pocos metros del lugar, los policías que participaron del procedimiento encontraron un arma. Fue imputado por portación ilegal de arma de fuego, aunque se le dictó la falta de mérito.

Matías es cuestionado por sus compañías. En 2015, una foto publicada por NOTICIAS dejó en evidencia sus vínculos con la barrabrava de Newell’s e integrantes de la banda narco Los Monos.
Mientras Matías se recupera, los Messi esperan que esta nueva causa que involucra al mayor de los hermanos quede archivada con la velocidad con la que Lionel se mueve por la cancha.