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Personajes / 23 de julio de 2019

Verónica Cangemi y Gustavo Grobocopatel: “A los dos nos mueve la esperanza”

De novios hace un año, el empresario y la soprano cuentan su historia a partir de la música. Convivencia por el mundo y nada de discusiones.

Gustavo Grobocopatel
PLANES. Se irán de vacaciones a Cuba. A la vuelta, Verónica retomará su agenda de compromisos en Europa y en septiembre se presentará en el Teatro Colón. Fotos: Juan Ferrari.

Él es alto, grandote. Ella, menuda y baja. Pero envase y contenido a veces no comparten proporciones. La voz de Verónica la agiganta y la sensibilidad de Gustavo lo hace trascender el rótulo de “El rey de la soja”. Se ha formado una pareja, honrando con el copyright a Roberto Galán. Están juntos y se los ve enamorados. Llegan al CCK puntuales y con poco tiempo.

Cuando se les propone presentarse como si nadie supiera quiénes son, aceptan el juego y dicen: “Soy mendocina, artista internacional, soprano. Tengo dos hijos varones y artistas; estoy divorciada hace muchos años”, responde Verónica. Gustavo añade: “Soy una persona que vive intensamente y sueña; ingeniero agrónomo y músico. Tengo cuatro hijos y viví casi toda mi vida en Carlos Casares, provincia de Buenos Aires”.

Noticias: ¿Cómo se conocieron?
Verónica Cangemi: Nos conocimos por la música hace un año. Gustavo fue a cantar a Mendoza y yo llegaba de Europa. Por casualidad, nos presentaron en su concierto.

Noticias: ¿Qué tipo de música hacen?
Cangemi: Mi repertorio fue barroco. Ahora hago música clásica. La diferencia se puede ver si comparamos con la arquitectura. El barroquismo está lleno de ornamentos, la voz está llena de matices…
Gustavo Grobocopatel: En la música barroca, la voz se utiliza como un instrumento, en cambio en el Bel Canto la voz es un soporte de la palabra. En cuanto a mí, hago música de cámara, con origen en lugares reducidos y, en general, son poemas soportados por la música.

Noticias: ¿Viven juntos, dónde?
Grobocopatel: Vivimos juntos en donde estemos. A veces en Mendoza, en Buenos Aires o en Europa.

Gustavo Grobocopatel
“Creo que voy a dejar de cantar. Me estoy preparando para entregar mis conocimientos y poder hacer con eso un mundo más organizado para los jóvenes latinoamericanos”(Cangemi) Fotos: Juan Ferrari

Noticias: Cuando viajan se acompañan. ¿Cómo cruzan agendas?
Cangemi: Justamente nos organizamos con tiempo.
Grobocopatel: Ahora vamos a Cuba de vacaciones. Después ella tiene compromisos en Europa.
Cangemi: En septiembre estaré con “La coronación de Popea”, ópera de Claudio Monteverdi, en el Colón.
Además de música de cámara, Grobocopatel integra el trío Cruz del Sur, con repertorio folclórico. Su veta musical irrumpió en la secundaria: “Cantaba en los coros, teníamos un dúo con un amigo, participé de un octeto vocal y descubrí que es distinto interpretar que escuchar música. Cuando a uno le gusta la música, la escucha y está comprometido; pero cuando uno canta o toca un instrumento, está involucrado. Un pasito más”. Verónica siente la música desde el vientre de su madre, cantante de ópera. “En mi casa el diálogo musical fue permanente. Tuve mi primer concierto, una zarzuela, en segundo grado. Subí al escenario y tuve la visión de ser artista”.
Verónica alterna su trabajo artístico con la docencia, impulsando la carrera de jóvenes con Master Class en Italia, Estados Unidos, y en el programa que dirige para la Fundación de Postgrado de la Universidad de Congreso, así como en Opera Studio de la Universidad Nacional de Cuyo. Gustavo pertenece a Los Grobo, grupo económico con eje en la producción y exportación agroindustrial en la Argentina, Paraguay y Uruguay.

