Desprenderse de una joya no siempre es una decisión sencilla. Muchas veces se trata de objetos que acompañaron historias familiares y que, además de su valor económico, conservan un significado especial. Encontrar un lugar donde venderlos con tranquilidad y recibir una valoración justa resulta fundamental.
Esa es la filosofía de Cantons Joiers, una firma con más de un siglo de presencia en el mercado, que combina experiencia, atención personalizada y respeto por cada cliente.
Adrián Rodríguez, al frente de la casa, cuenta con una extensa trayectoria comercial, fortalecida por vínculos internacionales y 26 años de participación en distintas ferias especializadas de Estados Unidos.
Junto a Carolina Vendrame, su asesora en la joyería, procura que quienes se acercan para vender una pieza se sientan escuchados y reciban una explicación clara sobre su valor.
No todas las joyas se cotizan únicamente por el peso del oro. Su antigüedad, firma, diseño o singularidad pueden hacer que alcancen precios superiores a los del metal.
La experiencia de la firma también se refleja en su selección de creaciones de Cartier, Tiffany & Co., Bvlgari y Van Cleef & Arpels. Reconocer el valor de una joya antigua o de colección exige conocimientos que permitan distinguir aquellas piezas cuyo atractivo supera ampliamente su cotización como metal precioso.
La firma también busca darles una segunda oportunidad a las piezas que recibe, conservando aquellas que pueden volver a lucirse y destinando otras a fundición para crear nuevas joyas.
En Cantons Joiers, la confianza comienza por comprender lo que significa para cada persona desprenderse de algo valioso.














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