Personajes / 4 de octubre de 2018

Joaquín Furriel: “No tengo miedo de tener miedo”

Graba la segunda parte del thriller “El jardín de bronce” y habla de cómo superó la crisis post ACV y de su carrera internacional en cine.

Una fábrica abandonada de medias de nylon en Floresta es uno de los sets de “El jardín de bronce”, la serie de HBO que produce su segunda temporada sobre un aquitecto que va tras las pistas de su hija desaparecida. Y Joaquín Furriel está en la piel de Fabián Danubio, obsesionado ahora por ayudar a alguien que sufre como él. Así recorre, linterna en mano, los pasillos apenas iluminados de ese depósito, otro de los rompecabezas que plantea la historia. Después se sacude el polvo en las rodillas y la campera con la misma facilidad que se sacude al personaje, y con una sonrisa arranca la entrevista.

Noticias: Decía que desde tuvo el ACV (en octubre de 2015 mientras viajaba en avión), está más vulnerable. ¿Es físico o emocional?
Joaquín Furriel: Cuando hicimos la primer temporada de “El jardín de bronce”, los tres meses y medio fueron muy demandantes para mí porque prácticamente estuve filmando todos los días, todo el tiempo. Entonces en ese momento estuve más atento al cansancio y como me repercutía.

Noticias: ¿Físicamente está más atento cuando está cansado?
Furriel: La primera película que hice después del ACV fue “El faro de las orcas” y la producción entonces estaba advertida de eso. El director era Gerardo Olivares, un documentalista extraordinario, un tipo que tiene mucha experiencia de mundo y mucha inteligencia emocional para generar empatía rápidamente, y a Maribel Verdú le sobra experiencia para poder contener. En esa película sí sentía que me estaban cuidando. Los miraba y me decían: “¿Bien Furrí?”. Y yo: “Sí, sí, sí” (Risas). Yo los miraba y era como: “Guarda, mirá si le agarra un patatús”. Pero no, no me volvió a pasar. Y la vulnerabilidad de la cual hablaba es una vulnerabilidad que tenemos todos, lo que pasa es que no nos damos cuenta.

Noticias: ¿Por qué pasó lo que pasó?
Furriel: No tengo una respuesta médica, fue algo que me pasó. Y eso te hace sentir vulnerable. Pensás: “¿Ahora mismo me puede pasar algo?”. Pero eso, en vez de transformarlo en una armadura, que me parecía algo negativo… Me empecé a dar cuenta de que es más fácil para mí estar blando. Si hay algún día que estoy un poco conectado con cierto miedo, me dejo llevar. No tengo miedo de tener miedo… pero bueno, yo me asusté. ¿Quién no se asustaría si le pasa eso?

Noticias: La serie tiene una trama intensa (un padre que debe recuperar a su hija secuestrada). ¿Se va a casa con cosas del personaje?
Furriel: No me voy a casa con todo el quilombo. Me gusta mucho la actuación, actúo desde que tengo trece años en teatro y tengo una relación bastante lúdica con la profesión. Mi viejo me dejaba en el taller de teatro y a mi hermano lo llevaba a fútbol. Era mi deporte. Así que tengo una relación deportiva con la actuación. Cuando termina el juego, me voy. Es verdad, me puedo ir caliente o me puedo ir feliz como de un partido de fútbol.

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Noticias: Como su personaje, es padre de una nena (Eloísa). ¿Recurre a esa emoción, el qué pasaría si desapareciera?
Furriel: No. En el conservatorio he tenido docentes que trabajan un método muy autorreferencial. Quizás cuando sos más chico, cuando tenía veintipico, puede ser que ahí estuviera en un terreno de mayor experimentación. Ahora ya tengo una edad maravillosa para ser actor porque ya te pasaron muchas cosas en la vida.

Noticias: ¿Se desprende fácil entonces del personaje?
Furriel: No estoy todo el tiempo psicodramatizado. De hecho hice, hago y voy a hacer personajes que son muy complicados, como el de la película “El patrón”, o la segunda película que hicimos con Sebastián Schindel, “El hijo”, que se estrena en enero. No tengo una energía chispeante afuera porque estoy metido en una situación muy compleja. Pero no dejo de percibir que es un juego interpretativo que me permite conocerme mejor. Pero no es que llego a mi casa, abrazo a mi hija y digo: “¡Qué suerte que no te perdí!” (Risas).

Noticias: ¿Y cuando hace comedia?.
Furriel: Justamente ahora que hice “Taxi a Gibraltar”, una comedia con Dani Rovira, me servía estar todo el tiempo en una zona de mucha chispa. Cuanto más cerca de eso estaba, quedaba mejor la escena. Pero no tengo un método, intento ir viendo qué es lo que más me conviene. A veces estoy más para afuera, a veces más para adentro.

Noticias: Tantas horas de grabación… ¿Se apaga el celular?
Furriel: El teléfono siempre lo tengo en silencio. En mi vida nunca me suena. Pero estoy pendiente si hay algún mensaje importante. Cuando es más técnica la apuesta, probablemente estés mucho tiempo esperando para que lo resuelvan y ahí agarrás el celu. Pero cuando tenés escenas más complejas, no. Pero no soy de aislarme.

