viernes, diciembre 13, 2019

CINE | 03-09-2019 15:45

La música de mi vida

Es la historia de un adolescente de ascendencia pakistaní que, en la Gran Bretaña de 1987, descubre la música de Bruce Springsteen.

★★★★ Cuenta Robert Graves en “La Diosa Blanca” que, en la antigüedad, la originalidad respecto de temas y tramas estaba mal vista: importaba el cómo más que el qué. El buen cine, salvo excepciones, es lo mismo que la poesía o cualquier otro arte: importa menos la invención de algo que no está allí que ver lo que fuere que nos muestren de un modo que no imaginamos. Cuando el espectador entre a ver “La música de mi vida”, historia de un adolescente de ascendencia pakistaní que, en la Gran Bretaña de 1987, descubre la música de Bruce Springsteen –nada menos que las canciones de “Born to Run”– y con ello, a sí mismo, puede ser repetida. Pero la ejecución de la fábula que muestra esa especie de vocación menor que es convertirse en fan de algo es perfecta.

Los lugares comunes, mirados desde este chico de una minoría tironeado entre la discriminación del entorno y la presión de las tradiciones familiares, resultan una forma de descubrimiento. Combinados con las canciones de “El Jefe”, se transforman en algo espectacular. Justamente, los momentos menos satisfactorios son aquellos en los que el realizador (Chadha ya había contado algo similar en la lindísima “Bending like Beckham”, sobre chicas futbolistas) trata de ser “original” (por así decirlo). Por suerte, esos momentos son escasos, y la electricidad de personajes y situaciones nos lleva de la mano. Entramos con placer a ese mundo, incluso si creemos haberlo visto. A Graves quizás le hubiera gustado.

(Gran Bretaña, 2019, 114') Comedia. Dirección: Gurinder Chadha. Con Viveik Kalra, Nell Williams, Aaron Phagura. AM13.

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Leonardo D'Espósito

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