Costumbres / 18 de octubre de 2018

Barbas canosas, el look preferido de los hombres maduros

Cómodas y elegantes, dan una imagen de refinamiento. Barberías top donde cortarlas y los detalles de un buen cuidado.

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¿Puede una barba tupida y canosa transformar a un señor común y corriente en un galán interesante y hasta chic? Parece que sí, a juzgar por el entusiasmo con que algunos famosos han adherido al look que hoy se impone para los varones maduros.

El auge de las tradicionales barberías ayuda a los hombres coquetos a mantener prolijo un estilo que hoy hace furor entre los que pasaron los 45 años.

Entre las celebrities que adoptaron la moda están Ricardo Darín (que va y viene del look), Jorge Rial, Joaquín Furriel y Alfredo Casero, entre otros. Pero la movida también es internacional, como lo prueban Arnold Schwarzenegger o Jeffrey Dean Morgan.

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“Hace seis años los hombres se animaron a dejarse la barba y esto hizo resurgir el oficio del barbero”, explica Fernando Elo, dueño de Salón Berlín, barbería top, que tiene como clientes a Luis Novaresio, Marcelo Tinelli y Alejandro Fantino, entre otros varones famosos. “Nosotros rescatamos el look y lo pusimos en valor”, agrega.

Estilo. Si durante mucho tiempo el recuerdo de las barbas setentistas hizo desistir a los hombres más coquetos de adoptar una imagen tan cargada de connotaciones sociales y políticas; la movida hipster, descontracturada y juvenil, hizo resurgir un estilo que hoy, curiosamente, los jóvenes empiezan a abandonar. Y son los maduros los que ahora apuestan con todo a las barbas canosas, que además de ser cómodas, les dan ese aire sabio y chic que mejora hasta al varón menos elegante.

Productos como aceites, bálsamos, shampúes, peines especiales o cepillos se usan para que las barbas venerables mantengan su estilo: una cierta desprolijidad cuidada.

Una visita a la barbería cada veinte días, como sugiere Chopper de Chopper Cuts o cada semana, como opinan en Salón Berlín, ayuda a que los hombres se vean impecables.

“En algunos casos, la barba acentúa la virilidad, pero en otros, los hombres la usan por el simple hecho de que les gusta como se ven con ella”, opina Chopper. Además, la barba sirve para compensar defectos en rostros irregulares, por ejemplo, es ideal para aquellos que tienen poco mentón o papada.

Moda. “El hombre hoy ya no se tiñe y no se tapa las canas, la barba blanca tiene una onda bárbara”, explica Chopper.

A raíz de esta moda, las barberías se multiplicaron en la Ciudad de Buenos Aires. “Está bueno experimentar el ritual de que te afeiten con navaja y toalla caliente como a nuestro abuelos, mientras te tomás un vaso de whisky”, dice Chopper. Como en antiguos tiempos, la barbería volvió a ser un lugar de encuentro.

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Los dos opinan que la barba se seguirá usando, aunque está en el barbero recomendarle al cliente lo que mejor le queda.

En la vereda de enfrente, Oscar Fernández, mítico peluquero de estrellas de rock desde su peluquería Roho, opina que la barba “ya fue, es antigua”. En cambio, predice que en los próximos tiempos ser verán “pibes con pelo largo, sin pelos en la cara”. En su opinión, las barbas no son tendencia, se instalaron comercialmente y la democratización de Internet y la posibilidad de copiar looks, expandieron el fenómeno. “Antes el riesgo artístico lo asumía el peluquero”. Ahora son los propios varones, más atentos a su apariencia, los que copian, prueban e imitan los estilos que mejor combinen con la imagen que quieren para sí mismos. La de galán maduro, intelectual y refinado que dan las barbas blancas hoy está entre las favoritas.