Tuesday 19 de May, 2026

POLíTICA | Hoy 12:58

Feinmann categórico: "Milei no se va a desprender de Santiago Caputo"

El periodista analizó la interna libertaria entre el asesor presidencial y el sector de Karina Milei, en medio de los últimos cruces.

"El presidente Milei tiene dos hermanos. Una hermana de sangre, Karina Milei, a quien adora profundamente porque ella fue el sostén de su vida cuando él era chico, era adolescente y después de grande", explicó Eduardo Feinmann en el pase de A24 con Pablo Rossi, y remarcó: "Santiago Caputo es el hermano que no tuvo. Es el hermano de la vida. No se va a desprender de Santiago Caputo". "Es mi arquitecto", dijo el periodista que suele remarcar el Presidente. 

Con esas palabras, Feinmann cerró su opinión sobre el nuevo episodio vinculado a la interna libertaria. Hace unos días, Santiago Caputo apuntó públicamente contra Martín Menem por la presunta administración de una cuenta anónima en X identificada como  “@PeriodistaRufus”, utilizada durante meses para difundir críticas contra el propio oficialismo, especialmente contra el círculo político y digital que responde al asesor presidencial. El conflicto dejó expuesta una fractura que venía creciendo desde hacía meses entre el armado político de Karina Milei y el ecosistema militante conocido como “Las Fuerzas del Cielo”, alineado con el consultor.

El detonante de este último episodio, en la guerra intestina dentro de LLA, fue una serie de capturas difundidas por el mismo Caputo en redes sociales. Según esas publicaciones, una cuenta vinculada al entorno del presidente de la Cámara baja habría compartido contenido opositor y mensajes críticos hacia el propio asesor presidencial y sus allegados. El mecanismo que expuso el conflicto fue técnico. La cuenta denominada  "Rufus" compartió  un enlace de Instagram en X, en el que quedaba visible el usuario desde el cual había sido reenviado el material que estaba directamente relacionado con Martín Menem, o con integrantes de su equipo político.

Santiago Caputo

La reacción del asesor fue inmediata y sin filtros. “Qué gagá”, escribió Caputo en referencia al sobrino del ex presidente justicialista, acompañando el mensaje con capturas de pantalla que supuestamente probaban la vinculación entre el diputado riojano y la cuenta fake de X. Horas después, tras la eliminación del perfil señalado, volvió a cargar: “Borrar la cuenta lo único que confirma es que es de ustedes”. La escalada marcó un punto de no retorno dentro de la convivencia libertaria porque, por primera vez, dos sectores centrales del poder presidencial se enfrentaron en público sin intermediarios. 

En paralelo, El Gordo Dan se sumó a la ofensiva desde redes sociales y desde su propio ciclo streaming. El influencer libertario, considerado uno de los principales articuladores de “Las Fuerzas del Cielo”, ironizó sobre el supuesto error digital del entorno del legislador y se burló de la manera en que habría quedado expuesta la conexión con la cuenta anónima. Daniel Parisini sostuvo que el sector político ligado a la hermana del Presidente “no podía manejar cuatro cuentas fake y quería manejar la botonera”. La frase, originalmente replicada desde cuentas afines a Caputo, sintetizó el tono de la pelea: acusaciones de amateurismo político, espionaje digital y operaciones internas dentro del oficialismo.

La controversia alrededor de la cuenta “Rufus” tuvo además un impacto político mayor porque se descubrió que el perfil difundía información reservada sobre movimientos internos del gobierno nacional y anticipaba decisiones oficiales antes de que fueran anunciadas públicamente. Eso llevó al sector de Caputo a sospechar que detrás de la cuenta existía acceso privilegiado a información sensible del Ejecutivo y del Congreso. La hipótesis que circuló entre dirigentes libertarios era que el entorno del presidente de Diputados, o el mismo Menem, utilizaba perfiles anónimos para disputar poder interno e instalar operaciones mediáticas.

Martin Menem

Menem negó ser el administrador de la cuenta, aunque admitió que un integrante de su equipo de redes sociales había cometido “un error involuntario” al compartir contenido desde un perfil equivocado. Esa explicación no logró contener la crisis. Dentro del oficialismo, la interpretación dominante fue que el episodio dejó al descubierto una guerra digital subterránea entre dos estructuras de poder que conviven alrededor de Javier Milei pero disputan espacios de decisión, control político y armado territorial.

La pelea entre Caputo y Menem es, en realidad, la expresión más visible de una interna más profunda entre el politólogo y la secretaria general de la Presidencia. Desde el desembarco libertario en la Casa Rosada, ambos construyeron centros de poder diferenciados. Karina Milei consolidó el control formal del partido La Libertad Avanza, del armado territorial y de la relación con dirigentes provinciales y legisladores. Martín Menem se convirtió en uno de sus principales operadores políticos y en el brazo institucional dentro del Congreso. 

Karina Milei

Caputo, en cambio, edificó un esquema paralelo basado en influencia presidencial, estrategia comunicacional y control del aparato digital libertario. Su núcleo duro quedó identificado con “Las Fuerzas del Cielo”, una estructura de militancia virtual y territorial integrada por influencers, streamers y operadores de redes sociales que adquirieron peso político propio dentro del oficialismo. 

Las tensiones entre ambos sectores se arrastraban desde hacía meses por diferencias en el manejo de candidaturas, designaciones y control político del partido. El entorno de la funcionaria acusaba a Caputo de construir una estructura autónoma con excesiva influencia sobre el mismo Presidente y con capacidad de condicionar decisiones estratégicas del Gobierno. Del lado del asesor, en cambio, cuestionaban el pragmatismo político del karinismo, su acercamiento a dirigentes tradicionales y la intención de desplazar a los sectores más ideologizados del oficialismo. 

En ese contexto, la guerra por la cuenta “Rufus” terminó funcionando como una síntesis brutal de la interna en Casa Rosada. Un espiral en el que se vislumbra espionaje entre aliados, utilización de cuentas anónimas, operaciones cruzadas y una disputa abierta por el control del poder alrededor del Presidente.

 

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Gustavo Winkler

Gustavo Winkler

Periodista

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