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Política / 7 de abril de 2019

Rolando Barreiro: otro espía que saltó a la fama

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El caso D’Alessio sumó a un nuevo personaje que, además, se convirtió en el primer arrepentido. Se trata de Rolando Barreiro, un ex espía de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) que trabajaba con el también espía y falso abogado Marcelo D’Alessio. La diferencia entre Barreiro y D’Alessio es que al primero, la AFI sí lo reconoció como ex agente, mientras que al segundo no.
Barreiro, en su declaración indagatoria, hizo afirmaciones que la Justicia tiene bajo análisis. Fue a declarar acompañado por su abogada Tatiana Terzano, también defensora de Daniel Pérez Gadín en la causa de la llamada la ruta del dinero K. Pérez Gadín era el dueño de la financiera “La Rosadita”, donde se vio por televisión al hijo de Lázaro Báez arrastrando bolsos llenos de dólares.

Barreiro tenía pedido de captura, por lo que se presentó junto con su abogada y alegó que no estaba esquivando la Justicia, sino buscando a alguien que lo defendiera. En su declaración afirmó que había renunciado a la AFI en el 2016 para irse a la calle. No tenía plan B. Según dijo, recién en el verano del 2017 D’Alessio lo llamó para ocuparse de la seguridad del Country Saint Thomas. D’Alessio vivía allí y Barreiro dijo que trabajó en calidad de “asesor en temas de seguridad” hasta principios del 2018. ¿Era un informante que tenía D’Alessio dentro del country? La aparición de Barreiro en los medios despertó la sospecha de algunos vecinos. Según pudo saber NOTICIAS, hay otros vecinos de Saint Thomas que fueron contactados por D’Alessio para ofrecerles soluciones de todo tipo, desde problemas judiciales hasta deudas con la AFIP.

Espías oficiales. En un tramo de su declaración, Barreiro pidió consultar unas notas en las que tenía un “ayuda memoria”. Había apuntado todo lo importante que no quería dejar de contar. “En distintas charlas con D’Alessio, él siempre me nombraba que trabajaba con (Ricardo) Bogoliuk y (Aníbal) Degastaldi, que el nexo o figura de autoridad de ellos era Pablo Piamonti o Pinamonti, no recuerdo bien el apellido. Esa persona era la que reportaba a lo más alto de la AFI. Estaba arriba de Bogoliuk y Degastaldi, pero debajo de los directores y asesores. Entre los asesores hay uno que se llama Darío Biorci”, describió. Este último personaje es el cuñado de Silvia Majdalani, la subdirectora de la AFI. Barreiro detalló que D’Alessio se jactaba de que sus trabajos tenían como destino final al organismo de Inteligencia del Estado. D’Alessio, contaba Barreiro, solía quejarse porque los ex policías Bogoliuk y Degastaldi le habían prometido que lo pondrían al frente de una dirección de delitos complejos dentro de la AFI.

Supremos y periodistas. Una de las afirmaciones más inquietantes de Barreiro fue sobre los jueces de la Corte Suprema Carlos Rosenkrantz y Horacio Rossatti. El ex agente afirmó que un día fue a verlo a D’Alessio a su casa en el country. Cuando entró, el otro le dijo: “Va a haber un quilombo bárbaro, no entiendo por qué estos tipos viajan tanto a Panamá”. “Vos podés creer que este Rosenkrantz y el tal Rosatti… No van a poder explicar tantas entradas y salidas a Panamá y Miami”. Al parecer, el espía y falso abogado D’Alessio tenía los movimientos migratorios de los dos nuevos integrantes de la Corte. El dato generó inquietud en los despachos del cuarto piso del Palacio de Tribunales y los magistrados analizan si se presentarán o no como querellantes. Rosenkrantz tiene una ventaja, su ex socio Gabriel Bouzat fue citado a declarar. Si su amigo se presenta como querellante podrá seguir los pormenores de ese expediente. En diferentes tramos de su declaración, Barreiro contó las relaciones periodísticas de las que D’Alessio se jactaba. Además de la ya conocida con Daniel Santoro, el periodista de Clarín, también mencionó que conocía a Rolando Graña, quien habría ido a un cumpleaños de D’Alessio, a Eduardo Feinmann, quien habría ido a practicar tiro con el falso abogado, y a Rodrigo Alegre. En la segunda declaración de Barreiro, como arrepentido, que aún se guarda bajo siete llaves en la fiscalía federal de Dolores, también habría mencionado a Luis Majul. El periodista dice que no conoce ni a D’Alessio ni a Barreiro.