Sociedad / 3 de octubre de 2018

Esmeralda Mitre: polémica y border

Por

Una presentación le bastó para convertirse en el personaje más escandaloso del “Bailando por un sueño” 2018. Un ritmo musical como el disco y alguna pelea posterior en los programas de la tarde fueron suficientes para que Esmeralda Mitre pasara de ser una aristócrata cool a pelearse en el barro. Al igual que el mítico personaje de “El caballero rojo”, con su catsuit rojo del “Bailando”, dejó atrás el glamour y se subió al ring mediático. Desde que la actriz se integró al certamen no paró cruzarse con famosas y mediáticas.

Primero fue con Laurita Fernández, jurado del “Bailando”, y a quien tras ser puntuada le reclamó: “Que opines sobre actuación es como demasiado. Gané premios por todos lados. No me enseñes a actuar, enseñame a bailar”. Luego siguió el round con Florencia Peña.

(Lea también: El fin de la monogamia: ¿qué es el poliamor?)

Con el paso de los días, Esmeralda Mitre subió su apuesta y el programa de “Los Ángeles de la mañana”, se convirtió en la nueva arena entre Mitre y la panelista Yanina Latorre, relación que ya venía tensa. El motivo de la discordia fueron los dichos de Latorre contra Nequi Galotti, también panelista del ciclo y pareja de Bartolomé Luis Mitre, padre de Esmeralda. “Quiero decir algo que me parece una falta de respeto absoluta. No se le dice ‘concha seca’, no se le dice que ‘su marido es un dictador’ y no se pide su cabeza en el trabajo, en el canal cuyo dueño es el socio de mi padre, y tiene la humildad de no decirlo. Y yo lo voy a decir. No se la toca a Nequi de esa manera”, se despachó la rubia.

Después, la actriz se manifestó conmovida por el estado de salud de su padre. Aunque lo hizo fiel a su nuevo estilo, en una especie de show border con un móvil de televisión transmitiendo en vivo desde los estudios de “La Corte”, en la previa de su performance en el acquadance, al borde de una crisis de llanto y con portazos en su camarín.

(Lea también: NET TV ya está al aire: se sumó a la grilla)

Knock out. El 2018 tampoco empezó demasiado bien para Esmeralda Mitre, que en lo que va del año ya protagonizó varios escándalos. El primero tuvo que ver con sus dichos sobre el Holocausto en una entrevista en Infobae, en un intento por defender otra frase polémica de su ex marido Darío Lopérfido sobre el número de los desaparecidos durante la última dictadura militar, -que él sostuvo que no “fueron 30 mil sino, a lo sumo, 8 mil”-. En ese contexto, Mitre afirmó: “Es como pasó con el Holocausto, dijeron que eran 6 millones pero quizá no fueron tantos”. Su declaración generó un fuerte repudio por parte de la comunidad judía, con la que Mitre tuvo que disculparse. La rubia también había prometido instruirse sobre el nazismo, algo que nunca cumplió, y que quedó en el olvido tras denunciar, en abril, al entonces presidente de la DAIA, Ariel Cohen Sabban, por acoso. “Me toca un pecho y me quiere dar un beso en la boca”, relató luego Mitre sobre lo que habría ocurrido en el encuentro mantenido por ambos. Después de la denuncia, Cohen Sabban renunció a su cargo. Esmeralda no quiso ir a juicio, y ahora, en su rol de mediática, volvió a ofuscar a la comunidad judía por volver a minimizar sus dichos sobre el holocausto. Una señal de que, mientras dure su participación en el “Bailando por un sueño”, hay barro para rato.