COSTUMBRES | 21-10-2019 13:35

Tendencias: cómo son los tours antituristas

Expertos invitan a ver Buenos Aires con nuevas ópticas: moda, arquitectura, graffitis y el estilo de vida con guías renovadas.

Bailar tango, recorrer el Cementerio de la Recoleta, pasear por Caminito. Algunos de los puntos turísticos icónicos de la ciudad comienzan a tener competencia. Aunque se los sigue eligiendo, hoy sobre todo florecen los tours con una mirada distinta, guiados por locales con ojo aguzado, que ofrecen al turista vivir una verdadera experiencia porteña y sentirse parte de la cada vez más vibrante Buenos Aires.

Arquitectura y diseño. Ubicada recientemente en el puesto 20 de las ciudades más lindas del mundo según el buscador canadiense Flight Network, Buenos Aires tiene muchísimas aristas para abordar esa belleza. Una de las más buscadas es su arquitectura y diseño y, por eso, emprendimientos como Barquitur tienen gran éxito. Creado por la arquitecta Cynthia Acher Masri, nació tras decidir complementar su carrera con la de guía de turismo, y en su última materia concibió el proyecto.

“Entiendo que la arquitectura es un lenguaje a través del que ese destino nos cuenta de su gente y su propia historia, política y economía”, relata. En un amplio rango etario de 25 a 70 años, los asistentes son tanto extranjeros como locales, y mientras los primeros se sorprenden con una ciudad latinoamericana tan ecléctica (“donde convive la arquitectura academicista con lo colonial, el art déco, el art nouveau y el tracionalismo, al tiempo que aparece la arquitectura posmoderna”), los segundos redescubren y revaloran su cultura. Y aunque todo paseo es único, ya que se coordina con cada grupo, entre los circuitos más requeridos están “la Belle Epoque”, por palacios aristocráticos, y el San Telmo más colonial.

En un acercamiento más moderno, la organización Graffitimundo comenzó a realizar recorridos de arte urbano hace ya 10 años. En busca de “difundir la riqueza de la herencia argentina y su dinamismo cultural”, realizan tours convocando a todo tipo de público, pero especialmente a aquellos interesados en conocer un lado B de la ciudad.

En sus tres circuitos se delimitan gustos distintos: uno por Colegiales y Palermo Hollywood que busca brindar una perspectiva fresca sobre el street art porteño; uno por Colegiales, Chacarita, Villa Crespo y Palermo que incluye murales y galerías de arte urbano; y uno por La Boca y Barracas, zona que sorprende por su escala y profesionalismo. Y mientras todos estos se realizan en inglés, un domingo por mes se da uno en español, apto para grupos numerosos y perfecto para bajar el almuerzo familiar. “Estamos acostumbrados a pensar en arte separado de política y educación, pero este es el ejemplo perfecto de movimiento artístico potenciado por un movimiento social”, explican sus creadores sobre el interés del público.

Curadores reconocidos. Otra variante que ha ganado adeptos en el último tiempo es la de ser guiado por un especialista de ciertos rubros. Curadores de moda, diseño y hasta de un cierto estilo de vida porteño se fueron haciendo lugar a través de las redes y lograron traspasar la digitalidad convocando a la caminata real.

Es el caso de Lulu Biaus (@lulubiaus), diseñadora e influencer que hace un tiempo creó Unguide, un tour customizado alrededor de circuitos de autor: showrooms, tiendas y espacios de diseño y arte “a los cuales no se llega a recorrer ni reconocer sin un ojo especializado y local”.

Con esa premisa recibe a extranjeros amantes de estas disciplinas, pero también a locales que buscan “el” dato y que disfrutan con la posibilidad de entrar a una tienda, bar o espacio y que los traten como amigos de la casa. Su público, que ronda los 25/30 años, aprecia un recorrido sin mapa, que aborda diferentes medios de transporte y les propone estar abiertos a un circuito atípico. Lejos de la globalización y cerca de lo que hace única a la ciudad y sus talentos, la visita suele finalizar con el visitante llevándose a casa parte del espíritu local en la forma de alguna pieza. “El propósito es descubrir la ciudad constantamente, actualizándose. Buenos Aires tiene muchos circuitos más allá del turístico, y la gente ya no quiere ser tratada como ‘outsider’, sino ser parte y vivir una experiencia integral”, sintetiza Biaus.

Por su parte, Vanessa Bell (@cremedelacremaba) es una inglesa con madre argentina, que gracias a sus visitas a Buenos Aires en la niñez y adolescencia llegó a conocer un lado B de la ciudad que le interesó compartir cuando decidió instalarse aquí. “Comencé a dar tours de compras a extranjeros hace ocho años, y a medida que me fui especializando en arquitectura, diseño y arte en mi trabajo como periodista freelance, empecé a expandir las áreas de interés que ofrecía en mis recorridos”, ilustra.

Así, Creme de la Creme es un servicio que se arma según los gustos del cliente y en el que jamás se ha repetido un circuito. Y aunque con foco en los turistas, es tal su éxito entre locales que este año lanzó un tour grupal de arquitectura para replantear la forma de ver la ciudad, haciendo un barrio diferente por mes. “A las personas les interesa lo ecléctica que es Buenos Aires y cuántas cosas escondidas hay para descubrir”, relata.

Y en ese sentido, rescata y tal vez da nombre a esta nueva tendencia de pensar fuera de lo clásico: “la gente quiere data e información que no está online, quiere experiencias lejos de lo estándar o lo trillado. Considero que proveo un servicio para turistas que es ‘antiturista’”.

por Vicky Guazzone

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