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Mundo / 4 de mayo de 2019

Golpe en Venezuela: Maduro cierra filas

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Venezuela
Nicolás Maduro junto a su minsitro de Defensa. Foto: AFP

El martes por la mañana, cuando su capital político empezaba a licuarse, Juan Guaidó, autoproclamado presidente venezolano, metió un fuerte golpe de efecto que abrió sospechas sobre la lealtad de las fuerzas de seguridad bolivarianas a Nicolás Maduro. Con el respaldo de un sector de las Fuerzas Armadas propició la liberación de Leopoldo López, y desde la base aérea militar de La Carlota, instó a la cúpula militar a seguirlo, prometiendo que recorrería la avenida Libertador que conduce al Palacio de Miraflores en Caracas, sede de la Presidencia.

López. El dirigente opositor, de 48 años, fue liberado conforme a un “indulto presidencial” firmado por Guaidó. Pero había dejado la cárcel hace dos años, y cumplía un relajado arresto domiciliario: había sido condenado en 2015 a 14 años de prisión por instigación a las protestas de 2014 contra el Gobierno de Maduro, que acabaron con 43 muertos en todo el país.

“Lo de Guaidó es un gesto. López estaba en su casa con una custodia leve, no es que lo arrancaron de una prisión o un cuartel como se quiere sugerir. No veo que haya habido un alzamiento militar. Lo que hizo Guaidó es mostrar que sigue siendo el líder político de la oposición en Venezuela, ya que se estaba apagando”, aporta Martin Schapiro, analista internacional a NOTICIAS.

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Un gesto con la intención de precipitar otras adhesiones. “A todos los hermanos de la Fuerza Armada Nacional, este es el momento. Sabemos que el dolor de la Fuerza Armada es el mismo dolor del pueblo, que esta pasando hambre, dificultad y que todos quieren cambio”, pronunció López secundado por Guaidó en La Carlot. “Este es el momento de todos los venezolanos, con uniforme y sin uniforme, todos a la calle”, siguió López.

Cruces. El pueblo salió a las calles. Y los cruces entre manifestantes y partidarios del régimen fueron cruentos (incluso en Buenos Aires se vieron episodios de violencia): al menos cuatro muertos, 130 heridos y más de 200 detenidos, según el balance de víctimas proporcionado por varias ONG. PROVEA informó el asesinato” de Samuel Enrique Méndez, de 24 años.Y el Observatorio Venezolano de la Conflictividad Social (OVCS) comunicó la muerte de Jurubith Rausseo García, de 27 años, y “de otro adolescente de 14 que resultó herido de bala en en el barrio caraqueño de Altamira”.
Mientras tanto, el madurismo denunciaba un intento de “golpe de Estado” por parte de “militares traidores”. Y prometía responder con acciones judiciales a la “una escaramuza golpista que ha sido derrotada”.

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“En estos momentos estamos enfrentando y desactivando a un reducido grupo de efectivos militares traidores que se posicionaron en el Distribuidor Altamira para promover un golpe de Estado contra la Constitución y la paz de la República”, escribió en su cuenta de Twitter el ministro chavista Jorge Rodríguez.

Bandos. Putin el respaldo del presidente venezolano al que Guaidó y López pusieron en apuros.

Golpe. La “Operación Libertad” que desplegó Guaidó tenía por fin demostrar las grietas del ejército y conquistar adhesiones. Destrás estaba Estados Unidos con un plan aprobado por el mismo Donald Trump y confeccionado por el Consejo de Seguridad (NSC, por sus siglas en inglés) que conduce John Bolton . Fue Bolton quien durante semanas negoció con Vladimir Padrino López, ministro del Poder Popular para la Defensa, para que cambiara de bando y arrastrara tras de sí no solo a buena parte de la cúpula militar, pero también al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que con una declaración inapelable empujaría a Maduro a dejar el país. Pero ni Padrino López ni a sus generales, ni el TSJ emitieron orden alguna que probara la traición.

Bolton contó todo esto abiertamente a la prensa estadounidense, y hasta dejó trascender que Maduro habría estado a punto de subirse a un avión con destino a La Habana, pero fue el propio Vladimir Putin quien lo convenció de resistir.

Obviamente, los rusos niegan la trama. El ministro de Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, negó el jueves la versión estadounidense según la cual el presidente venezolano estaba decidido a dimitir y el Kremlin le convenció de que no lo hiciera. Y sostuvo que se trataba de una “guerra de información puesta en marcha por la Casa Blanca”.

“Hoy han salido muchas informaciones. Desde el amanecer estaba el engañador de Trump, Bolton, coordinando el golpe, llamando a Brasil, Colombia, Chile. Bolton coordinó el golpe de Estado preparado desde Estados Unidos”, se pronunció finalmente Maduro que había estado ausente y resguardado.

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enfrentamientos. Las movilizaciones sumaron tres muertos y más de 150 heridos en el choque con el ejército y paramilitares.

Limpieza. Tras la zozobra, y con ayuda de la inteligencia rusa y cubana, Maduro se sentó a depurar la cúpula del poder chavista. El hombre más fuerte en caer fue Manuel Ricardo Cristopher Figuera, director del todopoderoso Servicio Bolivariano de Inteligencia, más conocido como Sebin. En su lugar nombrío a un hombre de su mano derecha, Diosdado Cabello, el general Gustavo González López, quien ya había detentado el cargo en el organismo.

Pero quien resistió la purga fue el señalado ministro de Defensa, que se mostró el jueves en un desfile militar junto al presidente, y aprovechó para mostrarse en la vereda opuesta a guaidó: “Estas son las manifestaciones pacíficas que ustedes están convocando. La de las armas, la de la violencia, la de la muerte. Esa es la manifestación pacífica que tú andas con esa farsa convocando en la calle y aquí están los resultados”, marcó Padrino López.

No pudieron con (Hugo) Chávez y lo digo hoy: tampoco han podido ni podrán con nosotros. No entienden la rebeldía que llevamos por dentro defender nuestra Constitución, la Independencia”, se sumó Maduro que apuntó finalmente contra Guaidó y López: “Pensaron que les llegarían miles de personas, y ahora se refugian en embajadas”.

Sin asilo.  Tras dejar el arresto domiciliario, Leopoldo López se movió hasta la Embajada de Chile en Caracas. Pero las negociaciones diplomáticas fracasaron y fue acogido en la Embajada de España, junto a su mujer Lilian Tintori, luego de que miembros de la Sebin procedieran a un allanamiento en su domicilio sin orden judicial, como lo denunció Tintori.

“El Tribunal Quinto de Ejecución de Primera Instancia de la Circunscripción Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas revocó la medida de detención domiciliaria al ciudadano Leopoldo López por violarla flagrantemente”, se leyó en el comunicado del juzgado que ordenó la detención de López. España respondió aclarando que el político venezolano y su familia “no han solicitado asilo” y que permanecen en la embajada como invitados de Jesús Silva Fernández.