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Cine / 3 de septiembre de 2019

La viuda

Neil Jordan tuvo tiempos mejores. En realidad, aunque tiene algunas muy buenas películas y algún éxito medio inesperado (“El juego de las lágrimas”), es más bien un diletante.

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★★★ Neil Jordan tuvo tiempos mejores. En realidad, aunque tiene algunas muy buenas películas y algún éxito medio inesperado (“El juego de las lágrimas”), es más bien un diletante. Hace mucho, que no vemos alguno de sus films en pantalla grande. Aquí vuelve a cierto leit motiv de sus primeros trabajos: la combinación entre el realismo y el cuento de hadas, que le permitió generar una joyita hace algunas décadas llamada “En compañía de lobos” (Caperucita en clave hombre-lobo). Aquí hay una jovencita triste que entabla amistad de modo aparentemente accidental con una viuda y la relación entre ambas que, por supuesto, lleva a lo inesperado y el terror. En realidad todo parece un juego, como si se vistiera de lujo una trama menor. Jordan tiene algún toque interesante, pero si la película resulta atractiva es por el trabajo de ambas actrices, que convencen al espectador mucho más que la cámara.