Noticias: ¿Qué aporte hace la música al mundo de los negocios?
Grobocopatel: Nosotros –los hombres de negocios y en general– estamos focalizados en desarrollar la parte científica del cerebro y no tanto la artística porque creemos que el pensamiento artístico es sólo para los artistas. No es así. El pensamiento creativo sirve para lo cotidiano. Los líderes requieren igual desarrollo de pensamiento artístico y científico. Necesitan comunicar muy bien y el arte es comunicación; deben desarrollar cualidades como la empatía, creatividad e innovación. En educación, ambos pensamientos deberían tener el mismo peso. No para formar artistas, sino personas de bien.
Cangemi: La música es matemática también. Y el arte es importante porque da la sensibilidad. El mundo necesita de ese aporte.

Noticias: ¿Para Los Grobo, cuál es la expectativa para el año próximo?
Grobocopatel: Los accionistas pensamos que el sector va a crecer y vamos a tener un papel de liderazgo importante. Estamos con entusiasmo.

Noticias: ¿Y su futuro, Verónica?
Cangemi: Creo que voy a dejar de cantar. Me estoy preparando para la gestión, para entregar mis conocimientos y poder hacer con eso un mundo más organizado para los jóvenes latinoamericanos.

Noticias: Parece difícil prepararse para dejar…
Cangemi: Hay etapas que asumir. Ni la voz ni las cuerdas son eternas y me gustaría retirarme con mi voz en condiciones óptimas. No quiero que me digan te tenés que retirar…
Grobocopatel: Dice eso y está en el mejor momento de su carrera. Tiene una voz súper joven y con la madurez de su trayectoria. Desde que estoy con Verónica, me siento más estimulado. La música ocupa más lugar en mi vida. Hago folclore acompañado de un gran pianista, Matías Martino y con el guitarrista Alberto Rojo. Y con Vero cantamos a dúo acompañados por el pianista Carlos Koffman.
Cangemi: Ya cantamos juntos en Londres; yo canté Schubert y Gustavo cantó Guastavino. Lo llamamos “Encuentros” y lo presentamos en la Embajada Argentina. Es la primera vez pero no va a ser la última.

Gustavo Grobocopatel
DUPLA MUSICAL. Cantaron juntos en Londres en el espectáculo “Encuentros” que presentaron en la Embajada Argentina. Fotos: Juan Ferrari

Noticias: ¿Qué proyectan para el 2020?
Cangemi: Enero en la Ópera de París con algo de Rossini, abril en Argentina y en la Scala de Milán con la ópera Sémele…
Grobocopatel: Me sorprende la oferta laboral que tiene y cómo rechaza… ¡Yo agarraría todo!

Noticias: ¿Qué impresiones tienen de cara a las elecciones?
Grobocopatel: Soy estructuralmente optimista. Vivo con esperanza. A pesar de las dificultades, algunas recurrentes, la esperanza vale la pena. Tenemos que construir una sociedad de la esperanza, vivir pensando que el futuro va a ser mejor porque hay argumentos objetivos, hay datos. Uno podría pensar lo contrario, pero se vive peor. ¿Por qué decidir vivir peor?
Cangemi: Pienso igual que Gustavo.

Noticias: ¿Qué cosas no negocian en la pareja?
Grobocopatel: ¡El precio de la soja! (carcajadas).
Cangemi: Encontré la mitad de mi ánima. No es el romanticismo de la media naranja, sino más elevado. Nunca se me ocurrió negociar nada… No tuvimos ni una discusión.
Grobocopatel: Somos dos personas con sus caminos desarrollados. Nos encontramos en un buen momento. Tiendo a no darle bolilla a la ropa. Camino y me visto con lo que se me cae encima. Ahora estoy arreglado gracias a ella.
Cangemi: Está en el mundo empresarial, artístico, intelectual y a veces relega lo estético.
Grobocopatel: Si es cierto lo que dice Mirtha Legrand, te tratan como te ven… me tendrían que tratar mal (risas).

Por Sissi Ciosescu
@sissiciosescu