Tuesday 12 de May, 2026

PERSONAJES | Hoy 01:30

Gustavo Garzón: “Tuve que aprender a llevarme bien con la gente”

Entre teatro, cine y memoria, el actor repasa su carrera, sus búsquedas y una obra que indaga en el amor y el paso del tiempo.

Pensar en Gustavo Garzón significa activar los mecanismos de la memoria y recordar su presencia habitual en la televisión, en el teatro y, en menor medida, en el cine argentino. Supo adaptarse a estos tiempos, trabajó con continuidad en diversas series para las plataformas. 

Con maestros como Rudy Chernicoff, Roberto Durán, Carlos Gandolfo y Ricardo Bartís, Garzón es principalmente un hombre de teatro. En la actualidad explora desde el impulso emotivo, la faceta intelectual y el ardor corporal, las vicisitudes del amor en “Un hombre solo es demasiado para un hombre solo”, obra escrita y protagonizada por el propio Garzón.

El actor abre las puertas de su casa en Nuñez para recibir a NOTICIAS y prestarse al diálogo en una apacible tarde otoñal dentro de una habitación rodeada de libros, una guitarra y un piano, testigos involuntarios de las confesiones del intérprete.

Noticias: Como tenemos que elegir por dónde arrancar esta entrevista, empecemos por “El fondo del mar” 

Gustavo Garzón: La mejor película que filmé en mi vida.

Noticias: Es toda una definición teniendo en cuenta la cantidad de títulos en los que trabajaste…

Garzón: Para mí es así, es verdad que hice bastantes películas, algunas más o menos, otras mejores, pero buenas de verdad… “El fondo del mar” está ahí arriba. Szifron todavía no había hecho “Los Simuladores”, nadie lo conocía y yo menos, pero me mandó el guion y en las diez primeras páginas ya le dije que era el mejor que había leído. Te das cuenta de entrada cuando un guion es bueno, este era impecable y Szifron recién tenía 26 años, me impactó. Después a la hora de dirigir sabía muy bien qué quería hacer y cómo lograrlo, parecía un tipo con mucha experiencia y no la tenía.

Noticias: En esa película el triángulo amoroso lo formaban Dolores Fonzi, Daniel Hendler y vos, curiosamente los tres con el tiempo se convirtieron en directores 

Garzón: Sí, es verdad. Y bueno, nos contagió Szifron (se ríe). En mi caso, ya dirigí ficción y documentales, pero el documental va ganando por tres a uno, es más fácil y más barato hacer un documental, además, está el tema del guión. Imaginate que la película de ficción que dirigí me llevó diez años escribirla, soy muy detallista. En cambio, en el documental tenés la idea, salís a filmar y se va completando la historia con la edición.

Noticias: Naciste un 25 de mayo, calculo que de chico estaba bueno porque no ibas a la escuela el día de tu cumpleaños, pero dejando de lado la infancia, ¿tiene algún significado especial para vos haber nacido en esa fecha?

Garzón: Sí, nací un 25 de mayo de 1955 ...y el día de cumpleaños a veces tocaba ir igual a la escuela porque estaba el acto (se ríe). Haber nacido en esa fecha me hace sentir un poco patriota. Además, todos se acuerdan que es mi cumpleaños, como es feriado puedo hacer fiesta el 24 o un almuerzo el 25 y todos pueden venir, el día patrio me facilita la convocatoria.

Noticias: Se ve que disfrutás reunirte con amigos y ahora hacés una obra que se llama “Un hombre solo es demasiado para un hombre solo”. ¿Cómo se originó esta idea?

Garzón: Hace años yo había escrito cosas relacionadas con mi vida. En los documentales que dirigí hablé de mis hijos con discapacidad y de mi hija convencional, también hablé del cáncer que tuve en la obra “200 golpes de jamón serrano”, un biodrama que interpreté y escribí, pero me faltaba hablar de amor y esa era una asignatura pendiente. Entonces me metí en ese terreno tomando como referencia mis vaivenes amorosos de los últimos diez años. Me puse a profundizar en el tema por curiosidad y por necesidad, por ganas de saber algo más y de comunicar lo que quería. Así fue tomando forma, me reuní varios meses a charlar con la directora sobre las distintas experiencias amorosas, la que tenés con tus padres cuando sos chico, con las parejas, con el sexo. Así llegamos a este nuevo experimento, un falso biodrama, porque en la obra no soy yo sino un bisnieto del escritor Joaquín V. González, que heredó su nombre y profesión, pero que está sufriendo un bloqueo en la escritura. Para destrabarse le sugieren que busque a una profesora, ella lo invita a desarrollar un diario íntimo para retomar el oficio y a través de ese ejercicio comienza a contar sus peripecias en el amor a los 70 años, que es la edad que tengo yo. 

Noticias: ¿Enamorarse a los 70 es distinto que a los 30?

