Menú
Personajes / 26 de enero de 2019

Vanesa González: “No quiero hacer más cosas por miedo”

Estrena “Los últimos románticos”, es parte de la serie “Apache” y hará “Las de Barranco”. Colectivo de actrices y manoseo mediático.

Fotos: Gentileza de Gabriel Machado.

Viene de horas intensas de grabación en Fuerte Apache. Está agotada pero se la ve fresca. Cuenta que además de la felicidad de interpretar a la madre adoptiva de Carlos Tévez en “Apache”, de la mano de Adrián Caetano y Nicolás Parodi; siente “cosquillas en la panza” al pensar que en días empieza a ensayar “Las de Barranco”, y se reencontrará con Helena Tritek, su directora en “El diario de Anna Frank” (2008). Esa misma euforia le provoca haber decidido inscribirse en Psicología e imaginar a sus pacientes, porque está segura de que va a ejercer. Vanesa González se entusiasma también hablando de “Los últimos románticos”, película de Gabriel Drak que estrena el 31 de enero y donde comparte cartel con Juan Minujín.

Noticias: ¿Qué desafíos le trajo el personaje de “Los últimos románticos”?
Vanesa González: Encontré cosas que las mujeres deseamos encontrar, esa compañía en una pareja, intentar ir a la par. Ella está casada, ama a su marido, tiene dos hijos, pero es imposible sostener un vínculo porque el marido actúa como niño. Es una remadora queriendo salir adelante y tener un poco de felicidad propia. Es enfermera, un oficio admirable porque tiene la capacidad de sostener.

Noticias: ¿Usted es de sostener o de patear el tablero?
González: Depende para qué. Con el trabajo soy de sostener, soy apasionada y tengo una obsesión con la perfección, aunque sé que no existe. Soy laburante, sostengo y genero. Este año tuve una idea (para una obra), había que conseguir los derechos, hacer la traducción… Me gusta que se arme equipo, que haya igualdad, no me gustan los estatus.

Noticias: ¿Esa idea está en proceso?
González: Sí, conseguí los derechos, pero no puedo contar nada todavía. La había leído hace mucho tiempo y había pasado desapercibida, pero me volví a encontrar con el material y dije: “Si quiero hablar de algo, es de esto”. A partir de ahí, pensé con qué personas tenía ganas de hacer el proceso.

Noticias: ¿Había hecho algo similar antes?
González: No, he tenido intentos, pero esta vez fue como una cosa interna, me encontró en un momento en el que no estaba trabajando y dije: “Necesito generar, eso me va a dar felicidad”. Siento un cambio adentro grande respecto de las cosas que me dan ganas y las que no.

Noticias: Lleva más de la mitad de su vida actuando, ¿se modificó su relación con el medio?
González: Me siento distinta y, al sentirme distinta, siento que todo está distinto. En nuestro oficio hay momentos en los que uno trabaja por placer, otros por necesidad, otros en los que se junta todo, otros en los que no se junta nada. Si hay algo en lo que cambié es que no quiero hacer más cosas por miedo a, a qué van a pensar… No quiero que me domine más eso.

Noticias: ¿El miedo o el qué dirán?
González: Es lo mismo, tipo: no hice televisión el año pasado, me ofrecen algo y me da miedo decir que no. ¿Si después no trabajo más? No, eso no lo quiero hacer más.

Noticias: ¿Forma parte de Actrices Argentinas?
González: Apoyo al colectivo de Actrices Argentinas, sería hipócrita decir que trabajo con ellas par a par porque no estoy haciendo eso. Es muy valioso lo que hacen, ofrecer esa visibilidad para generar el impulso de poder hablar de quienes lo están pasando mal. Con el grueso de lo que piensan y hacen, estoy de acuerdo, después tengo mis pensamientos. Pienso mucho, no paro de pensar en los casos, en las denuncias que hay que hacer, en la Justicia, en cuándo se banaliza un tema y cuándo no.

