CULTURA | 19-10-2019 15:12

Vargas Llosa y las primeras "fake news"

En su última novela, “Tiempos recios”, cuenta la historia del fin de la democracia en Guatemala y las consecuencias fatales de un mal trabajo de los medios.

Una de las novedades del mes de octubre es la publicación de la última novela de Mario Vargas Llosa, “Tiempos recios” (Alfaguara).

Como siempre, un nuevo libro del escritor peruano constituye una noticia en sí mismo. Pero, en este caso, el texto contiene novedades respecto de la obra anterior del escritor y de su inserción en el contexto histórico actual.

En primer lugar, en “Tiempos recios”; podemos leer al mejor Vargas Llosa de los últimos años, especialmente después de la mediocre “Cinco esquinas”, una novela en clave de comedia -muy floja- sobre el escándalo, los medios y la clase alta peruana.

En esta novela el escritor retoma un tema que parece fascinarlo: la prensa y su capacidad de influir en la opinión pública. Se trata de historiar uno de los usos más letales de “fake news”, allá por los años '50, con un caso histórico particular: la caída de la democracia en Guatemala.

En la novela, un personaje real llamado Edward L. Bernays, quién se autodenominaba “el padre de las relaciones públicas” y trabajaba para la famosa empresa United Fruit Company (muchos la recordarán de las novelas de Gabriel García Márquez) logra imponer en los medios norteamericanos la idea de que Guatemala podría convertirse en una base de la URSS en América. La operatoria de prensa culmina, tiempo después, con la intervención de los EEUU en ese país, el derrocamiento del presidente Jacobo Árbenz y el alejamiento casi definitivo de ese estado de la posibilidad de lograr una alternativa democrática. En las páginas de “Tiempos recios” reaparece un viejo personaje de Vargas Llosa: Rafael Trujillo, ex dictador de República Dominicana y protagonista de “La fiesta del chivo”, en una trama de confusión y violencia que, según el autor, cambió para siempre el rumbo de Latinoamérica.

Los misiles del escritor apuntan contra el periodismo a quien acusa, en el caso de Guatemala, de “comprar” operaciones falsas, escribir sin chequear y prestarse a operaciones políticas.

En este libro, además, el Nobel se sube a un estilo que impone tendencia en el mundo literario: las narraciones sobre temas reales que se sirven de estrategias ficcionales para darle ritmo y atractivo a la trama. Incluso, dentro de esas estrategias, el autor exhibe los entretelones de la investigación.

Por supuesto, quienes no compartan las ideas políticas del escritor, deberán leer a contrapelo esta historia donde el fantasma del comunismo (una de las obsesiones del Nobel) se agita, en forma constante, como telón de fondo; en tiempos de Macartismo, guerra fría y revolución cubana.

Pero más allá de las objeciones ideológicas, el gran oficio de uno de los grandes escritores en lengua española vuelve a lucirse, para retornar sobre dos temas que lo obsesionan: la política latinoamericana y el poder de los medios.

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Adriana Lorusso

Adriana Lorusso

Editora de Cultura y columnista de Radio Perfil.

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