Menú
Sociedad / 21 de septiembre de 2018

Despechados: Moria y Sebastián Ortega se unen contra Marcelo Tinelli

La diva tendrá un papel en la tira del hijo Palito, luego de haber abandonado el Bailando. El rating que le sonríe a Underground.

Por

Este año no será uno de los más recordados por Marcelo Tinelli. El empresario y conductor vive un 2018 en el que acumula más tropiezos que triunfos y, mientras trata de enderezar la nave de “Showmatch”, sus críticos aprovechan para atacarlo. Más aún, dos de sus “viudas”, que alguna vez comieron de la mano del conductor, hoy se unirán para enfrentarlo. Moria Casán, la incorporación más reciente a la lista de los anti Tinelli, confirmó su participación en “100 días para enamorarse”, la serie que no sólo se impone en el rating, sino que es producida por Underground, la productora de Sebastián Ortega.

La traición de la ex vedette no será sólo pasarse de vereda luego de años como jurado y figura del Bailando, sino que la máxima afrenta es hacerlo en las huestes de Ortega, ex amigo y socio del conductor y cuya relación terminó de muy mala manera luego de que Tinelli empezara una relación con Guillermina Valdés, ex esposa del hijo de Palito.

Oportunismo. “Es una gran artista que siempre es bueno tener en pantalla por lo que puede aportar”, justifican en Underground la llegada de Moria a la serie. Realizará una participación en la tira, pero aún no se ha revelado de cuántos capítulos.

Pero más allá de la cautivante presencia de Moria en pantalla, su revancha personal contra Tinelli es lo que está en juego y la impulsa a volver a la ficción. Casán no se fue bien de “Showmatch” y quienes la conocen aseguran que “tiene la espina clavada” y se animan a arriesgar que conociéndola, su “lengua karateka” hará de las suyas y alguna de las líneas del guión, probablemente, tenga un doble sentido y un tiro por elevación contra Tinelli.

Es que luego de 12 años con un lugar asegurado en “Showmatch”, Moria no perdonó quedar afuera en este 2018. Algunos aseguran que el quiebre en la relación sucedió el año pasado, el día que a Tinelli se le cerró la garganta durante el programa y Moria tomó la posta en la conducción. La producción prescindió de sus servicios y ella no sólo quedó sin pantalla, sino que también sin su lugar en el jurado. Resurgida como conductora en América, Casán arremetió un par de veces contra Tinelli, aunque sin mucha vehemencia. Rápido de reflejos, Ortega la convocó para aunar fuerzas y sumarla a “100 días…”, el programa que supera a Tinelli en rating.

La enemistad de Tinelli y Ortega, mucho más manifiesta, nunca alcanzó niveles de enfrentamiento directo, sino que siempre fue una guerra fría por el rating, con alguna declaración cruzada. Sin embargo, este año, el dueño de Underground se permitió reírse de su rival en Instagram, con una foto de Tinelli y el rating que no lo acompaña.

“Nosotros hacemos un programa sin mirar qué hay enfrente. Sabemos que competimos seguramente con Tinelli, que es la apuesta de El Trece para el prime time, pero eso no cambia lo que hacemos”, se defienden en Underground y aseguran que la convoctaria a Moria no tiene segundas intenciones.

Contra todos. Mientras sus rivales se juntan, Tinelli debe lidiar con otros problemas. En un año en el que hubiera preferido no hacer el programa, el rating le es esquivo. Más allá de superar los 20 puntos el primer programa, la novela de Telefe retomó la cima una semana después del debut y parece que será difícil desbancarla. El Bailando no ha podido imponerse y por eso Tinelli rápidamente apelará al Aquadance, el ritmo estrella del show, para levantar. También, anunció una gira por el interior durante octubre y ya comenzaron las convocatorias a nuevas estrellas para la Salsa de a tres, con el fin de sumar más famosos y escándalos.

Por el momento, el poco impacto del Bailando trae otro dolor de cabeza a Tinelli: los programas satélite producidos por Laflia “Los especialistas del show”, por El Trece, y “Hay que ver”, por Canal 9, tampoco logran imponerse en sus franjas vespertinas.

Complicado, Tinelli no tiene paz. Porque mientras debe trabajar para engrosar el rating, debe tener un ojo en lo que hagan sus contrincantes, siempre listos para atacarlo e, incluso, unirse en su contra.