Personajes / 17 de julio de 2018

Tefi Russo: “Reniego mucho de las redes sociales”

Cocinera amateur, creó “Inutilísimas”, donde es furor con sus videos y recetas. Resistir a canjes, noviazgo famoso y Martín Fierro digital.

Diciembre es una época de grandes lanzamientos de libros. Atentos a las ventas por Navidad, las editoriales llenan las librerías con novedades. En ese contexto, un libro se destacó en 2016. En un mar de libros de cocina, el de Tefi Russo, “Simple, rico y casero”, se agotó antes del nuevo año. Todo un logro en tiempos de ventas magras y de un público que parecería mucho más adepto al like digital que a la compra del papel.

Pero si hay algo que esta cocinera inspira es motivación. Su premisa es tan sencilla como cálida: enseñar a cocinar a aquellos sin mucha idea, demostrando que es posible comer rico y fácil. Así nació, en 2012, “Inutilísimas”, un blog en el que decantaba su amor por la gastronomía y compartía recetas. Tras abrir redes sociales, su público se amplió, y le llegaron propuestas de marcas, programas de TV y hasta del libro, que tendrá su segunda parte.

Noticias: ¿Cómo fue el despegue en las redes?
Tefi Russo: Al principio era como un hobby, pero las redes se hicieron fuertes y pasó a ser como un medio de comunicación. Antes, en la TV, las posibilidades eran para unos pocos. Hoy cualquiera que tenga un concepto claro o una pasión puede contarlo. Pero tuve una pequeña crisis porque me dio calor no ser cocinera profesional. De repente me proponían sacar un libro, hacer un programa en El Gourmet, me llamaban marcas que trabajaban con grosos. Tuve la suerte de conocer a Juli López May, y cuando me abataté, me dijo: “No seas tonta y aprovechalo”. Ahí entendí que mi debilidad era mi punto fuerte.

Noticias: ¿Le costó decidir exponerse?
Russo: Al principio no di la cara, como era “Inutilísimas”, quería que la protagonista sea la receta. Pero llegó el momento en el que tuve que elegir en quedarme sólo en el contenido o mostrarme. Aunque la primera vez enfrente de una cámara casi me muero, me di cuenta de que la gente se identificaba. Si me hubiese quedado sólo en recetas hubiese estado bien el contenido, y tal vez me hubiese ahorrado algunos disgustos…

Noticias: ¿Como cuáles?
Russo: Las redes sociales son difíciles. Yo cocino, no hablo de política, no me meto en polémicas, pero aún así exponerte es complicado. A veces me canso y no tengo ganas de seguir. Y es raro, porque es cierto que les debés a los seguidores, pero a la vez exigen y se sienten en derecho a decirte qué decidir o qué pensar. Agradezco mucho y trato de ser respetuosa, pero lamentablemente desde que empecé hasta hoy, todo cambió mucho.

Noticias: ¿En ese sentido no le da miedo exponer a su hija Bianca?
Russo: Ahora que tiene ocho años, hace sus cosas. Hoy le divierte cocinar, pero ya no tanto. Y me aclaró que no va a ser cocinera (ríe). Jamás la obligué a nada, todo lo que salió fue porque tuvo ganas. De hecho, cuando las marcas me piden presupuesto para salir con mi hija, les digo que no. No me puedo comprometer, porque si ese día se levanta y dice que no, no la voy a obligar.

Noticias: ¿Se siente influencer?
Russo: Para nada. Hay muchas cosas de las redes sociales de las que reniego. La manera en que se está usando el chivo y el canje me parece un abuso. Lo lindo de las redes es la autenticidad. Es difícil tener que decir que no: “¿Te querés ir gratis una semana al Caribe a un hotel cinco estrellas?”. Mi bolsillo estaría encantado, pero es a corto plazo. La gente te lo re condena. Pero a la vez es un mix: los seguidores tienen que entender que no les pedís nada a cambio, pero que producir contenido requiere mucho tiempo y esfuerzo y de alguna manera hay que monetizarlo. Después, la persona que logra hacerlo también tiene que entender que la credibilidad es importante y que hay que tener un cierto hilo conductor. Entonces en vez de laburar con un montón de marcas, aprendí a decir que no y trabajar con cuatro o cinco a largo plazo. Que me permitan hacer mi contenido, que respeten la estética y el concepto. No acepto hacer cosas con ropa, por ejemplo, y me han ofrecido hasta lencería. ¿Cómo meto lencería entre unos ñoquis del 29 y un flan con dulce de leche?

