Cultura / 28 de diciembre de 2017

Por qué cautivó Margaret Atwood

Por

A Margaret Atwood le toca protagonizar un suceso particular: ser bestseller con un libro escrito hace 32 años. En un mercado editorial vertiginoso, que inyecta en las librerías miles de volúmenes, todos los meses; resucitar un texto distópico (sobre una sociedad imaginaria e imperfecta), escrito antes de la era de internet, parece un milagro. Esto sucedió gracias a una serie basada en una de sus novelas más famosas, “El cuento de la criada”, con Elizabeth Moss en el papel de Offred, la protagonista.

El libro imagina una era donde se impone el totalitarismo religioso y en la que la mayoría de las mujeres son estériles. Las pocas que pueden concebir son reclutadas como “criadas” y puestas a disposición de las parejas de los poderosos. La memoria de las criadas es borrada, su nombre es cambiado y están obligadas a cubrirse con una larga túnica roja y una gran cofia blanca que les entorpece la visión.

El libro cautivó a varias generaciones en todo el mundo y se ha transformado en un verdadero símbolo de la lucha contra la opresión. Tanto, que Atwood recibe en la actualidad un homenaje conmovedor de parte de algunos lectores: en eventos públicos de contenido político, algunas mujeres se visten con la túnica y la cofia de Offred y asisten en silencio a los actos, como forma de protesta.
Argentina no quiso quedarse afuera de esta revalorización mundial de Atwood. La Biblioteca Nacional la invitó, la semana pasada, a dar una serie de charlas y entrevistas en Buenos Aires. Y Margaret cautivó a todos. De paso, también, brindó algunas lecciones interesantes a lectores, artistas e intelectuales.

A los 78 años y con una inmensa trayectoria como novelista, poeta y ensayista, no deja de escribir, de experimentar con plataformas online como Wattpad o de participar en debates públicos. Representa a un tipo de artista e intelectual profundamente involucrado con la realidad, que no tiene miedo de ahondar en los temas más escabrosos. Pero también es capaz de comunicar con alegría lo mejor que el arte puede darle a la sociedad: imaginación, creatividad y un modo menos prejuicioso de acercarse a las cosas reales. Muchos artistas argentinos deberían tomar nota de esta manera maravillosa de comunicar valores culturales a la sociedad.
Como muestra, la frase con la que cerró la última charla que tuvo con periodistas en Buenos Aires. “Hay una expresión en inglés que dice ‘como un canario en una mina’. Los mineros solían bajar canarios a las minas porque eran los primeros en desmayarse cuando faltaba oxígeno, y esto funcionaba como alerta. Ahora estamos en la mina. Los canarios están cayendo desmayados. Prestemos atención. Los que seguimos somos nosotros”.