PERSONAJES | 24-01-2019 13:00

Tute: “Busco la página en blanco, es mi motor”

Humorista gráfico y compositor, el hijo de Caloi presenta el proyecto audiovisual “Canciones dibujadas”. Amor, tango y redes sociales.

No será adrede, no. Pero si alguna vez una máquina del tiempo trajera a alguien del año veinte, puede que se pareciera a Juan Matías Loiseau, más conocido como Tute. El hijo de Caloi, el hermano humano de Clemente y el padre de criaturas tan diversas como Batu, Trifonia y Baldomero, y las decenas de hombres y mujeres que se enamoran, se distancian y vuelven a conversar en sus tiras de La Nación. Será que Tute (cabeza de una familia ensamblada y artista todo terreno) hace gala de una irradiación tanguera que no va con su edad y que le llena la boca de encantadoras antiguallas.

Dice: “Hicimos una amistad”.

Dice: “Este es un barrio variopinto”.

Dice: “Se me fueron apareciendo unas músicas”. Y lo que no dice (porque, se sabe, en el territorio espectral del malevaje las cosas realmente importantes nunca se embuten en palabras) lo vuelve poesía, o canción o libro. Acaba de sacar –junto a UN3 y con invitados especiales como Jaime Torres, Lisandro Aristimuño o Miss Bolivia, entre otros– un proyecto audiovisual llamado “Canciones dibujadas”; y en marzo llega a las librerías “Memorias de un hijo” (Sudamericana). Para hablar de estas cosas, abre su estudio en Constitución, convida un tinto y se prende un pucho, casi tan retro como este barrio. Como él mismo.

Noticias: ¿Qué hace usted en La Nación?

Tute: ¿Por qué? ¿Por lo ideológico? Lo tomo como una ventaja porque me obligó a un nivel de sutileza positivo. Caminar por el borde me gusta más que el chiste directo. Igual, voy cambiando. Empecé con la poesía, después el cine, el programa de entrevistas, ahora las canciones.

Noticias: ¿Cómo se lleva con las redes sociales?

Tute: Muy bien. Les doy la misma importancia a las redes sociales que al diario. Me apasiona porque es impensado. Cuando empecé era imposible imaginar que uno pudiera convertirse en un medio. Hoy edito y hago lo que quiero. Antes entregabas una tira en mano, salía publicada al otro día y la respuesta de la gente, con suerte, la tenías en la Feria del Libro. Ahora lo subiste y al toque tenés un montón de respuestas.

Noticias: ¿Sus lectores se ríen o se sonríen? ¿Testea sus chistes?

Tute: Hay de todo: algunos para la risa y otros para la sonrisa. En cuanto al test, si tengo dudas, lo testeo familiarmente. El otro día hice un chiste y tenía dudas. Se lo mandé a un amigo diciéndole: “¿Está bueno o es muy boludo?”. Su respuesta: “Ambas” (risas). Será que los chistes obvios tienen una ternura.

Noticias: ¿Está pendiente de la agenda del día o nada que ver?

Tute: El pánico a la página en blanco no lo tengo y hasta es al contrario: me gusta, busco la página en blanco para ver qué aparece. Es mi motor: estar viendo qué pide salida.

Noticias: ¿Cómo conecta con eso en un lugar tan agitado como Buenos Aires?

Tute: Soy un bicho de ciudad, de estas moles de cemento. De la atmósfera de la ciudad, que tiene un montón de cosas que están ahí sin que se vean. Soy más citadino que bucólico. Además soy noctámbulo y me da tranquilidad saber que a las tres de la mañana puedo encontrar algo abierto. Puedo meterme en un cine cuando quiera… No sé si soy cinéfilo pero el cine me gusta. Es la más potente de las artes porque lo tiene todo: imagen, sonido, el encuentro social, un antes y un después… Por eso reniego de las series: me atrapan absolutamente. Y no quiero eso. Trato de no consumirlas para no quedar pegado. No tengo ni televisión.

Noticias: ¿Es real? Antes era como un “gesto culturoso”.

Tute: Claro, como decir: “¿Tinelli? ¿Quién es Tinelli?” (risas). Pero no. Hoy el gesto sería no tener celular.