Noticias: Hubo una polémica con la primera edición de los Martín Fierro digital. Usted estuvo ternada, ¿qué pasó?
Russo: Lo digital no es TV. Y si bien es la primera edición y se puede mejorar, me parece que no estaba claro qué era lo digital. Creo que nuestra responsabilidad es marcar esa diferencia. Respeto que haya gente que aún no lo entienda, pero hay otros súper apasionados con lo que hacen, que laburan generando contenido y a los que el mundo digital les abrió un camino. De este medio salen cantantes, humoristas, cocineros… Veía las ternas, y de cocina era la única. ¡Y no me siento la mejor en la Argentina! Mi terna estaba mezclada con maquillaje, con una artista del mundo televisivo… Metieron todo en la misma bolsa, se hizo medio a las apuradas, y en la ceremonia ni siquiera enfocaban a los nominados porque no sabían quiénes eran. Veremos qué pasa el año que viene.

Noticias: En el último tiempo tomó notoriedad por su noviazgo con “El Pollo” Álvarez. ¿Cómo le sentó verse en las revistas como “la novia de”?
Russo: Me costó y me cuesta. Fui a cocinar a su programa y así lo conocí. Él no tenía idea de quién era, pero me empezó a tirotear en vivo. Y como el segmento resultó, la productora me invitó a ir a la semana siguiente. Pero salí y cinco minutos después, él me estaba llamando por teléfono. Estuvo bien la actitud del llamado, pero la realidad es que yo hice todo muy chica. Estuve 11 años con el papá de mi hija; me puse de novia a los 17 y me casé a los 21. A los 18 nos fuimos a vivir afuera, estuvimos en Mallorca, Moscú, Berna y Murcia. A los 23 quedé embarazada y a los 27 me divorcié. Después estuve en pareja cuatro años y cuando me separé quise estar entre Bianca y mi laburo. Ya con un camino transitado, con el trabajo fuerte, pensé que era mi momento. Y no quería saber nada cuando me llamó “El Pollo”. Pero insistió, y al final pensé, “bueno, ¿por qué no?”. Salimos una vez, dos, tres, y de repente empecé a conocer a la persona y no al personaje, y me di cuenta de que no era lo que imaginaba.

Noticias: ¿Le daba miedo su fama? Se decía que era mujeriego…
Russo: Me parece bien que una persona haya tenido su recorrido, como lo tuve también. Además, en tiempos de feminismo, decir que un hombre es mujeriego es re machista porque ese hombre no salió con una pared, salió con mujeres que también quisieron estar con él. Salió con chicas hermosas, conocidas y no, y está bien que lo haya hecho y lo haya disfrutado, y también que llegue una cierta edad en la que piense que quiere otra cosa.

Noticias: Se casó y tuvo una hija muy joven. Y es pronto en la relación, ¿pero le gustaría reincidir?
Russo: Me cuesta. Pero jamás dejaría que alguien se pierda la oportunidad de ser padre, si lo quiere. Arranqué chica, a los 21 mis amigas salían a bailar de lunes a lunes y viajaban por todos lados y yo era una señora que vivía afuera sin ayuda. Ahora que soy independiente, con mi hija en una edad re linda, no me veo volviendo a empezar. Puede pasar, me puedo despertar un día con ganas, y la realidad es que de acá a que suceda eso, en una relación pueden pasar mil cosas. Pero un hijo es un compromiso y una responsabilidad. Es saber que pase lo que pase con la persona que tenés al lado, te va a unir el resto de tu vida. No es un favor y no lo negocio. Es algo que nace desde el más puro amor, pero si no nace, tampoco es falta de amor a esa persona. Hoy hay muchos más divorcios y muchas más familias ensambladas. Así que conocés a alguien que puede ya tener hijos o no, y es cuestión de tratar de encastrar esas vidas, convicciones y proyectos. Que pueden cambiar en el tiempo o no.

Vicky Guazzone di Passalacqua
@misskarma