CULTURA | 15-10-2019 12:17

La mirada de Mauricio Kartún: cuál es la relación entre arte y poder

El dramaturgo analiza los efectos del compromiso político. Propaganda, militancia, ego y ambición.

Maestro de varias generaciones de autores y artista preocupado por los tiempos que corren, el dramaturgo y director argentino Mauricio Kartun (72) estrenó una nueva obra, “La vis cómica”, en el San Martín, con actuaciones de Mario Alarcón, Luis Campos, Stella Galazzi y Cutuli. También prepara el regreso a España, donde volverá a ofrecer la ya célebre “Terrenal”, versión conurbana de la historia bíblica de Caín y Abel, en cartel desde hace seis temporadas consecutivas.

Aunque están lejanos los tiempos en que trabajaba en el mercado de San Martín, en esta época de hiperconectividad administra sus actividades docentes y sociales sin depender del celular. “Nunca lo necesité ni encontré sentido a su utilidad. Con el paso del tiempo descubrí la ventaja de no tenerlo: esa libertad que supone no estar disponible las veinticuatro horas”, afirma en su estudio donde los libros se alternan con múltiples premios a la trayectoria.

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Ambientada en la Buenos Aires colonial, la trama de su reciente texto muestra cómo un actor sacrifica sus ideales artísticos para conseguir los beneficios que derivan al formar parte del poder político de turno. Semejante planteo es uno de los pretextos para dialogar con este lúcido y cabal hombre de teatro.

Noticias: Impresiona la relación entre arte y poder ¿Fue esa su intención?

Kartun: No trabajo con una premeditación comunicadora, más bien me sorprendo en el devenir. Sabía que el protagonista iba a asumir un rol de verdugo pero no de qué manera. Empecé a sentir que su vanidad lo arrastraba al horror. Por sentir que pisa las alfombras del poder, entra en un estado de omnipotencia donde olvida todo. Donde es solo él, hablando consigo mismo. Un ego que somete a otros y los usa como ayudantes en su gestión narcisista. Se vuelve un dictador. Y esto lo veo a diario. A toda la gente deberían darle un mes de autoridad para catalogarlo. El poder saca lo mejor y lo peor. Da chance de poner en función la solidaridad, el sentido social, una mirada trascendente sobre el mundo, o todo lo contrario. Esa zona horrorosa, oscura de creerse faro, y que sin su luz nadie se orienta. Por supuesto, la obra intenta reírse de esa situación y no es realista. Pero me interesa esa degradación.

Noticias: El crítico Ernesto Schoo decía que no existe droga más poderosa que el poder.

Kartun: Es verdad. El arte es una actividad libertaria que se plantea ser siempre alternativa de pensamiento. Intenta llegar por medios poéticos a una forma de verdad que no se nos revela en lo cotidiano. Cuando el artista abandona ese lugar de objeción a lo establecido, se convierte en los dos roles que el status quo quiere que interprete: propagandista o policía.

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Noticias: ¿Está de acuerdo con que el actor deba tomar un rol propagandístico?

Kartun: Hay una gran diferencia entre el dependiente del poder y el militante: el último defiende pensamientos propios en aquello en lo que cree, sea gobierno u oposición. El artista es motor pero cuando se transforma en rueda de un mecanismo institucional pierde el sentido de lo artístico.

Noticias: La historia argentina presenta numerosos casos de artistas que, como Ícaro, se acercaron al poder y terminaron con las alas quemadas.

Kartun: Exacto. Creo que si hay un mito que metaforiza el vuelo de mi protagonista es ese, el de Ícaro. Querer acercarse al sol sin pensar hasta dónde se puede llegar.

Noticias: Las veces que le ofrecieron algún puesto relacionado con el teatro y la cultura no aceptó. Por ejemplo, ser director del San Martín. ¿Por qué?

Kartun: En principio porque debería resignar el trabajo creativo y requiere una energía y un tiempo importantes. Lo que debe plantearse frente a esa hipótesis es si uno es el mejor para esa tarea. En mi caso siempre respondo que no. Terminaría rodeado de una pequeña corte de asesores a los que viviría preguntándoles cómo resolver las cosas.

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Noticias: ¿Cómo ve la cultura en estos últimos años?

Kartun: Funciona en cualquier situación histórica, tenga o no apoyo económico. Es agua y corre, siempre va a encontrar por dónde. Un estado que comprende que es la gran energía creadora de la que dependen la educación o lo laboral, sostiene económicamente la maquinaria. En los últimos años las políticas públicas ponen en duda los mecanismos. No pueden borrarlas porque recibirían una reacción inmediata y brutal pero los presupuestos empezaron a achicarse. Año tras año hay proyectos que desaparecen, festivales que se reducen, subsidios que no alcanzan, es una desfinanciación paulatina. Esto no significa que esté condenada sino que hay un estado que no hace un aprovechamiento formal de lo cultural. Laburé en los comienzos del FIBA y me sirvió para ver países que utilizan cualquier espacio posible, fuera de su territorio, para llevar su cultura, su identidad y su idioma. Saben que al hacerlo crean un puente por lo cual, una vez que está construido, algo regresará. En forma de turismo, inversiones o respeto. Aquí hay abandono. Uno no sabe si es porque falta la convicción y el orgullo sobre las virtudes de lo nuestro o simplemente porque el neoliberalismo económico de estos últimos años no contempla esa posibilidad.

Noticias: ¿Será que los funcionarios lo entienden como un hecho colectivo y masivo?

Kartun: El peligro de ese pensamiento es considerar a la cultura simplemente en términos espectaculares. En tanto deja conforme a mucha gente en muy poco tiempo, como un gran recital. Las políticas culturales, para que sean eficaces, hay que pensarlas a largo plazo. Cuando salió la Ley de Teatro, hace veintipico de años, la propulsó Pacho O’Donnell. Sin embargo, esa ley terminó erigiendo el fenómeno teatral de la Argentina que actualmente sorprende por su vitalidad, cantidad y desmesura. Generó fuentes de trabajo a través de escuelas, lugares de formación, de los que salieron actores que se volvieron materia creativa en cine y televisión. Hay que saber mirar más allá de los límites que va a tener el gobierno y en la espera de que el próximo comprenda la importancia de sostenerlo.

Noticias: ¿Podrá revertirse?

Kartun: Si, lleva un gran trabajo y la decisión de una inversión. Requiere la necesidad de que al frente de esos planes se ponga a la persona idónea. La que debe tener el compromiso, la entidad ética y el conocimiento profesional. El criterio que se usó en el espectáculo que se hizo en el Colón con motivo de la reunión del G20 es de plástico, lo más facilongo en términos conmovedores. Fue premoldeado, más allá de que había manifestaciones culturales de toda la Argentina, aparecía una estética pasada por el filtro de lo turístico. Si aplicas ese criterio a una política cultural, se llega a una catástrofe.

*Crítico de Teatro de NOTICIAS

por Jorge Luis Montiel*

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