Salud / 3 de agosto de 2018

Las mentiras de Abel Albino

Por

Los preservativos son un elemento crucial para un enfoque integral y sostenible de la prevención del VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) y son eficaces para evitar embarazos no deseados”. Así de contundentes son la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) a la hora de describir la efectividad de los condones. Que estos organismos internacionales sean tan categóricos se basa en los resultados arrojados por investigaciones científicas hechas desde fines de los años ´90 y que han sido dadas a conocer en las más prestigiosas publicaciones científicas con referato, es decir, evaluadas por especialistas.

Es difícil tratar de comprender entonces las afirmaciones erróneas y plagadas de prejuicios que el pediatra de 71 años Abel Albino, presidente de la Fundación Conin, hizo el miércoles pasado en el Senado de la Nación, cuando fue llamado a exponer acerca del proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo. De hecho, es llamativo que desde la Cámara Alta hayan optado por un personaje como Albino (confeso militante de la ultracatólica Opus Dei), que ya hace un par de años había dicho públicamente que la homosexualidad es “un problema”, que “la masturbación es una adicción” y que “pedir una sexualidad responsable y estar en contra del uso de preservativo no es una contradicción ya que este método anticonceptivo no es seguro, puede fallar, y no previene el sida”.

Las falacias. “El profiláctico no protege de nada. El virus del sida atraviesa la porcelana. Es 500 veces más chico que el espermatozoide. Entonces, el profiláctico no sirve de nada porque falla el 30% de las veces en el embarazo. Imagínense lo que puede pasar con el sida”. No hay ni una sola verdad en tales afirmaciones.
“La elección del material porcelana como contraposición al látex de los preservativos no es inocente y tiene por objeto generar miedo en la población”, explican Pedro Cahn, Director Científico de Fundación Huésped y Alberto Kornblihtt, biólogo molecular y uno de los siete argentinos que es miembro de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos.

“Los virus fueron descubiertos en 1899 como agentes infecciosos que, a diferencia de las bacterias, pasaban de largo por filtros porosos de porcelana no esmaltada. Los poros de esos filtros son lo suficientemente grandes como para que pase el agua, lo que en ella esté disuelto y los virus, pero demasiado pequeños como para que pase una bacteria, un hongo o un protozoario. El látex es impermeable, no tiene poros como la porcelana no esmaltada. A menos que se rompa, el preservativo es seguro”, afirman Cahn (ex presidente de la Sociedad Internacional de SIDA), y Kornblihtt.

Ya en 1992 un trabajo publicado en la revista Sexual Transmission Diseases advertía: “Los análisis muestran que los preservativos proporcionan una barrera impermeable para partículas del tamaño del esperma y los patógenos de las ITS, incluido el VIH”. Diversas investigaciones importantes dadas a conocer en el 2001, en el 2002, en el 2004, en el 2015 (por mencionar un puñado) confirmaron una y otra vez el mismo hecho.

Que los condones “fallan en el 30% de los casos” produciendo un embarazo es otra de las mentiras de Albino. En realidad, la tasa de fallos es mucho más baja: se sitúa en torno al 2 %, de acuerdo con estudios científicos realizados entre los años 2008 y 2011.
Escándalo y denuncias. Mabel Bianco, presidente de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM), que se encontraba en la sala por haber expuesto antes en nombre de su extensa trayectoria en favor de los derechos de las mujeres y de las políticas de educación sexual, se levantó y se fue cuando el pediatra hizo tales afirmaciones. Bianco, que hasta el año 2011 monitoreó la implementación de la ley de Salud Sexual y Procreación Responsable en todo el país, estalló en Twitter. “Me retiré del salón del Senado ante lo que dijo Albino “el preservativo no protege de nada”. ¡Una vergüenza tener que escuchar esto!”.

“Que él piense lo que piense, pero que mienta, engañe y ponga en riesgo la vida de las personas, mientras recibe fondos del Gobierno nacional y de las provincias no lo voy a permitir”, explicó luego a la prensa.

¿A qué se refiere Bianco? A que la Fundación Conin tiene hasta el momento cinco convenios con distintas jurisdicciones del país y con el Ministerio de Desarrollo Social para aplicar o capacitar en la denominada “metodología Conin” para tratar la desnutrición infantil. También hizo un acuerdo con el Ministerio de Educación asegurando que puede “detectar” la desnutrición entre niños de 3 y 5 años, modelo que fue denunciado por ser “carente de evidencia científica” tanto por la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) como por la Sociedad Argentina de Primera Infancia (SAPI). De acuerdo con lo detallado por la Jefatura de Gabinete el gobierno nacional le pagó a Albino un total de 77.038.590,81 de pesos. Y por el 2018 se estarán desembolsando otros 121.288.683 de pesos más.

Mientras tanto, la incidencia de las infecciones de transmisión sexual está aumentando, tanto a nivel mundial como en la Argentina. “Nueve de cada diez nuevas infecciones por VIH se dan por relaciones sexuales sin protección”, advierte el Ministerio de Salud de la Nación en su campaña #UsaloSiempre, lanzada en mayo. “Su propósito es reforzar la idea de que el preservativo es el único método que, usado correctamente en todas las relaciones sexuales (anales, vaginales, orales), previene las ITS como VIH, sífilis o gonorrea, entre otras”, afirman desde el Ministerio.
¿Cómo se lleva esto con Abel Albino negando la evidencia científica en el mismísimo Senado mientras recibe dinero del Estado? No debería ser algo que pase desapercibido y sin consecuencias.