Noticias: Es un riesgo que se banalicen temas tan importantes.
González: Es que no está sólo el colectivo de actrices con su buena intención, sino que está el medio y es difícil que no se banalicen las situaciones cuando se mediatizan, cuando todo empieza a ser televisivo es complicado de sostener. Milito como persona cuando puedo, voy a las marchas y estoy en la calle. Con el colectivo colaboro en lo que puedo, no voy a las asambleas porque no puedo, me cuesta ser parte de un colectivo porque en los colectivos hay mucha gente, son muchas opiniones y mi carácter se abruma con eso. Me cuesta pensar y necesito poder decir: “En esto estoy de acuerdo y en esto no”, lo necesito para sentirme bien conmigo.

Noticias: ¿En los sets de filmación se ve otra forma de hacer las cosas?
González: Noto la diferencia en la calle. Hay una especie de tensión al relacionarnos y está bien que pase, necesitamos ese: “Ay, no sé cómo”, aunque sea forzado, si no, no va a haber cambio. Lo importante es hacia dónde vamos después, no sólo hay que sostenerlo sino que no tiene que explotar para que no vayamos para atrás. Antes los tipos te chiflaban o te decían cualquier cosa, pero hoy eso cambió. Hoy las chicas de 12 o 13 años son una luz, tienen la autoestima colocada como corresponde, son personas con sus derechos. Me acuerdo de que a los 12, la primera vez que un tipo me dijo algo grosero, la llamé a mi mamá por un teléfono público y le dije (pone voz angustiada): “¡Mamá, me dijeron…!”. Y mirá lo que me dijo: “Bueno, no tenés que hablar con nadie, volvé a casa”, como si la responsabilidad fuera nuestra. Pienso que eso cambió y en gran parte, se diga lo que se diga, por la existencia de estos colectivos.

Noticias: Dijo que ha tenido situaciones de acoso en el ámbito laboral.
González: Sí, y las frené en seco. Fueron procesos largos, de frenar en seco, volver, frenar en seco y que venga un maltrato verbal y frenar hasta que se acabó. Fue lo que pude hacer.

Noticias: En 2017, habló de su sexualidad…
González: (Interrumpe) No voy a hablar de eso.

Noticias: En medio de cierta evolución social, sigue costando hablar de bisexualidad. Los títulos decían “confesión” o “inesperada revelación”.
González: Eso hace que no quieras hablar, porque si van a sacar de contexto las cosas y ponerlo en una tapa… Eso es discriminación.

Noticias: ¿Le molestó a usted o a gente cercana?
González: Me jodió porque eso que se hizo es discriminación. No tengo tabúes en mi vida, pero todavía hay cosas de las que no se puede hablar. Además no es un buen ejemplo porque entonces la gente que siente cosas, que son maravillosas, y dice: “No puedo hablar porque me van a poner un pasacalles”.

El tono de voz se le tensa. Explica que se sintió manoseada: Había hecho unas fotos y dado una nota a un diario. Después hizo una entrevista en una radio. El diario nunca publicó el reportaje pero sí la producción de fotos con las declaraciones radiales. “Es como si me citás acá, hicimos antes las fotos y no ponés esta nota. Además cuando estás en una novela… (acababa de incorporarse a “Las estrellas”), sentí una angustia por ese título…”.

Noticias: Es otra forma de sentirse violentada.
González: Sí, me angustié mucho con eso y lo viví para adentro. Después fue: “¿Dónde vas a hablar de esto, tenés que explicar?”. “¿Explicar qué? No tengo nada que explicar”. Me enfermaba porque no quería ir a los programas a hablar del tema… Hasta que dije: “No quiero hacer eso”. Hace quince años que trabajo y jamás tuve una situación así, siempre hablé de mi trabajo. Fue terrible, prefiero aclararlo, porque la pasé mal de verdad, y no hablar más de este tema.

 

Valeria García Testa
@valgarciatesta