Garzón: Lo particular de este personaje es que se enamora por primera vez en su vida a los 70, no había sabido lo que era enamorarse hasta ese momento. Está casado hace cuarenta años con una mujer, pero conoce a una chica muy joven que le mueve toda la estantería. Vicky Baldomir hace los tres personajes demonios de la obra, mi esposa, la chica que aparece en su vida y la profesora que lo incita a retomar la escritura. No le encuentro muchas diferencias al enamoramiento a los 30 o a los 70, creo que cuando el amor se te impone, las sensaciones te desestabilizan de igual manera. El rayo que te parte es el mismo, te volvés un boludo a los 15 o a los 60 (risas).

Noticias: Saliendo del amor y entrando en otros terrenos, hace poco entrevisté a Guillermo Francella y dijo que para él era terrible encarnar la maldad como cuando hizo de Arquímedes Puccio en “El Clan”. A vos te tocó interpretar a Videla en “El Pacto”, ¿cómo fue tu experiencia?

Garzón: Fue fantástico lo que me pasó porque yo no soy de preparar mucho los personajes, de copiar o imitar a personas que existieron, salvo que me obliguen. Si Netflix me paga mucho para hacer de Piluso, lo haré, pero no soy de los que buscan por ahí. Llegué al rodaje de “El Pacto”, solo con la letra sabida y cuando empecé a hacer el personaje, me transformé en Videla. Me salió el mismo tono, me había quedado tan impregnado el sonido de su voz y su gesto, porque, por una cuestión de edad, lo padecí en carne propia, que cuando terminé la escena, el director me dijo: “Es impresionante, eras Videla”. 

Noticias: Una película en la que hiciste un papel chico, pero muy recordado, es “Roma”, ¿cómo fue trabajar con Adolfo Aristarain?

Garzón: Tengo un recuerdo muy lindo de esa película por dos motivos: el personaje de Juan Diego Botto se llamaba Joaquín igual que mi cuarto hijo, y yo tomé la esencia de mi padre para encarnar mi personaje. Me dejé invadir por su espíritu, entendí que ese hombre se parecía mucho a mi papá y me gustó hacerlo como él. Aristarain es un tipo muy serio, muy severo, pero divino. Que me haya llamado ya era todo un honor, yo era un actor más de novelas, no todo el mundo ponía el ojo en mí. Le agradecí porque yo no era uno de los actores “serios”, antes había una división entre los televisivos y los de cine, ahora no están más divididos porque directamente no hay televisión.

Noticias: Un programa de culto en el que estuviste fue “Los machos”, ahí protagonizabas junto a figuras como Darío Grandinetti, Rodolfo Ranni y Daniel Fanego. ¿Cómo lo recordás?

Garzón: La verdad que tengo un recuerdo agridulce, no era muy feliz haciendo ese programa , pero sí con la repercusión que tenía, me permitió acceder a un público distinto. Pero me sentía inseguro actuando, sentía que de los cuatro yo era el cuarto, no sé por qué… o sí sé. Fui el último que entró, el que menos antecedentes tenía y medio que lo sentí, me costaba afirmarme como actor y como persona. Yo necesito sentirme firme, por eso hago cosas como esta obra, porque no tengo a nadie que me inhiba al lado, a mí los famosos un poco me inhiben (sonríe). Hice una obra como “Votemos” con un elenco divino lleno de nombres, estaban Juan Gil Navarro, Muriel Santa Ana, Agustina Cherri, Carlos Portaluppi, pero ahí me sentía entre pares, el tema son las celebrities, con las celebrities me cuesta despegar. “Votemos” sí que fue una experiencia muy feliz. Tuve que aprender a llevarme bien con la gente, siempre me iba de los lugares peleado con alguien, no lo podía controlar, pero desde hace diez años lo que más me gusta es terminar un trabajo y sentir que no me voy con ningún enemigo. Eso para mí es un logro.

Noticias: Ahora hay un gran culto a la nostalgia, ¿vos cómo te parás frente a eso?

Garzón: Yo trato de vivir el presente, lo que no es presente, no existe. El futuro se construye desde acá y el pasado ya fue, es verdad que te constituye, pero no sirve para nada, mirarlo con melancolía y nostalgia te aleja del hoy. Al pasado yo lo combato. Esta obra me ayudó mucho a reflexionar sobre eso porque va de un tiempo a otro permanentemente, se nutre un poco de mi propio pasado y ahí me vi como un detective, averiguando sobre mi vida porque tenía bastante negados ciertos aspectos. Pero no desde un lugar melancólico, sino para revisar lo aprendido en mi infancia, mis recuerdos alegres y tristes, me reencontré con cosas que no recordaba y a veces un recuerdo inesperado te devuelve cosas pequeñas que hoy adquieren otra importancia.

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Leonardo Martinelli

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