martes, octubre 22, 2019

PERSONAJES | 08-01-2019 14:24

Adabel Guerrero: “Hay chicas que no saben decir que no o frenar. Sufrí acoso, pero lo supe manejar"

Regresa al teatro a ocho meses de dar a luz a su hija Lola. Maternidad, historia de abandono y su visión del feminismo.

Durante cinco años deseó y buscó quedar embarazada. Lola nació el 13 de abril. Hoy, Adabel Guerrero siente que es tiempo de volver al escenario. En un repaso sobre su historia, cuenta que comenzó cuando tenía apenas ocho años y nunca paró de trabajar. Bailarina, actriz, vedette, cantante, la vida de Adabel tiene momentos trágicos: la muerte de su mamá, María Cristina, cuando era una adolescente; el abandono de su papá Eduardo, a quien no ve desde hace diez años; la mala relación con su hermano Emiliano, enredado en problemas de adicciones y episodios delictivos.

Llegó a la entrevista puntualmente, con su beba en brazos. Y casi no la dejó ni un momento. “Lolita está acostumbrada a estar a upa mío y si la dejo, llora y me angustio”, explica Adabel, antes del debut el 9 de enero en el Teatro Apolo con “Bien argentino, la evolución”. Así, aprendió a maquillarse, vestirse y comer, todo con su beba encima. Y mientras conversa, está pendiente de cada gesto de la nena. “Me costó tanto tenerla, que quiero disfrutarla a full”, justifica.

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Noticias: ¿Vuelve a trabajar por necesidad económica o emocional?

Adabel Guerrero: En estos últimos meses, hice funciones de “Bien argentino” en gira y participaciones en “ShowMatch” y “La tribuna de Guido”. De a poco. Con el nacimiento de Lola, pensaba tomarme cuatro meses y trabajar. ¡Mentira! Voy por el octavo mes y no la puedo soltar. Pero me hace bien trabajar, es súper necesario tener otra actividad porque no podés estar las 24 horas con tu hija. Tampoco dejé de trabajar del todo porque tengo mi escuela de danzas en Boedo. Tuve reuniones y solucionaba cuestiones por teléfono.

Noticias: Hizo ballet, comedia musical, teatro de revistas, ¿reinventarse es un objetivo?

Guerrero: Además acompañé a Flavio (Mendoza) en “Stravaganza”, participé en “ShowMatch”. Me reinvento porque me aburre hacer lo que me sale. El año pasado, hasta los ocho meses de embarazo, hice funciones de “Bien argentino”, pero cantando. Hace muchos años que estudio canto y he hecho comedias musicales, pero fue la primera vez que en mi contrato decía cantante.

Noticias: Con una dependencia tan fuerte, ¿cómo hace para subirse al escenario todas las noches, sin Lola en brazos?

Guerrero: No me asusta hacer temporada porque es un horario en el que mi marido (Martín Lamela) ya salió de trabajar y Lola se queda bastante con su papá.

Noticias: ¿Fue muy buscada Lola?

Guerrero: Sí, la buscamos cincos años intensamente. Si firmaba contrato con “Stravaganza”, no buscaba en el verano pero en marzo volvíamos a intentar. Los dos últimos años estuve bajo la supervisión de la Clínica Halitus, del doctor Sergio Pasqualini. Hice varios tratamientos: primero regulando la tiroides, bajando la prolactina intentando quedar en forma natural, pero como no pasaba nada, hicimos los trámites para la fertilización in vitro. Me hice miles de estudios, dolorosos y desgastantes. Cuando tenía todo listo, mi marido me dijo que le parecía correcto esperar porque yo estaba por debutar con “Sherlock”, de Pepe Cibrián. Le costó convencerme, estaba muy terca. Finalmente quedé embarazada en forma natural. No sé si sucedió porque estaba más relajada. Tuve un buen embarazo pero engordé 25 kilos. Los bajé en estos ocho meses, sin dieta ni ejercicio. Fue la teta y el trabajo de ser mamá. Tengo dos kilos menos que cuando quedé embarazada. Como me decían que estaba flaca y quizás por eso no quedaba, engordé unos kilos. Era tal el deseo que hacía todo lo que me decían.

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Noticias: Cualquier abuela diría que Lola tiene mamitis y usted, hijitis aguda.

Guerrero: ¡Es verdad! Sufro cuando la escucho llorar. No lo puedo tolerar. La busqué tanto tiempo que ahora la disfruto. Y si bien quiero volver a subirme a un escenario, primero está mi hija. Sé que soy una mamá demasiado sobreprotectora.

Noticias: ¿Es verdad que se obsesionó con mantener a los gérmenes alejados de su hija y eso provocó una crisis matrimonial?