Noticias: Cambiando de tema, ¿qué le gusta de este barrio (Constitución)?

Tute: Que es variopinto. Es como San Telmo pero más reo. Hay casas tomadas por todos lados. Antes dejaba el auto en un garaje que hasta me dieron ganas de hacer un documental.

Noticias: ¿Por?

Tute: Era de un ocupa. ¡Las cosas que pasaban ahí! Historias tristes de la gente que estaba ahí. Había unos chiquitos, una Pelopincho, ropa colgada y unas rejas que eran abstractas.

Noticias: ¿Cómo sería eso?

Tute: Era una “reja conceptual”. Si la ponían derecha, no les alcanzaba la plata para el largo entonces cruzaron las barras de metal. ¡Era una maravilla! Precario pero atractivo. A veinte metros había otro garaje en donde pasás la tarjeta y se levanta la barrera, pero me costaba ir. El otro me producía rechazo y atracción. Cada vez que tenía que levantar la puerta: rechazo. Cada vez que veía la Pelopincho y dos perros: atracción. De pronto aparecía uno que tocaba la guitarra pero le faltaban dos cuerdas, y la tocaba igual.

Noticias: ¿De dónde viene su romance con la música?

Tute: Si cuento la prehistoria, me tengo que remontar a mis nueve años. Ponía discos de cantaautores: cubanos, españoles, franceses; Serrat, Pablo Milanés. Apuntaba el parlante a mi cuarto y me iba a la cama. Si no me dormía escuchando el lado A, lo hacía escuchando el lado B.

Noticias: ¿Como sería la historia más reciente?

Tute: Arranca hace diez años, cuando vino Hernán Lucero, un amigo cantor de tangos. Debutaba como compositor, tenía unas músicas y me dijo: “¿Te animás a ponerle letra?”. Salió con facilidad porque venía de la poesía. Empecé a tener una demanda de músicas que él no cubría. Entonces, de tanto trabajar con melodías ajenas, surgieron propias. Empecé a grabarlas tarareando, después les ponía la letra y se las pasaba a un músico de verdad para que las anotara. Así nació “Canciones dibujadas”, un encuentro de dos universos: el dibujo y la canción.

Noticias: ¿De dónde le viene el tango?

Tute: Siempre me gustó. Era pendejo e iba a las tanguerías. En Bar Sur, Los dos pianitos, El último tango… Me había hecho amigo de los músicos veteranos, y como tenía auto, los llevaba. Recorría las tanguerías con ellos y no me cobraban la entrada. Me compré un micrófono y comencé a tomar clases con Virgilio Expósito.

Noticias: No…

Tute: Sí. Un viejo extraordinario. Me contó del día que lo llamó el hermano, Homero, y le dijo: “Che, tengo un verso pero tengo solamente esto: Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y al fin andar sin pensamiento”. Respuesta de Virgilio: ¡Lo tenés todo! (risas).

Noticias: ¿Cuál fue la primera canción que salió?

Tute: Una que escribí cuando se murió mi viejo, “Sin querer”. La escribí en dos partes. La primera, poco tiempo después de que murió. Cuento una sensación: una gran injusticia en esto de que el mundo siguiera girando sin él. A manera de desagravio, escribí “Un mundo congelado”. El estribillo habla de lo que me pasó después. Estaba en un barrio que no era el mío, entro a un supermercado y ¡estaba!

Noticias: ¿Y?

Tute: Por una fracción de segundo me pareció que tenía lógica. Que los muertos no se morían sino que se mudaban. Encima este señor era increíblemente parecido. Pero no era. La teoría se me vino abajo.

Noticias: Pero salió un libro…

Tute: Sí, un libro vertiginoso que cuenta la relación con mi viejo desde mi nacimiento hasta su muerte. Es una autobiografía dibujada. Se me ocurrió en 2012 pero no pude dibujarlo hasta el año pasado, cuando algo se cicatrizó y hasta lo disfruté. Me dibujé y lo dibujé. Fue una manera de volver a tenerlo. Pensé “Mi hija menor no lo conoció”. Esta es una manera de que lo conozca.

Fernanda Sandez

@asiwisir

por Fernanda Sandez

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