Martes 6 de diciembre, 2022

EMPRESAS | 02-10-2022 00:02

Cuando el placer nos hace bien

Consumidores de clase media y media alta privilegiaron todos aquellas actividades que los hicieron sentir más seguros, aprovechando mejor sus espacios hogareños.

Si algo nos enseñó la pandemia, fue la importancia de contar con un espacio seguro para vivir, trabajar, estudiar. Estuvimos meses en nuestras casas en pleno confinamiento y tuvimos mucho tiempo para reflexionar sobre muchas cosas profundas y superficiales, mientras tratábamos de adaptarnos a la nueva realidad distópica que tocaba vivir.

Desde las investigaciones que realizamos en Youniversal, a través tanto de encuestas nacionales como de focus groups con distintos niveles socioeconómicos, encontramos que  en ese momento los consumidores de clase media y media alta privilegiaron todos aquellos consumos y actividades que los hicieron sentir más seguros y en control de su cuerpo y de su vida, aprovechando mejor sus espacios hogareños: desde contratar mejores planes de conectividad, a crear pequeños espacios donde hacer ejercicio, a instalar espacios de trabajo más cómodos con mejores sillas, escritorios, iluminación. También se buscó aprovechar espacios verdes o al aire libre y transformar balcones y terrazas en lugares más vividos, además de integrar plantas a la casa. Fue una búsqueda de conectar con algo fresco, vivo, abierto y natural, en medio de tanta preocupación. En esta búsqueda de espacios y aire libre, en algunos casos hubieron incluso mudanzas a áreas más alejadas, siempre que se contara con buena conectividad. Más allá de estas búsquedas de las clases medias, en las clases populares, el modo supervivencia se intensificó al extremo.

Hoy, vacunación mediante, la vida va volviendo a sus carriles más normales, pero la casa, lo que permite disfrutarla, sentirse más seguros y vivir buenos momentos en general, cobró otro valor para las personas. En Argentina, encontramos que 8 de cada 10 consumidores hoy declaran que la salud es lo más valioso que pueden tener y que post pandemia, cambiaron sus prioridades. A pesar  de un contexto económico difícil, los consumidores argentinos buscan en la medida de las posibilidades y bolsillo de cada uno, poder disfrutar más, pequeños o grandes momentos, individuales o compartidos, porque se dieron cuenta de que esos momentos y situaciones les hacen bien. 7 de cada 10 coincide con que disfrutar de pequeños o grandes momentos aporta a una mejor calidad de vida.

Utilzando su arsenal de conocimiento adquirido de “consumidores- survivor” de las distintas crisis argentinas, hacen uso de cuotas, promociones, descuentos, días de consumo especiales y combos para todo aquello que les permita consumir ganándole a la inflación. Todo esto aplicado a consumos de las categorías básicas e indispensables (especialmente alimentos y bebidas, higiene y cuidado personal), pero también y en la medida de lo posible, de pequeños o grandes gustos que logren darse.  Desde un vino rico, a una gaseosa de primera línea, a un chocolate, un perfume, ropa, salidas al cine, teatro, recitales y la lista sigue. Consumos de corto plazo que de alguna manera mitigan (o compensan) la sensación social de cansancio y desazón que se vive.

Aplicado al mundo del hogar, encontramos la "casa-refugio-nido", buscando equipar el hogar (electrodomésticos como compra "de ahorro" frente a la inflación), para algunos actualizar TV, plasma y proyectores por este mismo motivo, sumado al próximo Mundial como excusa.

Para otros, arreglar, pintar o decorar el hogar, agregarle detalles de confort en los NSE altos como puede ser domótica, seguridad, cavas de vino, y para los NSE medios pintar, renovar algún espacio. Mientras que para aspectos más funcionales,  en la medida de lo posible se siguen actualizando espacios de trabajo más cómodos, mejores planes de conectividad, mejores sillas, iluminación, computadoras, para trabajar más cómodos en su casa a medida que la mayoría de los trabajos que antes eran puramente presenciales y de oficina, van adquiriendo rutinas híbridas.

En momentos donde la economía quema, donde la inflación ya es parte del paisaje, los consumidores argentinos postpandemia, aprendieron que “hoy es hoy” y que hay que disfrutar lo que cada uno pueda y como pueda. El placer del presente se transforma en una vacuna que nos protege contra la incertidumbre del futuro.

 

Ximena Díaz Alarcón es cofundadora y CEO de Youniversal

por Ximena Díaz Alarcón

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