Jueves 24 de junio, 2021

SOCIEDAD | 05-11-2020 12:33

"Carmel: ¿quién mato a María Marta?", un documental estremecedor

Los testimonios actuales de los protagonistas son el principal logro de un trabajo sobre un caso que conmovió al país.

¿Carlos Carrascosa habrá tenido algo que ver? El audio mejorado de la llamada que el viudo hace apenas se encuentra con el cuerpo de María Marta García Belsunce, en el baño de su casa en el country, hiela la sangre. “¡Sacala!”, “¡Cerrá la puerta!” se escucha que dicen de fondo algunas voces, mientras Carrascosa pide con respiración entrecortada aquella ambulancia.

Lejos de spoilear, al ver Carmel: ¿Quién mató a María Marta?, el documental de Netflix recién estrenado, cabe decir que es imposible no hacerse, al menos para empezar, esta pregunta al escuchar aquella estremecedora cinta. ¿Quiénes estaban realmente ahí en esa casa, en ese momento? ¿La estaban reanimando a María Marta o se trata del minuto cero de la puesta y modificación de la escena del crimen?

Dirigida por Alejandro Hartmann, la serie documental narra de forma atrapante el -mal llamado en su momento- “crimen pasional” y da cuenta del propio fenómeno mediático que generó la suma de todos los morbos en aquella Argentina poscrisis de fines de 2002.

Volver a ver a esta familia dinástica con el paso del tiempo, escucharlos contar otra vez esta historia de novela, genera una doble sensación por la propia figura de María Marta: es entre enternecedor y macabro a la vez, según la teoría que cada uno tenga sobre este crimen ocurrido el 27 de octubre de 2002. Aquella tarde, fue encontrada muerta la socióloga y se pensó que había sido un accidente. Luego, tras una tardía autopsia, se determinó que el motivo del fallecimiento fueron cinco disparos de un arma calibre 32.

Son casi cuatro horas para ver sin moverse del sillón. A través de un gran uso del material de archivo de la época y de los testimonios de los implicados (salvó el vecino, Nicolás Pachelo, que actualmente está preso por otra causa), el trabajo documental nos mantiene atentos, como si se tratara de una serie de ficción. O más. 

El gran hallazgo sin dudas, es volver a ver y escuchar al cuestionado Fiscal Molina Pico, quien con un tono paciente y monocorde, defiende aquel trabajo suyo que apuntó contra la familia. Los hermanos y hemanastros de la víctima, Horacio García Belsunce, Irene y John Hurtig, aportan lo suyo. Aparece también el abogado defensor, Diego Ferrari y los periodistas que cubrieron el caso: Rolando Barbano, Pablo Duggan y Martín Sassone.

Está también el testimonio de numerosos vecinos y amigos, como así también de peritos. Hombre libre en la actualidad, Carlos Carrascosa, es el personaje estelar. Con es estilo bohemio y por momentos jocoso, dice lo suyo y por momentos nos envuelve con esa imagen de hombre mayor que nada tuvo que ver.   

Por la dinámica de cómo se presentan los testimonios, por las miles de fisuras y dudas que tiene el caso policial y por el propio rítmo del documental, es probable que el televidente experimente cierta inclinación hacia la teoría de que la familia pudo haber tenido algo que ver con la muerte de María Marta. Sin embargo, en la última hora quizás, se presentan interrogantes y testimonios que hacen pensar lo contrario, de que se trató de un robo. O que la mandaron a matar. Ver las partes inconclusas, el rompecabezas que no encaja y las líneas de tiempo que no coinciden, nos hace incomodar frente a la pantalla, pero nos compromete a llegar al final del documental, aún sabiendo cómo termina el cuento.  

El uso de las recreaciones y ficcionalizaciones de los múltiples escenarios de lo que pudo haber pasado en esa casa, terminan de redondear este sólido trabajo que merece ser visto para no olvidarnos de que hubo una mujer llamada María Marta, a la que le vaciaron un cargador en su cabeza y aún no sabemos por qué ni –como se lo pregunta el título del documental– quién la mato.

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Agustín Gallardo

Agustín Gallardo

Redactor.

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