Sociedad / 21 de mayo de 2018

Morena Rial contra todos: dinero, reproches y celos

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Jorge Rial sabe que su hija Morena es una bomba de tiempo. En el transcurso de unas pocas horas, la joven publicó una serie de acusaciones graves contra su padre, aseguró estar cansada de fingir una vida familiar que no existe, le dijo a la prensa que se había desatado una guerra y, finalmente, se desdijo y aseguró que todo había sido producto del “enojo de una chica de 19 años”. El escándalo fue fugaz, pero el conductor sabe que la situación se puede repetir. ¿La razón? Morena está furiosa por el lugar que ocupa la pareja del Intruso, Romina Pereiro. Celos, reproches por dinero, personalidad impredecible y, una vez más, la sensación de ser desplazada.

Las declaraciones de Morena generaron un cimbronazo en la vida familiar y hasta su hermana menor, Rocío, se involucró para defender a su padre. Según pudo saber NOTICIAS, Rial está golpeado. “No lo sorprendió. Esto era algo que venía madurando y vino el knock out. Las balas de los hijos entran el doble y más en él, con la relación especial que tiene con sus hijas”, contó un colega.
El enojo de Morena tiene que ver, fundamentalmente, con la relación amorosa de su padre. El viaje a Londres que organizó Rial con su novia habría sido el detonante de su ira. De hecho, en una de sus publicaciones en la red, dirigida a su hermana, la joven lo dejó entrever: “Lo único que les importa es la puta plata, a vos, a tu padre y a su mujer. Porque todos caen en la misma bolsa! Sigan comprando anillos caros; sigan viajando en primera y sigan arruinando vidas!”, escribió.

Los celos de Morena se combinan con una personalidad explosiva y, muchas veces, conflictiva. En su entorno, todos hablan de su carácter fuerte y subrayan que “no se calla nada”. Aunque esta vez su papá logró calmarla, todavía le quedaron cosas para contar.
Las novias de papá. Luego de la conflictiva separación con Silvia D’Auro, Jorge Rial intentó rehacer su vida una y otra vez. Oficializó noviazgo con Mariana Antoniale, después con Agustina Kämpfer y ahora se encuentra en pareja, desde diciembre del 2017, con Romina Pereiro. En las tres historias Morena siempre se involucró. Allegados a la familia cuentan que “Loly” fue la única novia a la que Morena y Rocío todavía quieren. Sin embargo, en una entrevista del 2014, Rial dejó entrever que su ruptura tuvo que ver con las adolescentes: “Hubo un hecho que tuvo como protagonista a mi hija. Aquí se le dio todo el amor del mundo, éramos una familia y mis hijas la amaban. Ahí fue el límite”, aseguró.

El destino con Kämpfer fue similar ya que si bien al principio se llevaron bien y hasta hicieron un viaje los cuatro, se supo que la mala relación con la periodista terminó desgastando a la pareja. De hecho, la siempre explosiva Morena escribió en su momento: “Si yo hablara de vos te hundo, por basura… todo a su tiempo bitch”, lanzó.
La situación actual con Romina no es diferente. A fines del 2017, Morena había asegurado estar contenta: “A mi papá lo veo muy bien. Les deseo lo mejor y creo que van a durar mucho”, dijo. Pero el amor inicial ya llegó a su fin.

La lista de reproches de Morena es larga pero hay dos cosas que particularmente la enojaron: que Rial le haya alquilado un departamento a su novia en el mismo edificio en el que vive él y que le haya dado su camioneta. “Está como loca porque su papá está gastando mucho en Romina. Por el departamento, por ejemplo, paga 70.000 pesos por mes”, contaron desde su entorno.
La propia Morena habló en sus historias del vehículo: “Le queda linda la camioneta Range Rover a Rominita! Trepadora, como la anterior”, lanzó sin vueltas.

La crisis interna fue tal que el martes 15 de mayo, al otro día de las acusaciones, se la vio por primera vez a Pereiro en el estudio de “Intrusos”. “Charlaron en un corte. Nunca antes había venido”, contaron desde adentro del canal. Ella sabe que no debe involucrarse y evitó a la prensa.

Indomable. Rial, cuentan en su entorno, no sabe cómo manejar a Morena. Todavía se siente responsable por lo que sufrieron sus hijas durante la infancia y por no haber estado lo suficientemente presente. De hecho, en su libro “Yo, el peor de todos”, hace una fuerte autocrítica por no haber visto a tiempo el maltrato que ejercía su ex esposa hacia las pequeñas.

Morena se lo recuerda en cada oportunidad. Cuando a fines de abril dio su primera entrevista en televisión al programa de Pampita, la joven aseguró que su papá “está presente y en todos los detalles” pero, de inmediato, recordó el pasado: “El año que hacía radio, tele y ‘Gran Hermano’ lo veía cinco minutos”, contó.

Por esa razón su refugio son sus amigas. Sin embargo, para Rial, su hija se rodea de personas negativas: “Además de la plata, el conflicto es por las influencias de los amigos y de la manager, que es medio rara, que le maneja la carrera. Las juntas están haciendo estragos en esta chica”, contó alguien cercano a la familia.

Al parecer, a Morena, nadie la puede controlar. Hay una anécdota que recuerdan siempre en su entorno: “Fue a la peluquería de Sergio Bertrant. Le estaban lavando el pelo y la mojaron un poquito. Ella le empezó a gritar. Tuvieron que intervenir las personas que estaban ahí porque la situación se puso violenta. El padre fue a poner guita para que el escándalo no explotara”, detalla un conocido.

“Otro día, en el restaurante Dandy, cayó More con sus amigos y vio que la mesa que ella frecuentaba estaba ocupada. Pretendía que sacaran a las personas que estaban sentadas y, como no lo hicieron, armó un escándalo y se fue”, recordó el mismo allegado a la familia.
Según ella misma, los obstáculos que atravesó en la vida la llevaron a ser así. En el colegio, después de sufrir la violencia de sus compañeros durante años, aprendió a defenderse a la fuerza. “Desde chica me tuve que hacer grande”, explica.

Una vez más, a la fuerza, decidió dejar bien en claro lo que piensa de su padre y de la nueva novia de él. Rial logró contenerla y dijo que no iba a responderle en público. “¿Sabés qué hace diferente a un padre de un hijo? El hijo puede enojarse, insultar y hasta odiar a su padre. Es parte del crecimiento, pero el padre no”, se limitó a publicar un mesurado Rial en Instagram. Por ahora, todo parece haber quedado ahí.