Guerrero: Sí. Mi marido tiene tres hijos con su primer matrimonio: Juan Cruz (20), Thiago (15) y Valentino (11). Él estaba muy relajado con la paternidad. Yo soy primeriza. La mamá de Martín entró en coma dos semanas antes de que naciera Lola. Entonces él venía de un hospital y levantaba a la nena con las manos sin lavar, por lo que mi ataque era peor. Provocó en una crisis fuerte porque su comportamiento hizo que me volviera más obsesiva. Hay que tomar en cuenta que las hormonas están revolucionadas, que no dormís casi nada las primeras semanas y que no tenés tiempo para nada. Mi marido se iba a las 8 de la mañana a trabajar y volvía a las 8 de la noche. Estaba todo el día sola con una beba recién nacida y ni sabía lo que era un bebé. Imagináte mi pánico; hasta hice el curso de RCP. No tengo mamá porque falleció hace 20 años y la mamá de Martín falleció meses después de la llegada de Lola. No tenía contención emocional y fue difícil.

Noticias: ¿Su maternidad movilizó su historia familiar?

Guerrero: Sí. Me dio bronca no tener a mi mamá para que me diera una mano. Me costó mucho. No tuve depresión post parto pero sí una angustia fuerte, ataques de fobia. Pude manejarlo con meditación y pensando en positivo. Con el tiempo, todo se acomoda.

Noticias: ¿Hoy tiene la familia que le faltó de chica?

Guerrero: Sí. Dios me dio lo que le pedí: una nena hermosa, buena. Me dan ganas de acercarme a mi papá, a quien no veo desde hace diez años. Cuando nació Lola, le escribí una carta que subí a mi Instagram porque cuando miré a mi hija a los ojos no pude entender cómo mi papá se perdió de ver crecer a sus hijos. Me dio pena. Cuando nació Lolita, hablamos mucho con Martín porque su relación con su papá es similar a la mía. Cuando nacieron sus tres hijos, se acercó a su papá y se desilusionó. Pero son los únicos dos abuelos de Lola. Martín no quiere pasar por otra desilusión. Yo no sé si puedo transitarlo otra vez. Al mismo tiempo, hay algo que tira, es mi papá biológico y me gustaría que Lolita conozca a su abuelo.

Noticias: Entonces lo buscará…

Guerrero: Cuando escribí la carta, me respondió a las dos horas, con un mail en el que me dejó su teléfono. Todavía no lo llamé. Lo estoy pensando. Quiero que mi hija tenga un abuelo. Pero un abuelo presente. Sino no.

Noticias: ¿Está en contacto con su hermano Emiliano? Tiene problemas de adicciones y estuvo preso varias veces, acusado de robos.

Guerrero: No voy a hablar de eso. No lo veo.

Noticias: ¿Siente que tuvo una vida trágica?

Guerrero: No tuve una vida fácil y no quiero explayarme en la tragedia. Siento que la danza y la psicología me salvaron la vida. La danza fue mi refugio, mi segundo hogar. Y la psicología me orientó, fue la contención familiar que no tuve. A los 17 años sufrí violencia familiar. No quiero dar detalles. A partir de la denuncia en la comisaría de la mujer, hago terapia. Estudié tres años de Psicología y voy a retomar la carrera cuando tenga la oportunidad.

Noticias: ¿Alguna vez sufrió acoso?

Guerrero: Sufrí un montón de veces acoso, pero fuera del ámbito laboral, aunque parezca mentira. Siempre supe hacerme respetar. Hay chicas que no saben decir que no, otras que no saben frenar. Mi ventaja es que siempre me acompañó mi marido y antes tuve otras parejas que me contenían. La clave es que lo supe manejar. Cuando bajo del escenario no soy provocativa, no insinúo nada; me saco las plumas, me calzo las alpargatas y voy a mi casa. Siempre me contrataron por bailarina y no por ser un minón que no se sabe qué hace arriba del escenario. Nunca pase un momento tremendo (piensa). Sí, en mi infancia tuve un momento tremendo. Cuando tenía doce años, con una pareja de mi mamá, pasé un episodio feo que supe manejar. Salí ilesa a pesar de que me encerraron con llave en una habitación. Por eso me sumo a esta causa de las mujeres, a la movilización. Porque lo viví.

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Noticias: ¿Cómo se planta frente al colectivo de mujeres que hoy se anima a denunciar acosos y abusos?

Guerrero: En la vida, hasta que se encuentra un equilibrio, existen los desequilibrios. Primero la mujer fue un objeto, ahora se empoderó tanto que se fueron a un extremo, quizás para hacer entender que no se nos respeta ni tenemos las mismas oportunidades. Hay cosas que ya es hora de que cambien. Sin ser feminista.

Noticias: ¿Por qué no se siente feminista?

Guerrero: No soy ni feminista ni machista. Algunas cosas me gustan y otras, no. Por ejemplo, me encanta que el hombre sea caballero. Ahora todo se fue a otro extremo. La diferencia entre el hombre y la mujer existe pero uno no es más poderoso que el otro. Sí, estoy de acuerdo en la lucha por la igualdad de oportunidades.

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Noticias: ¿Es machista Martín?

Guerrero: No. Me conoció vedette y siempre me apoyó. Le gusta que sea sexy. Me acompaña y no le doy motivos para que me cele. Tengo a un hombre muy compañero. Estamos pensando en casarnos para cuando cumplamos 13 años juntos. Hoy estamos en un buen momento.

Liliana Podestá

@lilianapodesta

por Liliana Podestá

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