Noticias: Después de “El faro de las orcas” quería probar hacer películas en el plano internacional, ¿lo logró?
Furriel: Me sorprendió mucho todo lo que me tocó. Ahora en noviembre se estrena una película de Julio Medem, una película española donde actúo como español. El año que viene filmo en septiembre con un director holandés. Y tuve la posibilidad de trabajar con buenos actores de España, con una actriz noruega en la película de Sebastián Schindel, en “La quietud” trabajé también con Edgar Ramírez.

Noticias: ¿Cómo fue la experiencia española?
Furriel: Hice cuatro películas en España. Fui descubriendo cuáles son mis herramientas para trabajar ahí. Todo me resultó mucho más fluído y cómodo de lo que pensaba.

Noticias: Hizo mucho cine local también, tres películas. ¿El año que viene tiene previsto hacer “Hamlet”?
Furriel: Vuelvo al teatro, sí. Tengo vacaciones cuando termina “El jardín de bronce” y el 20 de enero empiezo a ensayar “Hamlet” para estrenar el 3 de abril. Tengo muchas ganas, siempre hice teatro. Y desde “Final de partida” que no volví. Estoy muy entusiasmado con las ideas que tiene Rudy Szuchmacher y su equipo y con el elenco poderosísimo que se está armando.

Noticias: ¿Hay un desafío en hacer Shakespeare? Los textos son tan conocidos y versionados.
Furriel: Cuando hice “La vida es sueño” de Calderón de la Barca, me di cuenta de que se me amplió un poco cierta dimensión filosófica. Al estar todo el tiempo dentro de ese mundo, con esos pensamientos y siendo una especie de medium que los va diciendo, entrás sensiblemente, intelectualmente dentro de ese mundo, para poder habitarlo. Y hay momentos y momentos. Hay momentos que querés un pensamiento más corto, rápido y salir. Para mí “Hamlet” en este momento es justo… la edad, todo lo que me pasó en mi vida en los últimos años. La leo y entiendo todo lo que le pasa. Puedo entender perfectamente esta idea de ser o no ser. Me parece muy contemporáneo. Lo digo en relación a lo que está pasando en nuestro país, la coyuntura mundial. Nos hemos acostumbrado a que la sensatez sea algo marginal y la locura, la alienación y los vende humo sean la media. Vamos para ahí, eso es “Hamlet”.

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Noticias: Decía que en sus primeros años buscaba pegarla, ¿hacer Shakespeare es jugar para el bronce?
Furriel: Cuando empecé a hacer televisión, sentía que quería hacer un curso rápido de éxito, que no sabía lo que era. Me parecía que dentro del juego de la tele es muy importante el rating, la popularidad, me parecía muy importante eso. Después, con el tiempo, me empecé a dar cuenta de que hay un montón de grises en el medio y que los extremos no siempre son saludables. En el caso de “Hamlet”, todavía no me lo creo. Aunque estudié en el conservatorio, trabajé mucho esos textos y me seguí formando vocalmente, estudiando filosofía. Hice “Rey Lear” de Shakespeare, “Final de partida” de (Samuel) Beckett, “Sueño de una noche de verano” de Shakespeare, “La vida es sueño” de Calderón de la Barca… Siempre tuve una conexión con los clásicos, me gustaba leer textos clásicos. Lo siento natural, parte del recorrido de un actor.

Noticias: ¿Se siente más formado?
Furriel: El crecimiento en el teatro es muy importante. Hacer “Segismundo” en la apuesta de Calixto Bieito me dio mucha confianza. Ahí sentí que a lo mejor me daba para “Hamlet”. Es como cuando hacés montañismo, llegaste a un 5.500 metros y querés 6.000. Y cuando estás en los 6.000, ves el Aconcagua y decís “Bueno, son 800 metros más”. Es muchísimo, pero siempre querés un poquito más.

Noticias: ¿Después de “Hamlet” ya tiene trabajo?
Furriel: Sí, después de “Hamlet” me saco el príncipe danés y me meto en un camionero y me voy para Europa (risas). La película es un viaje en camión de Amsterdam a Cadiz donde pasan muchas cosas. Conozco a una chica…

Noticias: Se separó hace poco, ¿volvió a salir con alguien?
Furriel: No tengo mucho para decir en esa línea. Si bien estuve en pareja con actrices, siempre me pareció que no era necesario compartir ese aspecto de mi vida. Es como con mi hija. No me parece que mi hija tenga que estar expuesta, que lo decida ella a su edad. Si vamos a ver una obra de teatro a la que nos invitan, acepto la invitación pero la foto en el banner me la saco yo, mi hija no.

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Noticias: ¿Reniega de haber sido galán?
Furriel: Siempre que hice novelas, en algún momento pensé: “Me preparé para otra cosa”. Ahora, con un poco más de distancia, me parece que todo lo que viví en cada etapa fue lo que necesité vivir. Además hay mucho de mito con el galán de novela que la pasa bomba. La vida es encuentro y desencuentro. Hay momentos donde uno se siente más solo, momentos donde estás acompañado…

Noticias: ¿Es de estar en pareja, de noviazgos largos?
Furriel: No soy el tipo de hombre solitario que le gusta la noche, la joda. El hombre solterón que parece que va buscando tapas de revistas… Todo eso es una construcción, es todo lo que no me interesa. Si lo opuesto a eso es estar en pareja, bueno, sí, prefiero estar en pareja. Pero también me gusta estar solo. Que conste en actas. (Risas)

Maxi Sardi
@maxi_sardi